Como en un sueño, un exchofer fundó dos empresas dedicadas al ramo farmacéutico y de la salud, con un capital social de poco más de 100 mil pesos. Se le hizo el “milagro”: en sólo seis meses una de ellas facturó al gobierno de Guanajuato más de 200 millones de pesos. Esta bonanza sólo se explica porque Miguel Salim Alle, titular del Instituto de Seguridad Social del Estado, otorgó a la empresa de su protegido y sin ninguna licitación de por medio, el suministro, distribución y almacenamiento de medicamentos del Seguro Popular en toda la entidad.
José de Jesús Rangel Barrios trabajó los últimos seis años como chofer de una empresa de León, Guanajuato, hasta que renunció el 30 de abril de 2011. Como finiquito recibió casi 20 mil pesos, 6 mil de los cuales correspondían a su última quincena.
Rangel Barrios había decidido independizarse, un sueño de muchos asalariados, que en su caso representa una truculenta historia que perfila otro de los escándalos de corrupción y tráfico de influencias que caracterizan al gobierno panista de Guanajuato.
En efecto, tres semanas antes de ser liquidado, el 4 de abril, Rangel Barrios constituyó legalmente dos empresas con una denominación casi idéntica y el mismo objeto social, de las que es accionista mayoritario y administrador único.
Desde entonces todo ha sido prosperidad. En unas cuantas semanas, una de sus compañías, Operadora e Impulsora Logística del Bajío y Occidente, S.A. de C.V. (Mediboc), se convirtió en una de las principales proveedoras de medicamentos del Instituto de Seguridad Social del Estado de Guanajuato (ISSEG).
Además, a través del ISSEG se le asignó sin licitación alguna el suministro, distribución y almacenamiento de medicamentos del Seguro Popular en todo el estado de Guanajuato, que atiende con una numerosa flotilla de vehículos que ostentan el emblema del programa federal.
Tan exitoso ha sido el exchofer que ya denomina a su negocio Grupo MBO que, además de Mediboc, incluye Medicamentos del Bajío y Occidente, S.A. de C.V., en cuya matriz de León dispone de modernas instalaciones de casi una hectárea con capacidad de almacenamiento de 38 millones de unidades de medicamentos.
Las ganancias han ido en ascenso: Mediboc, que se constituyó con 54 mil pesos de capital social –la misma cantidad que MBO–, facturó al gobierno de Guanajuato 200 millones de pesos en sólo seis meses, por suministros del Seguro Popular y por almacenamiento y distribución de medicamentos.
La súbita bonanza de Rangel Barrios y su socio minoritario, Gerardo Alejandro Espinosa Rodríguez, no se explica sin el patrocinio de Miguel Salim Alle, director general del ISSEG, uno de los empresarios más cercanos al gobernador Juan Manuel Oliva y quien el 16 de diciembre renunció al cargo para buscar la candidatura del Partido Acción Nacional (PAN) a la presidencia municipal de León.
Impulsor de la precampaña presidencial de Ernesto Cordero en León y recaudador financiero de las campañas de otros prominentes panistas, como Vicente Fox, Salim Alle es identificado como amigo de Gerardo Alejandro Espinosa Rodríguez, quien posee un tercio de las acciones de Mediboc y MBO, mientras que el exchofer Rangel Barrios es propietario del resto.
Salim Alle, fabricante de chamarras de piel y quien fue presidente del PAN en León al mismo tiempo que era director del ISSEG, enfrenta un escándalo por invertir 300 millones de pesos de las pensiones del estado en un fondo de riesgo a través del empresario Juan Antonio García –exdirectivo del equipo de futbol Dorados de Culiacán–, quien presuntamente ha cobrado comisiones por varios millones de pesos.
Además Salim Alle fue el funcionario del ayuntamiento de León que compró un edificio para hacer lucir la catedral local, operación por la que ganó cuatro millones de pesos el empresario panista Elías Villegas, quien, junto con el secretario de Educación estatal, Alberto Diosdado, jefatura la organización ultraderechista El Yunque en Guanajuato.
Truculencias
Conforme a documentos oficiales –de los que Proceso tiene copia– la suerte de Rangel Barrios cambió en menos de un año: De “chofer ejecutivo” de la compañía Administración Integral en su Empresa, S.A. de C.V. (AIESA), pasó a ser dueño de dos empresas.
Según la carta de liquidación, con fecha del 30 de abril del año pasado, este leonés de 50 años recibió 19 mil 689 pesos con 71 centavos de liquidación, que englobaba una quincena y la parte proporcional de aguinaldo, vacaciones, prima de asistencia y vales de despensa.
Pero en un solo día, el 4 de abril, se presentó ante el notario público 13, Ignacio Freire Garza, para constituir legalmente dos empresas: La primera, denominada Operadora e Impulsora Logística del Bajío y Occidente, S.A. de C.V. (Mediboc), quedó registrada en la escritura pública número 17518. A la otra, Medicamentos del Bajío y Occidente, S.A. de C.V. (MBO), se le asignó el número inmediato siguiente: 17519.
Las dos tienen el mismo objeto social: 1.- Distribución, compra, venta, importación, exportación, comisión, consignación y medición en general, negociar con toda clase de medicamentos, material de curación, equipo médico, material de laboratorios de análisis clínicos y todo lo que implique bienestar para la salud humana; 2.- Transportación y distribución logística de toda clase de medicamentos, material de curación, equipo médico, material de laboratorios de análisis clínicos y todo lo que implique bienestar para la salud humana, y 3.- Compra y venta, transportación y distribución y operación logística de toda clase de medicamentos de salud animal.
La composición accionaria de las dos empresas es también la misma. El capital social de cada una de las empresas es de 54 mil pesos, a razón de 54 acciones de mil pesos cada una, de las que Rangel Barrios posee 36 y su socio Rodríguez Espinosa 18.
Ante el notario Rangel Barrios dijo ser leonés y se identificó con su credencial de elector, mientras que Espinosa Rodríguez dijo ser nacido en Puebla, en 1956, y avecindado en León, como consta también en su credencial para votar.
Después de este trámite ambas empresas quedaron inscritas en el Registro Público de la Propiedad de León, el 2 de mayo, cuando se terminaron de construir sus modernas instalaciones en la colonia Industrial y que se pueden apreciar en el sitio en internet identificado con las siglas de una de ellas, www.mediboc.com.
Sin embargo, la información que se presenta en esa página sólo alude a la empresa MBO, cuyo emblema está rotulado en la nave principal de sus bodegas y en las portezuelas de sus vehículos, que ostentan el logotipo del Seguro Popular.
Pero fue a Mediboc a la que el ISSEG, dirigido por Salim Alle, le otorgó sin licitar el suministro, distribución y almacenamiento de medicamentos del Seguro Popular, que en sólo siete meses le reportó 169 millones 311 mil 141 pesos.
En la industria farmacéutica ha generado sospecha que una empresa de reciente creación y encabezada por personas que no tienen ningún antecedente en el ramo, no sólo hayan sido favorecidas por el ISSEG con el Seguro Popular, sino que se benefician de las compras que hace esa dependencia para surtir las 217 farmacias que abastecen a más de cinco millones de personas en el estado.
El desglose de la facturación la publicó, el viernes 27, el portal informativo guanajuatense Zona Franca, con base en el acumulado anual de pago a proveedores que la Gerencia de Ventas Institucionales le hizo llegar a la dirección general del ISSEG, que hasta el 16 de diciembre estuvo a cargo de Salim Alle.
Las cifras muestran la creciente facturación a favor de la empresa del exchofer y su socio. En julio cobró 3 millones 156 mil pesos; en agosto la suma se duplicó a 7 millones 101 mil pesos; en septiembre se disparó a 38 millones 540 mil pesos; en octubre llegó a 39 millones 718 mil; en noviembre bajó a 25 millones 489 mil, y cerró el año con 28 millones 679 mil pesos.
Adicionales a estos 169 millones 311 mil 141 pesos, Mediboc cobró al ISSEG otros 29 millones 696 mil pesos, de mayo a noviembre, por concepto de almacenamiento y distribución de medicamentos, pese a que esa dependencia cuenta con un Centro de Distribución (Cedis) que, en la gestión de Salim, se construyó en el Puerto Interior, a un costo de 196 millones de pesos.
Salim miente
Justamente la inauguración del Cedis ISSEG, el 5 de agosto, a la que asistió el gobernador Oliva Ramírez, dio origen a una campaña propagandística de Salim Alle, cuyo propósito era posicionarlo como prospecto a la candidatura del PAN a la alcaldía de León.
Salim Alle, quien hace tres años perdió la postulación a la alcaldía ante Ricardo Sheffield, ahora enfrentará en la elección del 5 de febrero a Mayra Enríquez Vanderkam, exsecretaria del ayuntamiento y esposa de Alberto Cifuentes Negrete, jefe de la Unidad de Enlace Federal de la Secretaría de Gobernación y quien fue expulsado del PAN en 2003.
La promoción del empresario fue motivo de una queja presentada por el PRD ante el Instituto Electoral de Guanajuato (IEG) el 29 de noviembre, debido a que presuntamente utilizó recursos públicos, lo que está prohibido por la Constitución y la ley en la materia.
El representante del PRD ante el IEG, José Belmonte Jaramillo, adujo en su queja que se utilizó dinero del ISSEG para promover a Salim Alle en un suplemento del diario A.M. de León publicado el 14 de agosto.
En ese suplemento de ocho planas, identificado expresamente como “sección comercial”, se publicaron cinco fotografías de Salim en la ceremonia de inauguración del Cedis, acompañado de cuatro notas informativas sin firma con los siguientes titulares: Consolida ISSEG infraestructura, Testifican progreso, Crean magna obra y Reconocen labor.
Salim rechazó la imputación en la respuesta que envió al organismo electoral, el 15 de diciembre, un día antes de su renuncia a este organismo, pero la representante legal de Compañía Periodística Meridiano, editora del diario, Laura Elena Jaimes Ramírez, dijo lo contrario, en un informe enviado al IEG apenas el miércoles 25.
Aunque expuso que las notas periodísticas sobre Salim se publicaron como parte de la cobertura habitual, la abogada puntualiza: “Asimismo hago de su conocimiento que algunas notas pertenecen a un suplemento que fue pagado a mi representada por felicitaciones que varias empresas hicieron por la inauguración del CEDIS ISSEG (sic)”.
En el anexo aparecen, en efecto, 14 inserciones de empresas farmacéuticas y comercializadoras de medicamentos, todas felicitando a Salim Alle y a Oliva por la inauguración del Cedis, pero aparece también una plana completa pagada por el ISSEG, que en ese momento dirigía Salim Alle.
Al respecto, Belmonte Jaramillo afirma que con esta respuesta del diario A.M. se demuestra que Salim Alle miente, porque el ISSEG sí utilizó recursos públicos para pagar parte de un suplemento que tenía como fin su promoción personal.
Por ello, además de exigir al IEG que continúe con el “procedimiento sancionador” contra Salim Alle, en los siguientes días se presentará ante la Procuraduría de Justicia de Guanajuato una denuncia penal contra éste por ser presunto responsable de falsedad de declaraciones ante autoridad distinta a la judicial.
Además de este episodio Salim Alle ha estado en medio de escándalos por empeñarse en construir en León un ostentoso edificio del ISSEG con recursos para las pensiones y por poner en riesgo el patrimonio de los pensionados con inversiones en Francia e Irlanda, cuyo operador es Juan Antonio García, quien cobraba 17 mil pesos mensuales como asesor en el ISSEG y también, según El Heraldo de León, entre 9 y 21 millones de pesos como comisión.
Ahora Salim Alle enfrenta las evidencias de favorecer con contratos multimillonarios a la empresa del exchofer Rangel Barrios y su socio Espinosa Rodríguez, operaciones éstas –como las de que involucran pensiones– que debieron ser supervisadas por el secretario de la Función Pública, Luis Ernesto Ayala.
Además de ser amigo de Salim Alle, de quien fue colaborador en el gobierno municipal de León, Ayala Torres renunció a la SFP y es ahora el coordinador de la campaña de Miguel Márquez Márquez, el delfín de Oliva para la gubernatura…








