MONTERREY, N.L.- Aunque los panistas de Nuevo León afirman que, desde hace tiempo, sus teléfonos están intervenidos por la Procuraduría General de la República (PGR), el delegado de esta dependencia en el estado, Roberto Soltero Acuña –con dos años de antigüedad en la plaza–, lo niega.
–¿Usted sabe que en Monterrey hay un centro de espionaje telefónico?
–Eso sí no lo sé; es más, lo niego categóricamente. En Monterrey o en cualquier otra ciudad, yo ignoro si algún elemento, por orden de algún funcionario de la institución o por sí mismo, realice ese tipo de trabajo.
–¿Usted conoce a Teodoro Rodríguez Villatoro, encargado del centro de espionaje del edificio Manchester?
–No, no lo conozco.
–¿Nunca recibe apoyo de este centro?
–Nunca.
–Entonces usted se coordina directamente con el ingeniero Pedro Peregrino, director de Telecomunicaciones de la PGR.
–No, a ese señor yo no lo conozco. Quizá él me pueda conocer a mí porque me vea en la televisión o en el periódico…
Félix Martínez, gerente de Teléfonos de México en Monterrey, declaró a El Norte el miércoles 11:
“Garantizo que no existe ningún equipo que esté interviniendo o grabando las conversaciones de las líneas telefónicas en todo el sistema de Telmex.”
Sin embargo, líderes panistas, diputados del mismo partido y hasta Jesús Hinojosa Tijerina, alcalde de Monterrey, afirman que desde hace tiempo está en marcha la “Operación Tecolote” (Proceso 949).
El presidente del Comité Estatal del PAN, Raúl Monter Ortega, destaca:
“Siempre hemos tenido información de que se hace esta labor sucia de espionaje en nuestra entidad. Lo hemos denunciado muchas veces, pero siempre han puesto oídos sordos a nuestras expresiones. Esta práctica es un método muy utilizado por el gobierno, por el PRI, porque es una forma de poner tapas o diques a las diversas acciones que emprenden los partidos de oposición. Incluso lo hacen entre ellos mismos; son priístas o agentes de gobierno que no están de acuerdo con algunos funcionarios.
“Lo más lamentable de todo esto es que, a pesar de que ya se sabía, de que se ha denunciado, no hay voluntad ni política ni jurídica para poner remedio y sancionar a quien resulte responsable; no hay el deseo de remediar esta situación porque el gobierno y el PRI, en su proceso de desmoronamiento, no creen en las leyes, no creen en la igualdad de los derechos de la ciudadanía, y la mejor forma que ven para defenderse es llevando a cabo este tipo de acciones.
“La denuncia que hace Proceso en su número anterior la tengo comprobada, porque en muchas ocasiones, cuando queremos que se sepa algo contrario a lo que vamos a hacer, nos ponemos de acuerdo y luego lo comentamos por la línea telefónica. Ellos se preparan en relación con lo que dijimos por teléfono, pero actuamos en forma distinta, y así los hemos podido descubrir.”
Insistió en que hay falta de voluntad política y jurídica para terminar con el espionaje telefónico.
–¿Aun cuando ahora el procurador general de la República es panista?
–Estamos hablando de dos cosas distintas. Una cosa es que el procurador sea panista, pero el señor ocupa un puesto de gobierno. Además, se habla de un asunto que se practica desde el pasado. Lo más fácil es preguntarle a él si está enterado. Yo no sé si lo esté, pero en unos días más tengo una cita con él y se lo voy a preguntar.
Puntualiza:
“A lo que quiero llegar es a esto: Si se hace una demanda formal contra los que están involucrados en este asunto, el gobernador del estado, el gerente regional de Telmex, el gerente de Telégrafos, ¿van a responder a este requerimiento?”
Marco Antonio García Villarreal, presidente de la Comisión de Obras Públicas del Congreso local, afirma que promoverá la creación de una comisión de legisladores para que se revisen los edificios públicos, pues se cree que en algunos existen artefactos de espionaje.
“Esto es algo que debe investigarse de inmediato para encontrar las líneas que estén intervenidas y seguirles la huella hasta las últimas consecuencias. Aquí los responsables directos son el gobierno y Teléfonos de México, porque son los que practican esta ilegalidad.
“Vamos a traer especialistas para que hagan los estudios de las líneas. Muy seguido escuchamos ruidos extraños por el teléfono. Esto ocurre no sólo en las oficinas del Congreso del estado; también lo hemos detectado hasta en nuestras casas y oficinas privadas.”
El alcalde panista de Monterrey, Jesús Hinojosa Tijerina, dijo que la interferencia telefónica es conocida desde hace mucho:
“Me ofrecieron hace tiempo ese servicio, pero nosotros no nos dedicamos a eso, no sé quién me lo mandó; pero no lo contraté porque no lo necesito; además, es reflejo de un gobierno fascista”, declaró a El Norte el miércoles 11.
* * * * *
El 11 de agosto de 1993, Arturo Solís Gómez, presidente del Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los Derechos Humanos, descubrió en la población de Miguel Alemán, Tamaulipas, una “cueva” de espionaje telefónico.
Un grupo de promotores de derechos humanos, un notario público y un especialista en comunicaciones acompañaron a Solís Gómez hasta el lugar ubicado en la calle Tuxpan 250, de la colonia San Germán.
“Cuando llegamos al lugar, ya las instalaciones habían sido abandonadas porque alguien los puso sobre aviso, pero de todas maneras el notario público dio fe de que los integrantes de la red de espionaje utilizaban una consola-grabadora y un equipo de computación que estaban conectados a unos cables de media pulgada, los cuales se enlazaban con la red de teléfonos citadinos.”








