Señor director:
Tres años y cinco meses he servido a Televisión Azteca –antes Imevisión–, tiempo durante el cual mi trabajo periodístico y mi actitud profesional han sido intachables, siempre caracterizados por el respeto y la rectitud, heredada de mis padres, con quienes vivo.
Ese ha sido mi patrón de conducta hacia mis compañeros, superiores y, sobre todo, hacia esta televisora, a la cual debo todo en mi carrera, corta pero honorable.
Nunca fallé ni fallaré en las encomiendas de esta empresa, que me ha distinguido siempre por su confianza.
Por eso rechazo tajantemente las afirmaciones aparecidas en el semanario que usted dirige y en donde se menciona mi nombre a través de una nota firmada por el señor Felipe Cobián, quien elude los más altos valores del periodismo: la ética y la responsabilidad.
A lo largo de mi estancia como reportero en ahora Televisión Azteca, antes Imevisión, he viajado a Jalisco en varias ocasiones y en ninguna he recibido, solicitado o se me ha propuesto recibir cantidad alguna por o a cambio de mi trabajo.
Jamás acepté ni aceptaré ninguna dádiva, soborno ni insinuación alguna del gobierno estatal de Jalisco o de alguna otra instancia del nivel oficial de que se trate.
Usted, alguna vez, aseguró que todo lo que tenía que decir lo había podido hacer en los espacios de la revista que dirige. Igual ha rechazado cualquier sospecha a su integridad. Yo estoy haciendo lo mismo.
El artículo de su corresponsal Felipe Cobián carece, por lo que a mí respecta, de los elementos más importantes de un periodista, que es hablar con la verdad y fundamento. Por ello solicito a usted la publicación de la presente, a fin de que quede constancia de que estoy a disposición de cualquier autoridad para aclarar hasta sus últimas consecuencias esta situación.
Señor director, le recuerdo que el que aparezca el nombre de algún reportero o director en alguna lista de oficina de prensa o de cualquier otra no implica aceptar, recibir o solicitar ahí dádiva alguna.
Hablo por mí como usted sabe hacerlo, señor Julio Scherer García.
Atentamente
Jaime Guerrero Toledano.








