MADRID.- La dictadura la cerró en 1972. La razón escueta señalada por Francisco Franco para clausurarla fue simplemente que ahí había “muchos rojos”.
Después de 23 años, la Escuela de Cinematografía abre nuevamente sus puertas y recibe más de 600 solicitudes para una plaza que sólo tendrá 50 privilegiados.
El nuevo centro que pretende hacer realidad los “sueños de celuloide” de estudiantes que ahora quieren seguir los pasos de Pedro Almodóvar o Fernando Trueba, empezará sus clases el mes próximo.
“Han sido años de vacío en España, porque la mayoría de los nuevos cineastas son empíricos. Esta escuela era fundamentalmente necesaria para formar profesionales en la parte técnica y humana de la cinematografía”, dice en entrevista Joseba Nafarrate, jefe de estudios del centro.
Este se dividirá en siete áreas: guión, producción, dirección, montaje, fotografía, dirección artística, y sonido. Serán dos años para empezar, pero después la carrera se puede alargar a un período de tres años.
De la antigua escuela han salido directores como Mario Camus, Gutiérrez Aragón o Fernando Méndez Leite, entre otros, por lo que el tribunal de elección de alumnos está formado por 15 personas, todos profesionales de la industria cinematográfica y de las distintas especialidades.
Nafarrate explica que uno de los énfasis que tendrá la escuela será el de enseñar a hacer buen cine con poco dinero:
“Hay que aprender hacer cine con crisis. Es importante destacar la enseñanza dentro de las limitaciones que existen en la realidad de la producción cinematográfica.”
Añade:
“Lo que intentamos es facilitar la conexión del estudiante con la propia industria del cine y tratar de estar más vinculados con ellos a fin de que esto sea una realidad y no solamente una vocación.”
La escuela es de la Comunidad de Madrid, pero tiene socios fundacionarios que dirigen un patronato integrado por la Academia de las Artes, la Academia de Ciencias Cinematográficas y la Asociación General de Autores.
Joseba Nafarrate fue el productor ejecutivo de la película Alas de mariposa: “Estoy consciente que nuestra responsabilidad es mucha, porque la escuela debería poner en práctica las ilusiones y los sueños de toda esta gente que van a querer `ser'”.
Dice que evidentemente muchos expresan su deseo de seguir los pasos de Almodóvar o de Trueba, los dos directores de cine españoles más conocidos internacionalmente.
“Lo veo normal, uno siempre tiene sus ídolos. Cualquier persona que está aprendiendo se fija en el estilo que más le gusta, sea Almodóvar o cualquier otro.”
La selección de los alumnos consta de tres fases. Primero existe una prueba de cultura general, con una prueba de cien preguntas en dos horas, 40% de las cuales son sobre cine y video, mientras el resto trata de temas generales.
De las 618 personas que se presentaron para obtener un lugar en la escuela, pasaron 305 personas esta prueba.
La segunda fase consiste en aplicar un análisis fílmico desde la experiencia y luego un comentario de texto, así como el relato de la vocación personal.
Y la tercera etapa es una entrevista oral con un tribunal especializado, donde se tomará en cuenta la voluntad de trabajar en el medio, y la vocación.
Fernando Méndez Leite, director de la escuela, afirma que es necesario eliminar gente porque la enseñanza del cine es muy cara, y si no se hace en número reducido todos los años saldrían demasiados directores, montadores o guionistas: “En primer lugar muchos no podrían hacer prácticas, y en segundo la industria no podría absorberlos y eso sería absurdo”.
Nafarrate cree que actualmente se empiezan a dar adecuadamente los pasos necesario para incrementar la producción del cine español, que durante mucho tiempo sufrió un período de crisis: “La crisis económica no termina nunca, pero en este momento se dan las condiciones para potenciar considerablemente la producción cinematográfica”.
La escuela estará ubicada primeramente en la calle Maldonado número 53, pero después tiene planeado cambiarse a la Ciudad de la Imagen, un complejo construido por la Comunidad de Madrid para facilitar la enseñanza del séptimo arte.








