“Crímenes mojados”

Hernando Garza acaba de publicar tres obras de teatro con la Universidad de Nuevo León y Ediciones el Milagro bajo el título Crímenes mojados. En esta trilogía el autor manifiesta los alcances que puede tener el teatro para hablar de lo que le duele a nuestro país y del mundo mágico que le caracteriza. No retrata la realidad con cámara fotográfica; utiliza los sentimientos para captar al ser humano.
El día que amaneció lloviendo, Crímenes mojados y Venados a la luz de la luna son tres obras llenas de misterio y fantasía en las que, al mismo tiempo, observamos crudamente la situación de precariedad, tanto económica como anímica, en la que viven los personajes. Son familias de mujeres. Unas encerradas sin lugar a dónde ir, otras buscando a sus hombres con la angustia de no saber si viven. Poca es la esperanza que les queda y los acontecimientos no dan luz para que las cosas mejoren.
A partir de un contexto determinado, nos trasladamos a la generalidad del ser humano, a experiencias que se concretizan de manera diferente según donde encarnen. Por eso la visión de Hernando Garza respecto del desierto, las rancherías del norte del país y las ciudades fronterizas, crea una identificación con los personajes que plantea. A madres, hijas, hermanas, sobrinas, hijos, esposos, ancianas, brujas, niñas o amantes, podemos ponerles nombres propios y ubicarlas en nuestra realidad emotiva.
Crímenes mojados, que obtuvo en 1999 el Premio Nacional de Dramaturgia de la Universidad Autónoma de Nuevo León, resalta por su complejidad y riqueza. Obra polifónica donde el autor utiliza la simultaneidad, las historias paralelas y el mundo surrealista al que nos ha llevado este país plagado de violencia e impunidad. Contiene imágenes evocativas con las que sugiere, contrasta y provoca.
En una intrincada estructura dramática, dos universos se entrelazan: el de una madre y su hija investigando el paradero de sus familiares que cruzaron la frontera, y el de los hombres perdidos en el desierto: hombres con el lodo hasta el cuello, migrantes que arrastran cadenas, que caminan en círculos, que se han convertido en cajas con manos, ojos y piernas, zapatos sin dueño. La familia de Crímenes mojados se vuelve representativa de otras tantas familias que viven la separación y la pérdida. El hijo que busca al padre en el desierto, no es sólo el que viene de Monterrey; es también el que partió de Morelia, de Mérida o Sonora.
Crímenes mojados es una obra de gran aliento, con un tono poético y nostálgico que nos lleva por caminos insospechados. Transita entre la duermevela y el sueño; entre la estrujante realidad y los más íntimos deseos. Hernando Garza nos otorga una obra de teatro rica en situaciones, conflictos, obsesiones y mundos dentro de otros mundos. Su visión, a pesar de ser desesperanzadora, es vital.
En El día que amaneció lloviendo, el autor juega con la ambivalencia del amor-odio que tres mujeres sienten. Viven del pasado y lo que éste les provocó. No sobrevivieron al poder masculino y, sometidas a él, sólo queda destruirse e impedir que cualquier otra pueda salir libre de aquel infierno. La historia del pasado se va entreverando como una hiedra que las ahoga, y la intriga que el autor maneja va creciendo. En El día que amaneció lloviendo –que se estrenó en 1988 en el Teatro de la Estación, dentro del Primer Ciclo de Dramaturgia de Nuevo León– el final es sorpresivo y los giros dramáticos reafirman la destreza del autor.
Por último, Venados a la luz de la luna es una obra corta, al igual que la anterior, que nos habla de leyendas de la región, de apariciones, de creencias que transitan entre la realidad verificable y las dudas que provocan. El autor no está interesado en explicar los sucesos, su objetivo es mostrarlos y transmitir al espectador o al lector una sensación de extrañeza. La historia gira en torno de la desaparición de una niña, primero, y de habitantes del pueblo y de extraños que vienen de la ciudad, después. Desde el presente, una joven quiere encontrar el lugar exacto de las desapariciones y el autor sugiere ideas respecto de lo sucedido con la niña, las habladurías generadas y la movilización de todo el pueblo para encontrarla.