OCOTLAN, OAX.- El pintor oaxaqueño Rodolfo Morales denunció que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) “en lugar de estar protegiendo el Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca, lo está destruyendo”.
Luego de dar a conocer los proyectos que realizará en 1995 –que incluyen una exposición en una galería de Arizona, Estados Unidos, pintar un mural en el hospicio que se va a construir en Oaxaca y otro mural en el hotel Presidente de México–, Morales censuró al INAH porque le han puesto trabas para rescatar edificios históricos, y apuntó:
“Esa gente acomplejada con lo único que se siente satisfecha es con suspender las obras de reconstrucción, pegar papeles de clausura y autorizar otras cosas absurdas que dan la imagen de que hay corrupción.
“Yo estoy invirtiendo todo lo que gano para recuperar espacios que se están perdiendo”, dijo; sin embargo, advirtió, “los pobres arquitectos del INAH me ponen trabas, en tanto que las casas del Centro Histórico están llenas de yerbas en las azoteas y están a punto de derrumbarse”.
Aclaró que algunos “arquitectillos” impiden que se realicen construcciones sin ninguna argumentación: “Sólo señalan que no está permitido por la ley y no dan otra explicación”.
Sin responsabilizar al gobierno de estas decisiones, el artista que fuera promovido por Olga y Rufino Tamayo dijo que los que las toman son gentes que se han metido en el INAH y con cierto poder actúan arbitrariamente.
Al comentar que tiene cinco casas donde ha rescatado la arquitectura colonial, el pintor de 70 años, a quien dice angustiarle la muerte porque se está “encontrando en la recta final”, precisó que en su casa ubicada a 31 kilómetros de la capital del estado no sólo rescató la aquitectura, sino que le dio un uso cultural, toda vez que instaló una biblioteca, una videoteca y un teatro al aire libre donde se encontraba un establo.
Mientras que en otra casa, ubicada en el Centro Histórico de esta ciudad, estableció la galería que lleva su nombre, donde exponen él y otros pintores oaxaqueños.
En tanto, el investigador Mateo García Pujol reconoció que alrededor de 300 inmuebles del Centro Histórico de esta ciudad desaparecieron en la última década, por la destrucción clandestina.
Entre los edificios que se perdieron mencionó a la casa de Independencia y Alcalá, donde estuvo el primer correo de la ciudad de Oaxaca, además de la ubicada en la primera Calle de García Vigil, lugares a los que se convirtió en bancos.








