Rescate de Nahui Olin en Minería

Como una mujer que incendia con la palabra, así describe Felipe Gálvez a Carmen Mondragón a unos días de la presentación, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, del libro Nahui Olin, sin principio ni fin, de Patricia Rosas Lopátegui, edición que compila su obra por primera ocasión.
Editado por la Universidad Autónoma de Nuevo León y con prólogo de Tomás Zurián, el libro se presentará el próximo 2 de marzo a las 12 horas en el Auditorio Sotero Prieto, donde además de la autora estarán los escritores Miguel Capistrán, Eve Gil y Felipe Gálvez, profesor e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco, quien vía telefónica expresa:
“Este libro es un acierto, una manera seria y juguetona de rescatar a un personaje que dejó una huella por su imagen, su cultura y la forma de hablar, su lenguaje del amor y pasión, sobre todo cuando se refiere al Dr. Atl, porque si alguien se dirige en esos términos a mí, me derrite, esas palabras de Nahui son lava pura, una mujer apasionadísima en todos sentidos. Las actitudes, el desenfado, la libertad verbal de la que hace gala, es una mujer que incendia con la palabra.”
Gálvez participa en el libro con el texto “El México de Nahui”, donde narra las jóvenes andanzas de la poetisa y pintora por la Ciudad de México en la década de 1940.
Y explica sobre Rosas Lopátegui, profesora de literatura mexicana y latinoamericana en la Universidad de Nuevo México, Estados Unidos:
“Un día me preguntó si podía contarle sobre Nahui y yo le escribí un texto sobre mi experiencia, después me pidió permiso para publicarlo y no supe más hasta después que me dijo que ya estaba terminado.”
Rosas Lopátegui comenta: “Esto es un rescate que se hace por vez primera de la obra poética y ensayística de Nahui, es insólito que los poemarios que publicó de 1922 a 1924 jamás se volvieran a reeditar, sobre todo porque fueron tirajes pequeñitos de 300 ejemplares.”
El curador de la primera exposición de Nahui Olin,Tomás Zurián, en el prólogo de este libro escribió:
“Carmen Mondragón Nahui Olin nunca dejó de escribir a lo largo de su vida. Si descontamos sus primeros años, durante casi ocho décadas –murió cerca de los ochenta y cinco años–, sus escritos se sucedieron vertiginosamente. Llenó cientos y cientos de hojas en cuadernos, libretas de diversos tamaños y hojas sueltas; publicó en vida cinco libros y dejó al menos otros dos que permanecen inéditos, así como algunos relatos cortos.”