La historia pendular

A 11 años del regreso de los conservadores al poder presidencial, los embates en contra de la Constitución de 1917, la más avanzada de su tiempo –tanto en el ámbito de los derechos colectivos como en el de las garantías individuales–, han logrado modificar artículos fundamentales en los cuales se asentaba el irreductible carácter laico del Estado mexicano.
No conformes con la reanudación de relaciones con el Vaticano y la permisividad respecto de la injerencia en política de la Iglesia católica, recientemente se aprobó el culto externo y sigue buscándose el permiso para utilizar la radiodifusión.
En el contexto anterior, sólo algunos medios públicos han tratado de contrarrestar el retroceso al poner en la mesa de discusiones el tema de la laicidad. Tal es la meta de la serie conducida por Roberto Blancarte, investigador de El Colegio de México, reestrenada el domingo 5, aniversario de esa desmejorada Carta Magna. Es transmitida por TVUNAM. Su título resulta significativo: Estado laico: el espíritu de la libertad.
Al parecer, la separación de la Iglesia y el Estado que establecieron las leyes de Reforma, no fue un triunfo definitivo y la polémica vuelve a actualizarse, especialmente porque el artículo 24 ha sufrido modificaciones que tergiversan la idea misma de libertad de cultos, que no se refiere únicamente a lo religioso. Así como estaba permitía la continua actualización pues cabían todas las libertades de pensamiento, éticas, sexuales, reproductivas.
La vuelta atrás significa, como lo dice uno de los entrevistados, “el regreso de los monstruos” de la intolerancia, de la mentalidad dogmática, de una visión social sin márgenes para la diversidad y el pluralismo. Los legisladores hicieron caso omiso al desarrollo y cambio de la ciudadanía; pasaron también por encima de la historia nacional, bajo cuyas luchas sangrientas se forjó una mentalidad abierta, mucho más avanzada que la estadunidense, cuyos presidentes toman posesión y juran sobre la Biblia, la de la mayoría de los países de América Latina aún atados al poder religioso.
La serie tiene cinco capítulos, comienza con definiciones generales para tocar en los dos últimos temas novedades como bioética, sexualidad y reproducción; vale decir no se queda en el siglo XIX sino que llega al XXI. Roberto Blancarte entrevista a miembros destacados de la academia expertos en la materia. La dirección es ágil, especialmente por la edición que combina las respuestas a los distintos cuestionamientos de cada uno de los invitados. Estos aparecen en su lugar de trabajo, sea en interiores o en exteriores, con lo cual los escenarios varían.
El único problema atribuible a la serie es su escasa difusión: TVUNAM no puede competir ni con sus homólogos culturales, no por otra cosa sino por falta de canal abierto. La próxima entrega versará sobre otro recién abierto: Canal 21 del Distrito Federal.