Engaño crediticio

Señor director:

En abril de 1993, el señor Roberto Wilteau Robles Martínez, representante de Mundo Subacuático, situado en el centro de Coyoacán, mediante engaños consiguió de mí copias fotostáticas simples de los siguientes documentos: escrituras de un inmueble de mi propiedad (único patrimonio familiar), actas de nacimiento, de matrimonio y de defunción de mi esposo. El supuesto fin era tramitar un crédito a mi favor para instalar un negocio propio.
Roberto Wilteau Robles dijo ser socio de Unión de Crédito del Valle de México, situado en el Fraccionamiento Industrial San Antonio, Azcapotzalco. Este individuo utilizó mis copias, sin mi consentimiento, para obtener en su beneficio un crédito de 610,000 nuevos pesos. En esta operación se elaboró un contrato en el cual figuro como obligada solidaria con una firma que no es la mía y que desconozco.
Con base en tal contrato, de cuyo contenido no supe hasta el 11 de noviembre de 1994, la Unión de Crédito pretende hacer válido el compromiso que en ningún momento adquirí con ellos. El contrato en cuestión está lleno de irregularidades: falsificación de firmas y alteración de identificaciones, entre ellas mi credencial de elector.
En vista de que Roberto Robles Martínez no cumplió sus obligaciones ante la institución de crédito, el 12 de diciembre de 1993 fui requerida de pago por la unión. A partir de ese momento, salieron a la luz las irregularidades mencionadas. Después de conocer todas las anomalías, la unión inició una demanda judicial contra Robles Martínez, por el delito de fraude, por lo cual la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal solicitó su comparecencia y la mía. Por orden del Ministerio Público presenté prueba grafoscópica, de la cual no existe dictamen pues la Unión de Crédito se negó a presentar el original del contrato, por lo que este juicio quedó sin resolverse por falta de pruebas de la parte acusadora.
Paralelo a éste, existe otro juicio ejecutivo mercantil contra Roberto Robles Martínez y contra mí como “obligada solidaria”. Todo parece indicar que se está resolviendo en favor de la unión, pues no tengo abogados por falta de recursos económicos. Sin embargo, la Unión de Crédito cae en contradicciones, pues por un lado demanda al señor Robles Martínez por fraude, consciente de que el contrato es falso en cuanto a mi participación, y por otro lado pretende hacerlo valer en el juicio mercantil.
Este fraude pone en riesgo mi único patrimonio, que consiste en un departamento en condominio. Por todo lo anterior, ruego a ustedes publiquen mi carta, a fin de hacer del conocimiento público una injusticia más contra quienes no tenemos manera de defendernos, y si acaso algún lector pudiera orientarme en tan desesperada situación, lo agradecería.

Atentamente
Bertha H. de Bazán
Juan Sánchez Azcona número 1632-602
Colonia Del Valle
Teléfono 688-62-86.