Zedillo prometió un impulso sin precedente para la cultura mexicana, pero la devaluación ya comienza a hacer estragos

Al entregar los Premios Nacionales de Ciencias y Artes 1994, el martes 20 de diciembre, el presidente Ernesto Zedillo dijo en su discurso que “en este sexenio, habrá un impulso sin precedente a la ciencia, a las artes de nuestro país”, porque “el gobierno de la República reconoce su responsabilidad de alentar la creatividad libre, independiente y crítica”.
Horas antes el todavía secretario de Hacienda, Jaime Serra Puche, había anunciado la ampliación en 53 centavos del límite superior de la “banda de fluctuación del tipo de cambio” de la moneda, lo que en los hechos significó una devaluación del 15%.
A la media noche del miércoles siguiente, “los sectores firmantes del Pacto acordaron” que el tipo de cambio lo determinaría libremente el juego libre de la oferta y la demanda de divisas. Es decir, una devaluación como en los viejos tiempos.
A la mañana siguiente, el dólar pasó de 3.80 nuevos pesos a 6 nuevos pesos en algunos lugares.
A partir de ese momento, en algunas notas de prensa se empezó a reflejar la incidencia de la devaluación de la moneda en la producción, distribución y difusión del arte y las actividades dedicadas al entretenimiento.
Julio Sanz Crespo, en este mismo semanario, calificó de “engaño” la política económica seguida por el gobierno anterior al hacer que los editores invirtieran en la industria del libro y se endeudaran en dólares para modernizar la planta productiva, para que finalmente resultara que las alegres cuentas manejadas por la administración salinista fueran “una mentira”, y señaló que el costo del libro aumentaría en este año, por lo menos, en un 25%.
Alejandro Martínez, coordinador nacional de Arqueología del INAH, reconoció que las prioridades del área a su cargo tendrán que ser depuradas una vez que se conozca el presupuesto anual.
En danza, el coordinador de esa área en el INBA, Jorge Domínguez, alertó que un eventual recorte en el presupuesto perjudicaría a las agrupaciones independientes. Asimismo, dijo que durante este año las funciones se reducirían a un 30% en la Ciudad de México, en comparación a las ofrecidas el año pasado.
El director de la Compañía Nacional de Teatro, Luis Gimeno, reconoció también que sus producciones se verían disminuidas.
Por su parte, el director de Literatura del INBA, Bernardo Ruiz, aceptó el “sacrificio” del Distrito Federal para no descuidar las tareas que se realizan en el interior de la República, como los talleres literarios, las visitas de escritores y las investigaciones sobre literatura regional.
El flamante director del Palacio de Bellas Artes, Agustín Arteaga, fue cauteloso y dijo desconocer el impacto que tendrá el recorte presupuestal. Por lo pronto, aseguró, se lleva a cabo “una revisión del programa previsto para el primer trimestre del año”.
A su vez, el coordinador general del Centro Nacional de las Artes, Alvaro Rodríguez Tirado, declaró a la prensa que su presupuesto no ha sido definido aún, ya que no lo ha sido tampoco el del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. De hecho, no se sabrá la profundidad del impacto de la devaluación hasta que no se dé a conocer ese presupuesto.
De lo que no queda duda es que las actividades más castigadas con la medida económica son las que vienen del extranjero, como exposiciones, espectáculos musicales, teatrales y dancísticos.
“Lo que sí se puede saber ya es que, por ejemplo, Francisco Araiza no cantará este año en Bellas Artes, como estaba proyectado, pues el tenor cobra 25 mil dólares”, dijo un funcionario cercano a la dirección del INBA.
La periodista María Elena Matadamas escribió el día 11: “De cuál será la política presupuestal de ese organismo en tiempos de crisis (CNCA) y de hasta dónde llegará su nueva reestructuración, nada se sabe. Pero al interior de varias dependencias de cultura han comenzado a darse los despidos del personal eventual, quedando sólo el de base y, en algunos casos, ni siquiera eso. En el ámbito de los museos, se habla de una reducción presupuestal y por ende de su programación en términos de un 70%. Si esto es cierto o no, la duda quedará despejada hasta que las autoridades del CNCA se decidan a informar puntualmente a los medios”.
En contraste con las 25 películas que realizó Televicine en 1994, este año sólo hará 10, según afirmó su director, Jean Pierre Leleu, al dar el pizarrazo para la filmación de Perdóname todo, que dirigirá Raúl Araiza, con José José y Alejandra Avalos. Para cada film, la empresa de Televisa destinará 2 millones de nuevos pesos.

LAS ARTES PLASTICAS

Varios directores de galerías importantes de la Ciudad de México hablaron para Proceso. Andrés Siegel fue entrevistado por Ana Cecilia Terrazas, mientras que Silvia Misrachi, Patricia Ortiz Monasterio y Florencia Riestra externaron sus puntos de vista a Rosario Manzanos.
Experto en la venta de arte desde hace más de 30 años, Andrés Siegel asegura que con la devaluación la situación va a ser muy difícil para las galerías, ya que “al estar afectados económicamente empresas y clientes, todos dejan de comprar”.
Dueño de la galería que lleva su nombre, el experto dice que, como se ha experimentado en épocas de recesión económica, “los clientes abandonan las inversiones en el arte siempre porque éste se compra con excedentes de dinero y por el momento no va a haber muchos”.
Siegel, especialista en arte contemporáneo, enfatiza que a coleccionistas de clase alta, media alta o media, afectará por igual la disminución del poder adquisitivo, “y sólo quedan los grandes compradores de arte, quienes adquieren piezas de gran calibre difíciles de conseguir por el momento”.
En su opinión, “entre la gente más afectada con la devaluación se encuentran los pintores y los artistas”, y prevé como única solución “eficientizar las operaciones y apretarnos el cinturón para trabajar igual, pero con menos recursos”.
La directora de la Galería Alberto Misrachi, Silvia Misrachi, dijo: “Es indudable que la crisis se puede ver desde un punto de vista negativo o positivo. Es muy apresurado, es muy pronto para hacer un juicio, hay que esperar. Lo que sí sé es que si Zedillo sale como Salinas, esto no va a ser crisis sino el final de México. Yo quiero ver las cosas optimistamente, somos un país surrealista: si para la semana entrante el dólar está a 4.50 será como si no hubiera crisis. Todo es muy confuso”.
La directora de la Galería OMR, Patricia Ortiz Monasterio, señaló: “En un principio el mercado nacional se paraliza. Sin embargo, los coleccionistas tienden a recuperar la calma. En un momento como éste los artistas y las galerías que viven en México no tienen por qué subir sus precios. La mayoría los han dejado intactos, lo que nos hace a los galeristas muy competitivos. A nivel de los extranjeros, es bueno porque tienen mayores oportunidades de comprar obras más baratas”.
Florencia Riestra, de la galería que lleva su primer nombre, se negó a dar una respuesta: “Es horrible, no quiero contribuir al desánimo general”.
En diversos medios periodísticos, otros personajes del medio artístico y algunos creadores manifestaron su impresión: por ejemplo, el curador Rafael Matos Moctezuma, vaticinó que habrá un obligado ajuste al alza de los precios en el mercado. Este se dará en tres niveles: los artistas fallecidos tendrán incrementos entre 50 y 60%, los consagrados vivos, entre 20 y 30, y los jóvenes mantendrán sus precios iguales.
El pintor Manuel Felguérez dijo: “Por moral y honradez debemos conservar los mismos precios de antes de la devaluación. Estos están dados en dólares, lo que resulta que el precio local suba automáticamente y, por lo tanto, tus ventas bajan (…) Si de por sí las entradas eran pocas, ahora serán menores debido al aumento en los precios de los materiales y en las fundiciones”.
A su vez el escultor Sebastián señaló que la devaluación afecta con mayor intensidad a “quienes trabajamos proyectos monumentales”.
Felipe Ehrenberg advirtió que el mercado, de por sí tímido, va a empeorar. Sin embargo, dijo que “si las nuevas generaciones son honestas van a saber reflejar la zozobra de toda la nación”.
El también pintor Gilberto Aceves Navarro expresó: “En el famoso Pacto sólo creen sus firmantes, ya subió todo (…) Parece ser que el Presidente de la República nunca va a un supermercado, pero estaría bien que se diera una vuelta para constatar las alzas en todos los productos”. Señaló que la crisis económica, aunada a la imposición fiscal, “hace que la situación de los artistas plásticos sea cada vez más difícil, y ésta se vuelve una carrera de resistencia”.
Su colega Francisco Icaza dijo que a los artistas la devaluación les afecta un poco más ya que los buenos materiales que usan son importados. Ironizó: “No uso este tipo de materiales por malinchista, sino porque los fabricados en México son muy malos: se despintan al mes de concluidos, porque los pigmentos son artificiales”.