Cambia la correlación de fuerzas en el Congreso de Chihuahua. Impulsado por priístas, renuncia al PAN el diputado Antonio Aguirre Rascón

CHIHUAHUA.- El Partido Acción Nacional (PAN), que el domingo 12 lograba su segunda mayoría legislativa en provincia con el triunfo electoral en Jalisco, sufrió aquí un descalabro con la renuncia del diputado Antonio Aguirre Rascón, lo cual crea un nuevo balance en la correlación de las fuerzas opositoras y blanquiazules en el Congreso local.
Con esta renuncia, los sufragios en el Congreso de Chihuahua quedarían de la manera siguiente: 14 del PAN enfrentados a 11 del Partido Revolucionario Institucional (PRI), más los del cedepista Octavio Lamelas, el del diputado Aguirre y el del perredista Luis Aguilar Salazar, en las ya comunes votaciones en bloque contra las iniciativas panistas.
No obstante su renuncia, la Comisión de Orden del Comité Directivo Estatal del PAN sigue al legislador un proceso interno de expulsión; en tanto, se han dado acercamientos y negociaciones con altos dirigentes priístas, en los que han intervenido el diputado local cenecista Odorico Vázquez, el coordinador parlamentario Oscar Silva Sánchez y la subsecretaria de Gobernación, Beatriz Paredes, como mediadores y enlaces del panista con el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI.
Incluso, El Heraldo de Chihuahua cabeceó en su edición del 15 de febrero: “Diputado Aguirre se pasa al PRI”, y en consulta con fuentes del CEN el diario afirmaba que, formalmente, el panista pasaría a formar parte de la fracción parlamentaria del PRI, aunque esto no lo ha confirmado el expanista.
El presidente estatal del PAN, Javier Corral Jurado, confirmó que su excorreligionario había “tenido varias entrevistas con dirigentes priístas”, y aceptó que esto podría modificar la correlación de fuerzas en el Congreso local, aunque advirtió con ironía a los dirigentes priístas: “una vez salida la mercancía, no se acepta devolución”.
En su carta de renuncia, fechada el 15 de febrero, Aguirre señaló que “los intereses y sentidos dentro de mi partido, el PAN, han cambiado”; también lamenta que “con berrinches infantiles” sus compañeros diputados fueran mermando la relación política y, según dice, se le juzgó en “reuniones secretas” dejándolo al margen.
El expediente de la Comisión de Orden panista, conoció Proceso, contiene un seguimiento de las declaraciones periodísticas del legislador, en las que ataca ese partido y su dirigencia, con opiniones como que ésa, se dice, abandonó los principios del partido, además de negarse a hacer labores sociales e incurrir en elitismo.
El documento también incluye un expediente personal del legislador, donde se describen los pormenores de un supuesto secuestro y un asalto en la Sierra Tarahumara, así como denuncias documentadas en las que, presuntamente, se corrobora que el legislador recibió dinero de Efrén Palma, exalcalde de Guachochi, durante sus gestiones en el ejido Rocheachi, relativas al saqueo de 50,000 metros cúbicos de madera. Asimismo, se asienta un supuesto fraude con casas de interés social en el municipio de Ascensión.

LAS AYUDAS PRIISTAS

En 1992, el PAN conquistó, además de la gubernatura con Francisco Barrio, la mayoría legislativa y los principales gobiernos municipales de la entidad. Desde entonces, y hasta febrero de 1994, Aguirre Rascón trabajó con su grupo parlamentario. Su proceso de rompimiento se inició con la denuncia de corrupción de algunos miembros del Poder Judicial, que contrastó con las declaraciones del entonces presidente de la Diputación Permanente, Bernardo Avitia, quien en nombre del grupo parlamentario panista destacó la labor realizada por jueces y magistrados.
En noviembre pasado, durante el relevo en la dirigencia estatal del PAN, Aguirre atacó abiertamente al ahora dirigente blanquiazul, Javier Corral Jurado. Dijo entonces que Acción Nacional se alejaba de sus principios básicos y que la dirección del partido pasaría a ser una concesión al gobernador Francisco Barrio. El 15 de noviembre, a escasos días de la elección interna, el legislador amenazó con renunciar al partido si llegaba a la dirigencia Javier Corral.
Paralelamente, y más allá de las exigencias priístas para que la Coordinadora Estatal de la Tarahumara informara en torno de las muertes de menores indígenas, el diputado del PAN exigió en la tribuna la desaparición de la dependencia. Esa fue su bandera hasta la fecha, además de acusar a Barrio Terrazas de no apoyar a los tarahumaras.
A finales de enero, el legislador panista convocó a un plantón de tarahumaras en esta capital, encabezado por Antonio Montoya, dirigente indígena de Guachochi, controlado por el diputado priísta Odorico Vázquez. Aguirre consiguió ayuda de sectores y autoridades de filiación priísta, como el líder magisterial Julián Luján –enfrentado al gobierno estatal–; el alcalde Patricio Martínez, quien aportó la comida para los indígenas; éstos durmieron en un local propiedad de los taxistas de la CROC, y desde entonces es apoyado por el dirigente municipal priísta, Pedro Domínguez.
Ahora, dice Aguirre, “voy a votar por otro partido”, aunque no ha reconocido públicamente que vaya a hacerlo por el PRI, pero en el Congreso ya se espera “su voto en bloque con el partido oficial”.