MÉXICO, D.F. (apro).- De manera sorpresiva, el primer ministro de Haití, Garry Conille, renunció a su cargo este viernes, apenas cinco meses después de haberlo asumido.
Su dimisión representa un revés político para el presidente Michel Martelly, cuya administración enfrenta diversos problemas, entre ellos el retraso en la reconstrucción de la capital haitiana, luego del devastador terremoto de enero de 2010.
Según el diario El Nuevo Herald, la profunda división política y las críticas que ha vertido la legislatura, controlada por la oposición, derivaron en la renuncia de Conille.
De acuerdo con fuentes citadas por la agencia AP, el primer ministro envió al mandatario haitiano una carta de apenas dos párrafos para anunciarle su dimisión, misma que no ha sido admitida oficialmente por Martelly.
Conille, exfuncionario de la Organización de las Naciones Unidas, se desempeñó como jefe de la oficina en Haití del expresidente estadunidense Bill Clinton y también como copresidente de la Comisión Internacional para la Reconstrucción de Haití (CIRH).
Por cargos como ese gozaba del apoyo entre los funcionarios y organizaciones no gubernamentales del extranjero.
En octubre del año pasado fue nombrado por el presidente y ratificado por el Parlamento, luego que éste rechazó las primeras dos propuestas de Martelly.
Antes de que Conille fuera nombrado, la demora para elegir a alguien que se ocupara de los asuntos del gobierno provocó, a su vez, un retraso en la designación de funcionarios de menor rango, lo que también generó demora en los esfuerzos para reconstruir la capital y suburbios devastados por el terremoto de hace dos años.
Entre las versiones que se han difundido de manera extraoficial sobre las razones de la súbita renuncia, es que pudo deberse a una disputa de funcionarios del gobierno sobre si alguno de ellos tiene doble nacionalidad, lo que está prohibido por la Constitución de Haití.
Una comisión de legisladores de la oposición ha investigado denuncias que señalan que funcionarios del gobierno de Martelly podrían tener nacionalidad estadunidense o de otros países.
Apenas la semana pasada, Conille dijo a AP que él y el mandatario haitiano mantenían relaciones amistosas, pese a que hay versiones que contradicen su dicho.
“Tengo una buena relación de trabajo con el presidente. Haití es un país en donde arrecian los rumores. Creo que tenemos una relación muy franca y honesta en la que discutimos los temas”, dijo la semana pasada, pero hoy Conille renunció.








