Sin protección en el DF

Señor director:

Por este conducto me dirijo a usted, con la súplica de hacer una denuncia ya que a las autoridades de este sistema parece ser que no les interesa el problema de seguridad que tanta falta nos hace a los capitalinos.
El día 7 de diciembre de 1994, me fue robado frente a mi domicilio en Plutarco Elías Calles número 1186, Colonia Militar Marte, Delegación Iztacalco, el auto Chrysler 1993, tipo Spirit Turbo, placas 752 GAH del DF, con valor de 48,000 nuevos pesos.
El día 3 de enero del presente año, vi en la televisión la conferencia de prensa del nuevo Secretario de Protección y Vialidad, quien informó que en el DF se roban 127 automóviles, por día, hay 150 asaltos con violencia a negocios, nueve violaciones, 110 asaltos a personas en la calle. Nunca dijo el señor Garay qué medidas va a tomar, solamente fue una noticia para las estadísticas.
Esta noticia me hizo reflexionar y pensar: si se roban 127 autos por día, al año son 46,355 y casi todos son automóviles asegurados y de modelo reciente comprados por medio de crédito, y la mayoría de estas operaciones se hicieron a cuatro años. En lo personal mi coche lo compré a cuatro años, me lo roban a los dos años, me queda una deuda de dos años; el seguro primero le paga al banco las 24 mensualidades que se le deben y a mí no me queda nada, ya que mi coche está cotizado en el “libro azul” del seguro en 35,000 nuevos pesos.
Ahora bien: son 127 coches robados por día y al año 46,355; vamos a suponer que cada carro en promedio esté costando 30,000 nuevos pesos; entonces las pérdidas ascienden a la fabulosa cantidad de 1,390 millones 650,000 nuevos pesos, o sea, más de un billón de viejos pesos.
Ante esto, se debe preguntar a las autoridades:
¿Quiénes están detrás de este super negocio?
¿Quiénes son las personas que les proporcionan engomados, placas, verificaciones, facturas a los ladrones?
¿Cómo comercializan en la República Mexicana las refacciones usadas de estos carros robados?
¿Cómo pasan la frontera sur de México hacia Centro y Sur América si nunca se dan de baja las placas ni les exigen factura para demostrar que esos carros y sus partes ya fueron dados de baja?
¿Quién protege a esta super organización de robacoches?
¿Las policías sabrán algo al respecto?
¿De qué manera vamos a exigir a las autoridades que cumplan con su trabajo ya que, para eso se les paga, para que cumplan con su trabajo?

Atentamente
Lidia Arrieta Samperio