MADRID (apro).- El presidente Mariano Rajoy anunció hoy la celebración de la próxima Cumbre Iberoamericana en noviembre próximo en Cádiz, que se centrará en la economía, particularmente en el empleo y el bienestar.
En el marco de dicha cumbre, dijo que se llevará a cabo una Reunión de Alto Nivel de los ministros de Economía de la región Iberoamericana, además de otro encuentro con los ministros de Industria para analizar el estado y futuro de la pequeña y mediana empresa (Pymes).
Desde el debate de candidatos en la pasada campaña electoral y en su discurso de investidura, Rajoy propuso la internacionalización de las Pymes españolas, en particular hacia América Latina, como un mecanismo para ayudar a este sector a salir de la crisis económica.
La otra reunión ministerial especializada que se celebrará en la Cumbre Iberoamericana será con los ministros de Fomento, para que los países latinoamericanos prosigan con la inversión en infraestructura para “consolidar el crecimiento económico registrado en estos años”, dijo.
En su mensaje, en la sede de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), donde estuvo acompañado por el secretario Enrique Iglesias, el mandatario español se enfocó en la economía y la cooperación, y en “los problemas reales de los ciudadanos”, como son el “empleo y el bienestar”.
Propuso un almuerzo de todos los jefes de Estado y de Gobierno dedicado a “discutir abierta y constructivamente sobre el futuro de la comunidad Iberoamericana”.
También dijo que su gobierno aspira a “una relación de absoluta igualdad y respeto mutuo por los procesos democráticos de cada país”.
Dijo: “Nadie tiene que renunciar a sus principios, ni a su ideología propia, si coincidimos en lo fundamental, que es el valor de la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos”.
En una declaración más política, Rajoy se pronunció por darle mayor impulso a la Cumbre Iberoamericana, que tenga una mayor influencia ante la proliferación de otros foros de concertación en la región, como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), del que opinó debe ser “complementario” de la cumbre.
Al finalizar el acto, Rajoy ratificó ante los medios de comunicación su compromiso de que España reduzca el nivel de déficit público —que el lunes pasado el gobierno cifró en 8,51% del PIB en 2011, en vez del 8,2 anunciado hace unas semanas— como se lo exige Bruselas.
“Bajaremos el déficit todo lo que podamos”, sentenció Rajoy, quien ha pedido a Bruselas que suavice las exigencias para disminuir el déficit público, que a fin del año debería llegar a 4,4%, lo que especialistas consideran casi imposible.
Para conseguir el 4,4%, el gobierno español deberá alcanzar recortes de 25 mil millones de euros, adicionales a los 15 mil millones de euros que con dificultades han recortado hacia finales del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y el inicio del actual gobierno.
Aunque Rajoy ha asegurado que cumplirán con el compromiso de déficit a “rajatabla”, en fechas recientes su administración ha suavizado el discurso, a la espera de una respuesta de Bruselas.
Rajoy dijo hoy que el recorte del déficit se hará “sin prisa pero sin pausa” y reconoció que es una situación “muy difícil”, que requiere un “esfuerzo”, porque “no podemos continuar así, gastando más de lo que tenemos”.
Dijo que la política de recortes se debe “compatibilizar” con otra política de “creación de empleo”.
Como sucede en otros países europeos, el plan de choque del gobierno de España para salir de la crisis, está teniendo sus respuestas en la calle, con continuas manifestaciones de obreros, médicos, profesores y estudiantes, entre otros.








