Señor director:
El pasado 15 de diciembre se abrió, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el nuevo y espléndido Museo de la Cancillería.
En la ceremonia de inauguración varios oradores, encabezados por la canciller, embajadora Patricia Espinosa Cantellano, y el coordinador de Patrimonio Artístico y del Proyecto del Museo, licenciado Xavier Gurza Barroso, nos informaron a los asistentes sobre la historia del antiguo edificio y los problemas que surgieron luego de la remodelación de su interior, que ahora alberga en siete salas, impecablemente adaptadas para ello, las pinturas, esculturas y obras multimedia que constituyen el acervo artístico de la institución.
Lo que nos desconcertó –y que no logramos explicarnos los artistas y otras personas presentes– fue que en ninguno de los discursos oficiales se hiciera mención del doctor Arturo Muñoz, de la labor fundamental que llevó a cabo para la formación del acervo del nuevo museo, y que no se le diera la palabra para que él mismo nos narrara la proeza de reunir un número importante de obras donadas para un museo que aún no existía.
El doctor Muñoz, entrañable amigo de todos los artistas que lo tratamos durante su gestión como coordinador general del programa Pago en Especie de la SHCP, nos contactó y nos buscó personalmente, uno por uno, en nuestros estudios; nos explicó el proyecto de la Secretaría de Relaciones Exteriores de fundar su propio museo de arte contemporáneo; nos convenció de la magnitud del proyecto y nos motivó para que nuestra contribución estuviera a la altura del mismo. Si la presente colección del museo, en su multifacética diversidad, abarca tres generaciones de artistas, tiene congruencia, gracia y una muy particular vitalidad, se debe a su ojo perspicaz, a su conocimiento profundo de la plástica mexicana actual y al aprecio y la confianza que los artistas le tenemos al doctor Muñoz.
A los que firmamos esta carta, y seguramente a muchas otras personas que no pudimos consultar, nos resulta indispensable dejar constancia pública de la contribución del doctor Muñoz al Museo de la Cancillería en lo que toca a la colección de arte, a fin de completar los datos difundidos por las autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores respecto del edificio que contiene nuestras obras.
Atentamente
Jeannette Betancourt, Teresa Cito, Gilda Castillo, Francisco Castro Leñero, Manuel Felguérez, Jesús Mayagoitia, Paul Nevin, Irma Palacios, Nunik Sauret y Roger von Gunten
(responsable de la publicación)








