De Roberto Campa

Señor director:

En el número 955 del semanario que usted dirige, el señor Elías Chávez enlista a un grupo de supuestos amigos de Manuel Camacho Solís, quienes según el dicho del reportero “están enojados con Zedillo y se reúnen con el exregente capitalino, para analizar la posibilidad de un nuevo cisma en el que participaría la legión de priístas”.
Atendiendo, contrario sensu, la conseja popular de que el que calla otorga, me permito aclarar:
1. No me encuentro ante quienes pueden presumirse como amigos de Manuel Camacho; nunca lo fui ni lo soy ahora.
2. No he sido nunca convocado ni he asistido jamás a reunión alguna con Manuel Camacho. Lo anterior, las amistades y a quienes se frecuenta, que en otro contexto carecería de importancia, la adquiere por el manejo de conspiración que su reportero le da y que aunado a la falsedad de la información, no hace sino confundir a la opinión pública.
3. Quiero aprovechar esta oportunidad para manifestar que en el Partido Revolucionario Institucional respaldamos las decisiones tomadas por el Presidente Ernesto Zedillo, tanto en materia económica como política, y que en nuestro Partido, militantes y dirigentes estamos trabajando con unidad para afrontar la crisis por la que atraviesa el país.

Atentamente

Dip. Lic. Roberto Campa Cifrián
Presidente del PRI del Distrito Federal.

Respuesta del reportero:

Señor director:

Lorenzo Servitje y Roberto Campa Cifrián tienen razón: el reportero no puede probar que ellos dos, entre muchos otros, se han reunido con Manuel Camacho Solís. Pero es una ligereza decir que la información es falsa y que esas reuniones no se efectuaron.
Servitje y Campa tienen también dos cosas en común: su preocupación de ser relacionados con Manuel Camacho Solís y sus vínculos con un camachista de hueso colorado: Fernando Lerdo de Tejada, exasambleísta, exdiputado, exlíder del PRI capitalino y actual procurador de la Defensa del Consumidor.
Además de su relación con Lerdo de Tejada, Campa Cifrián está ligado al también exlíder del PRI del DF y actual secretario general del gobierno capitalino, Jesús Salazar Toledano. Ambos –Salazar Toledano y Lerdo de Tejada– maniobraron para colocarlo en la presidencia del partido en la capital del país.
Servitje, por su parte, es suegro de Fernando Lerdo de Tejada y pertenece a un selecto grupo de empresarios que apoyaron las acciones económicas de Miguel de la Madrid Hurtado, primero, y Carlos Salinas de Gortari, después.
Antes del destape de Luis Donaldo Colosio y de que se efectuara la reunión de los multimillonarios a quienes Salinas solicitó, a cada uno, 25 millones de dólares para el PRI, Servitje y su yerno, Lerdo de Tejada, promovían a Manuel Camacho entre los hombres del dinero.
Existen, pues, elementos de peso para que este reportero considerara verosímil la información de que se reunían con Camacho. Dicha información provino de fuentes confiables del propio PRI, y, si bien es cierto que el reportero no puede probarlo, por la reserva que debe a sus informantes, por la reserva que debe a sus informantes, queda a salvo la esencia del reportaje: la inconformidad y el riesgo de división entre los priístas.
Nada pierde el reportaje con la supuesta ausencia de Campa y de Servitje en las reuniones con Camacho. Ellos no son el tema, pero sí ayudan: su reacción fortalece la validez de la información.