Señor director:
Hago referencia a la entrevista que realizó su reportera Anne Marie Mergier a la señora Maude Lancry, y al respecto me permito manifestarle:
Que solicito a ustedes respeto a los derechos que se ejercen en protección de mis hijos, que buscan el mismo interés superior que las normas locales fundamentales e internacionales, como lo es el cuidado necesario para su bienestar general.
Por lo tanto, preciso que el asunto que se pretende hacer público por mi contraparte, no lo es, es estrictamente privado y personal, y tiene como actores centrales a mis hijos, a los que he de defender en todas las instancias y por los que reitero atenta solicitud de que no se afecten sus sentimientos, creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, consideración y aspectos físicos, vulnerando o menoscabando su integridad personal.
Siendo fiel al Amor y a la Verdad, niego los hechos difamatorios que me atribuye la entrevistada; han sido los valores familiares los que he antepuesto siempre a mis intereses personales, y en este sentido son el impulso para actuar en favor de mis hijos.
Es ante las propias autoridades francesas y mexicanas, a las que respeto y me acojo, instancias a las cuales debe responder mi contraparte.
Para transparentar las actuaciones del asunto que me ocupa, he solicitado a un organismo internacional de protección a los niños, verifique los procesos iniciados y dé seguimiento puntual a los procedimientos que involucran los derechos de mis menores hijos.
Reitero mi repudio a la violencia infantil, y hago votos para que se procure la concordia en las familias.
Atentamente
Arturo Montiel Rojas








