Acerca de Proceso y el boicot

De Jorge Gallegos Contreras

 

Señor director:

Como lector asiduo de Proceso (mantengo la colección completa de sus números), quiero manifestar mi enorme reconocimiento a todos los que colaboran para su elaboración semanal, pues indudablemente esta revista se ha convertido en una obligada referencia a nivel nacional e internacional. 

No debo omitir la crítica que me hacen algunos amigos que saben de mi “devoción” por Proceso porque, dicen, en algunas de sus páginas aparecen “artículos amarillistas”. A esto les respondo que, respetando su opinión y aceptando que ciertos textos pudieran tener ese carácter, se incluyen reportajes de la vida política nacional con una visión crítica y bien documentada, además de la sección internacional, en la que destacan periodistas de primer nivel (y no los menciono porque han sido muchos los que colaboraron hace años y los que escriben en la actualidad); obviamente, no cuento a Carlos Marín, quien sin negar que tuvo su contribución a la revista en sus inicios, se ha vuelto un adversario y hasta podría calificarlo de traidor.

Asimismo, a mis amigos les hablo de las interesantes opiniones de los analistas que han colaborado y colaboran con ustedes, de la sección de Cultura y de la brillante participación de José Emilio Pacheco con su columna Inventario, así como de los cartones –el de Naranjo como estelar– y de la sección deportiva, sin dejar de mencionar la apertura a sus lectores en la sección Palabra de Lector para incluir críticas, comentarios y, sobre todo, las aclaraciones de personas aludidas en artículos o reportajes, conforme al derecho que les garantizan los directivos del semanario.

A todo esto quiero agregar un atributo adicional que debe valorarse, consistente en haber mantenido la revista en circulación durante todo el  gobierno de Felipe Calderón, quien, entiendo, ha sido el responsable del boicot publicitario que, por cierto, ustedes han denunciado, sin una respuesta positiva. Por fortuna, este gobierno está por llegar a su fin, dado que, además del daño que les ha causado, se ha mantenido muy por debajo de las expectativas que generaba un gobierno de alternancia (combate a la corrupción, mejor eficiencia administrativa, seguridad pública y, principalmente, desarrollo social), e incluso en algunos aspectos con resultados peores que los gobiernos anteriores.

Quiero pedirle atentamente a Naranjo que al final del sexenio haga un cartón alusivo a esto (tal vez dibujando un Felipe Calderón muy pequeño con una República Mexicana muy grande, pero toda ensangrentada y con rasgos de deterioro claro), lo cual es una sugerencia, pues seguramente él sabrá hacer algo mejor, pero ahora lo expreso como un desahogo personal, pues en verdad, sin ser panista, Calderón me dio la esperanza, y esperaba mejores resultados. Pero ¡qué decepción!: ha hecho lo mismo y más de lo que criticaba a los priistas.

Por otra parte, quiero sumarme a la crítica sobre la agresión acústica que hace un par de meses sacó a la luz en Proceso Samuel Máynez Champion. Efectivamente, ha señalado algunos aspectos críticos de este problema, con puntos de vista coincidentes a los de otros lectores. Pero uno de los casos que no se han tocado es el referente a  los programas de radio y televisión, en los que algunos locutores literalmente gritan, lo cual, aunado a los altos volúmenes en el transporte público, en establecimientos comerciales, etcétera, genera un ambiente estresante y de neurosis que hace más difícil la vida cotidiana (para empezar, el noticiero del 13, Hechos: ¡EEEESTA NOOOOOCHE! ¡Qué poca! En contraste con el moderado lenguaje de Adriana Pérez Cañedo en el noticiario del Canal 11).

Sin embargo, quisiera que esto no se quedara en la denuncia, sino que buscáramos alguna acción para detener este mal que, por nimio que pudiera parecer para muchos, realmente es un problema que el Estado debe atender. Propongo que, aprovechando las campañas políticas, hiciéramos llegar una petición a los candidatos a elección federal para que se legisle al respecto. Sería muy conveniente que esto lo encabezara el señor Máynez Champion, a quien le hago un reconocimiento por su labor.

 

Atentamente

Jorge Gallegos Contreras