Después de ocho años de haber escrito Cerca del fuego, José Agustín presenta la novela Dos horas de sol (Ed. Seix Barral, Col. Biblioteca Breve; México, 1994. 213 pp.). La idea de esta narración surgió en los años sesenta, cuando el autor era becario del Centro Mexicano de Escritores. Sin embargo, en esos momentos no terminó el proyecto. Veinte años después retomó la intención original, pero ubicó la historia en el México contemporáneo.
En Dos horas de sol José Agustín cuenta la historia de dos amigos que van a Acapulco para realizar un reportaje. Tranquilo es el dueño de la revista La ventana indiscreta, que compró a Nigromante, y le dio un giro al transformarla de una publicación cultural a una sensacionalista. Cuando llegan al puerto, después de dos horas de sol, se desata una lluvia torrencial que dura varios días a causa del huracán Calvin. Sin Embargo, esto no impide que realicen su trabajo: entrevistan a las principales autoridades y personajes públicos, visitan diferentes lugares de interés. Ante sus ojos aparece un Acapulco lleno de pobreza y contaminación, así como un grupo de personas: unas dedicadas a enriquecerse cínicamente con violencia y prepotencia, otras –las menos– preocupadas por convivir con respeto, disfrutar y reír.
En una de las salidas nocturnas que realizan conocen a dos gringas: Livia y Phoebe, a las que buscan seducir. Ellas se resisten y Tranquilo, para poseer a Livia, le promete además de amor hacer negocios. Esto provoca una dura y sorpresiva respuesta de la estadunidense, inspirada en la tramposa ética de su padre, un empresario de Nueva York, que consiste en aceptar sin conceder. Al mismo tiempo Nigro y Phoebe se enredan en una serie de juegos sentimentales que no culminan en el acto amoroso. Los hechos que observan y experimentan Tranquilo y Nigro los enfrentan a una sociedad que apenas conocen y lleva a cuestionar el tipo de relaciones sentimentales que establecen.
En Dos horas de sol, Agustín trata dos grandes temas: el de la crisis política y moral de la sociedad mexicana, y el de los conflictos de dos hombres a la mitad de sus vidas:
El primero, lo trata al ubicar la corrupción como la causa central del declive. Esto provoca que los hombres del poder gobiernen para su beneficio y el de sus aliados. Desde esa posición de dominio legitiman y ocultan la injusticia que ha llevado a la pobreza y la depredación de la naturaleza.
El segundo, lo aborda vía los conflictos sentimentales de los personajes con diferentes resultados. Nigro es un hombre sensible que se da cuenta de la injusticia y el dolor humano. No obstante, es hasta que lo sufre cuando conoce el otro Acapulco, a la vez que es desairado por la estadunidense, quien cuestiona su actividad y la vida que lleva. Esto lo conduce a optar por la libertad como manera de alcanzar lo que desea: una existencia justa y sincera. Por otro lado, Tranquilo es un ser egoísta, incapaz de comprender a sus semejantes y respetarlos. Cualquier fracaso o desilusión es para él producto de la falta afectiva o de la estupidez del otro, por lo que no se puede hacer nada socialmente. La única posibilidad de disfrute es buscar la propia satisfacción.
Dos horas de sol es una novela que conserva el estilo ágil y entretenido de José Agustín, y marca una vuelta de tuerca en su narrativa: atrás quedaron los temas de la adolescencia, ahora sus personajes han crecido en edad, son aquellos jóvenes de los años sesenta que intentan ahora vivir como adultos en un mundo gris y egoísta.








