Señor director:
Los profesionistas y empleados del Instituto Nacional de Salud Mental del DIF agradeceremos a usted dar a conocer a la opinión pública lo siguiente:
Los trabajadores del Instituto Nacional de Salud Mental del DIF hemos vivido con gran preocupación, indignación e impotencia el deterioro gradual que ha experimentado nuestro instituto durante los siete años de administración del doctor Víctor Manuel Guisa Cruz y sus colaboradores.
En el área de consulta externa, se ha dado énfasis al ingreso indiscriminado de pacientes para rebasar ostentosamente las metas fijadas, inflando las cifras de manera inversamente proporcional a la calidad de atención que se ofrece.
La investigación y la enseñanza han sido muy deficientes y poco congruentes con la problemática de salud mental a nivel nacional, además de que los encargados de dichos departamentos no tienen el currículum requerido para ejercer dichas funciones.
La Unidad Administrativa ha demostrado, igualmente, serias irregularidades: contrataciones inadecuadas, excedente de personal de oficina –favoreciendo amistades y parientes–, y manejo arbitrario de las plazas sin previo proceso escalafonario.
De igual manera, se realizan maniobras sorpresivas de mantenimiento al inmueble que difícilmente responden a las necesidades reales del instituto.
Debido a esta situación, el 3 de octubre y el 14 de noviembre de 1994 denunciamos lo anterior ante el recién elegido presidente Ernesto Zedillo, y le solicitamos una investigación. A partir del día 7 de diciembre, se informó igualmente de estos hechos al director del DIF, licenciado Mario Luis Fuentes Alcalá, y a sus más cercanos colaboradores y asesores; posteriormente, se hizo otro tanto ante el secretario de Salud, doctor Juan Ramón de la Fuente Ramírez. En las denuncias, fueron anexados los documentos pertinentes para su debida comprobación.
A la fecha, no hemos obtenido respuesta a nuestras demandas, y sí, en cambio, se han agudizado las represalias y flagrantes violaciones a nuestros derechos humanos, por lo que incluso han sido presentadas dos denuncias ante la CNDH.
Estamos realmente preocupados por el futuro de nuestra institución, y nos manifestamos en contra de la ratificación del doctor Víctor Manuel Guisa Cruz, y en favor de una reestructuración que permita el funcionamiento adecuado del instituto.
Atentamente
Marco Antonio Mendoza, Beatriz Ortiz, Estela Camacho, Concepción Villaseñor, Berta Izcarra, Martha Calderón, Blanca Cázares y Armando Jiménez, por la Comisión de Prensa, y 61 firmas más de profesionistas del instituto.








