Hacia una candidatura de consenso, Fox levanta su huelga política y propone sacar a los tecnócratas de Los Pinos

SAN FRANCISCO DEL RINCON, GTO.- Vicente Fox anuncia que levanta su “huelga política voluntaria”, iniciada en octubre de 1993 en protesta contra el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.
Con la barba cortada –”y la coleta también”, dice–, Fox se explaya, se enoja, argumenta, condiciona y propone. Habla sobre su posible candidatura a la gubernatura de Guanajuato: buscará ser candidato no de un partido, sino de consenso, de la sociedad. Del gobierno de Carlos Medina Plascencia dice que le faltó audacia y que gobernó “para Los Pinos y dependiendo de Los Pinos”, dentro del “esquema político prevalente”.
Después de un mes de mantener en suspenso su respuesta de si lucharía por la candidatura del PAN, define sus condiciones:
“Yo no me opondría a que me apoyen el PRD, el PDM, los comunistas, los cristianos, los protestantes, los católicos, los padres de familia, las monjas, los obispos, los estudiantes. Yo creo que precisamente esa es la búsqueda de un político, el consenso, la legitimidad electoral y democrática para dar la gran batalla, porque eso es lo que fortalece.”
–Y si el PAN se opusiera, ¿buscaría un camino propio?
–¿El PAN? ¿Quién es el PAN? Se tendrían que oponer los panistas en la asamblea (del próximo 5 de febrero). Si ellos se oponen, ni hablar, no sería yo el candidato. Si no quieren, efectivamente no sería el candidato del PAN, pero tienen que ser los panistas de Guanajuato los que decidan, no los del centro.
–Las recientes reformas al Código Estatal Electoral, que regirán en las elecciones extraordinarias de mayo próximo, no prevén las candidaturas comunes. ¿No sería una limitante?
–En Guanajuato no hay tantos candados como en el ámbito federal, pero a mí hay cosas que no me importan cuando se persigue la verdad, un ideal. Cuando se persigue la causa de México, no vale estar usando argucias legaloides o candaditos que se metieron en una reforma electoral u otra, que siempre fueron producto de la ilegitimidad, porque surgieron de un dedazo priísta en su momento. No creo que se use la ley para impedir que los ciudadanos impongan la suya.
–¿Estaría de acuerdo en encabezar una candidatura común?
–Yo no creo en las candidaturas comunes, yo creo que hay figuras mucho más claras.
Fox cita el caso del Frente Cívico Potosino (FCP) como un ejemplo: “Ese enorme liderazgo, esa gigantesca figura del doctor Salvador Nava; eso conjuntó ideales, intereses, partidos políticos, asociaciones cívicas ciudadanas, padres de familia, obispos, ejidatarios. Todo mundo jaló con el doctor Nava, porque tenía una visión muy clara y una propuesta muy concreta para San Luis Potosí, porque era un líder. Y, ¿qué es ser líder? Ser honesto en lo que se pretende”.
En agosto 1991, Vicente Fox compitió por la gubernatura de Guanajuato con Ramón Aguirre (PRI) y Porfirio Muñoz Ledo (PRD). En San Luis Potosí, el doctor Salvador Nava, candidato de Coalición Democrática Potosina (FCP, PAN, PRD y PDM), enfrentó al priísta Fausto Zapata. En ambos estados, la oposición se quejó de fraude electoral. Fox y Nava encabezaron las respectivas protestas. Aguirre renunció a la gubernatura antes de tomar posesión; Zapata lo hizo a los catorce días de haber asumido la gubernatura. En San Luis Potosí, el gobernador interino fue el priísta Gonzalo Martínez Corbalá; en Guanajuato, el panista Carlos Medina Plascencia.
Entrevistado en la oficina de la Congeladora San José, su empresa, Fox sostiene que “la fortaleza de un gran respaldo popular” será la base para alcanzar la gubernatura y dar la pauta a otros estados.
“En Guanajuato tiene que salir un gobernador con fortaleza brutal generada en las urnas, en la legitimidad electoral. El gobernador que surja en Guanajuato tiene que ganar con dos o con tres por uno, tener el 70% de los votos ciudadanos atrás de un proyecto muy claro, porque ese gobernador tiene que dar la gran batalla por México.”
Asegura que en las próximas elecciones del 28 de mayo, el PRI “va a pagar sus errores con votos”.
Y puntualiza: “Ahora la lucha por la gubernatura para mí va ser dual; tendría que ser una lucha por Guanajuato, para continuar con el cambio que ya emprendimos, pero también hay que dar la gran batalla por México, para erradicar ese modelo obsoleto, para parar en seco todas esas atrocidades de los gobiernos priístas, por el federalismo, por el cambio a fondo del modelo educativo; es la gran oportunidad para demostrar que sí se pueden cambiar las cosas y que sí se obtienen resultados”.
A tres años de gobierno panista, encabezado por Carlos Medina Plascencia, Fox considera que aunque hubo avances, también hubo aspectos, como el fortalecimiento del federalismo y cambios en los sistemas educativo y de justicia, que no fueron tocados:
“Se ha gobernado dentro del esquema político prevalente, pero no dentro del esquema político pactado del federalismo. Se ha gobernado para Los Pinos y dependiendo de Los Pinos. Esta situación pudo haberse evitado actuando con audacia, en defensa de la soberanía estatal y por el ejercicio de las decisiones regionales.”
Dice que el gobierno de Medina Plascencia “no profundizó, no le entró con todos los kilos y todos los pantalones a transformar el modelo educativo”.
En el caso del sistema judicial, sólo hubo “avances en ministerios públicos (olvidando): la corrupción y la prepotencia en el sistema judicial. Hay que entrar a fondo, hay que romper moldes y paradigmas”.
En cuanto a la reforma política, aprobada por el Congreso local en noviembre pasado, Fox asegura que la estructura electoral de Guanajuato –en la que desaparece la intervención gubernamental para organizar los procesos y es sustituida por un consejo ciudadano– “es más avanzada que la federal”, pero que lo único que podrá garantizar la limpieza de las próximas elecciones es la voluntad política:
“Nunca la ley va a ser suficiente para lograr los cambios reales; la voluntad política es más importante. Eso se ve a nivel federal: leyes van, leyes vienen, reformas electorales cada tres años, dispendio y gastos en cada reforma electoral y el resultado es el mismo.
“Sería mucho más práctico y mucho más barato para la nación que hubiera voluntad política, que Ernesto Zedillo se decidiera a dejar ganar al que gane, reconocerlo. Es importante tener una buena ley, pero también lo es un buen gobernante que esté dispuesto a fajarse para que se respete el voto.”

ANTE LA CRISIS, DAR UN ULTIMATUM A ZEDILLO

El balance que hace Fox del país es devastador:
“Encuentro un México sumido en la mediocridad, sumido en la enésima crisis económica, política y social; un México donde los ciudadanos estamos cada vez más frustrados, más derrotados y con la mirada más clavada en el piso, y un México con ciudadanos desconfiados, que cargamos en los hombros una pesada crisis que no nos corresponde, que no generamos y que no merecemos.”
Culpa de este escenario al expresidente Carlos Salinas de Gortari, pero advierte que Ernesto Zedillo “tiene planeado seguir adelante con el mismo engaño y con la misma entrega del país al extranjero”.
Y cuestiona la actitud de la iniciativa privada, que hasta ahora reaccionó, cuando desde antes tuvo la oportunidad de oponerse al modelo salinista:
“¿Dónde están estos brillantes empresarios y todos los centros de estudios que tiene la Coparmex? Todo estaba a la vista. Se fueron con la finta, le entraron al modelo, y ahora se sorprenden, se espantan, critican y gritan.”
Considera que promover un juicio político contra Salinas de Gortari será una pérdida de tiempo –”ya todos lo hicimos, creo que cada mexicano ya le mentó la madre”–; en cambio, propone no dar al actual presidente seis años para que cometa el mismo error:
“¿Qué hay que hacer? Ponerle un ultimátum a Zedillo, darle hasta noviembre de 1996 para cumplir con lo único para lo que debe trabajar un presidente de la República, que es mejorar las condiciones de vida de todos los mexicanos. Si Zedillo no lo hace para noviembre de 1996, debemos decirle: `Muchas gracias por tus servicios, y vete a tu casa’. Vamos a elegir un nuevo presidente y vamos a anticipar la elección del 2000 en la federal de 1997; que renuncie Zedillo porque no pudo resolver ese problema.”
–¿Qué mecanismos propondría para que la sociedad lo hiciera?
–Consultar a todo mundo y saber qué proyecto de nación queremos y qué autoridades, para que no se corrompan con ese poder absoluto; pero lo primero que se necesita es un escenario democrático y participativo, que por consecuencia será estable y pacífico.
A partir de esta premisa y de “sacar a los tecnócratas de Los Pinos”, se formularía un nuevo sistema, “un modelo integral”, que incluya medidas macroeconómicas que fortalezcan el aparato productivo nacional, de tal suerte que compita en el escenario internacional.
“Mi propuesta no es un nacionalismo ni cerrar las fronteras, es la insertación de México en la globalización, pero con dignidad.”

EL RETIRO Y EL REGRESO A LA POLITICA

Considerado uno de los políticos panistas más aguerridos, Fox recuerda que su retiro de la política durante la segunda mitad de la pasada administración “fue un acto de protesta, un acto de denuncia pública contra Salinas de Gortari”.
Dice que Salinas, “lejos de ser congruente con lo que vino diciendo a la ciudadanía, de que habría una transición democrática, actuó exactamente en contra; recrudeció el presidencialismo, el autoritarismo, la falta de democracia y el eterno pisoteo de la Constitución”.
La falta de “una trinchera específica”, fue otra de las razones por las que prefirió alejarse y atender proyectos y compromisos personales, que mantuvo abandonados durante cinco años de actividad política.
“La salida de Salinas –añade– me quita el compromiso de la huelga política voluntaria, que me impuse como castigo ante las atrocidades y arbitrariedades de Salinas, y me abre la puerta de entrada.”
Fox reapareció públicamente en septiembre de 1993, cuando el Congreso de la Unión discutió y aprobó la reforma al artículo 82 constitucional, que entrará en vigor para la elección presidencial del año 2000. Esa modificación permite a los hijos con padres que no son mexicanos por nacimiento aspirar a la Presidencia, que es el caso de Fox. En su momento, Fox no pudo ocultar su molestia porque el PAN aceptó que esa reforma entrara en vigor en el 2000 y no en 1994; la diputación panista era coordinada por Diego Fernández de Cevallos.
–¿Cuál es su relación con los actuales dirigentes nacionales del PAN?
–Con mi ausencia política, no hemos tenido relaciones. No sólo dejé de participar activamente en política pública, sino también partidista. No pude participar directamente en el partido, y sólo en situaciones extraordinarias fui a algunas reuniones. Tuve que aprovechar el máximo de mi tiempo para atender las otras responsabilidades, y ahorita simple y sencillamente es una relación distanciada.
–¿Y con otras fuerzas políticas?
–He platicado con mucha gente en privado, con perredistas y con intelectuales. Las relaciones son muy buenas, el elemento fundamental de esto apuntaría hacia el 2000, para sacar de Los Pinos a los que han defraudado por enésima vez a México.
“Hay una fórmula muy sencilla, que es todos contra uno, y ya no se va a valer que nos vuelvan a engañar, ni que estén amarrando navajas entre el PAN y el PRD. La gran tarea para el 2000 es crear un frente amplio de toda la sociedad contra el dictador Zedillo, en contra del presidencialismo y en contra de la falta de voluntad política para respetar el voto.”
El mecanismo, dice, sería el mismo utilizado en la democratización de otros países: un candidato alrededor del cual se aglutinen las fuerzas política y sociales contra el régimen.
“Es fácil llegar a consensos cuando se habla de valores fundamentales como la verdad, como la honestidad; por esos valores estamos todos para luchar. No es difícil juntar al PAN y al PRD, lejos de lo que piensan. Es muy fácil juntarlos cuando se recurre a elementos profundos, universales y se hace una propuesta sustentada en eso.”
Bajo este esquema, Fox reitera que estaría dispuesto a participar como candidato a gobernador de Guanajuato en las elecciones extraordinarias de mayo próximo.
“Esas elecciones representan la gran oportunidad para cambiar este modelo obsoleto. Para mí, en estos próximos meses, en Guanajuato se va a escribir una nueva historia para el país.”