Señor director:
Con asombro leo en su revista y en otros medios que tanto analistas como lectores consideran la situación nacional propicia para la democracia, sin ver que nuestra soberanía, si la hay, es bastante menguada; que somos un pueblo, de momento, miedoso en parte, vendido en parte y, por tanto, inmerecedor de este beneficio. Al respecto, recordemos la frase: “No hay libertad que no haya sido ganada, ni es posible conservar la que no se merece”.
Además: ¿Hay alguien que crea que nuestros vecinos permitirán la democracia, dado que aquí representa un alto grado de posibilidad de triunfo de la izquierda? Si en México la democracia se jugara entre dos partidos de derecha, como en Estados Unidos, tal vez nos la permitieran; y digo tal vez porque creo que el día que en el propio Estados Unidos haya una fuerte corriente de izquierda, ese día se acabó su democracia.
Para impedir la verdadera democracia, Estados Unidos cuenta con infinidad de “manos de gato”, y si éstas fallan o los países correspondientes no llenan sus expectativas, recordemos Panamá, Irak, Haití, Cuba, Nicaragua, etcétera.
En cuanto a Marcos, “si se avienta”, tal vez le pase lo que nos pasó a los ferrocarrileros en el 59, cuando otros gremios nos ofrecieron apoyo para abandonarnos en el momento crítico, con la consecuente derrota que todavía arrastramos tras haber sido relegados por el gobierno a la cola de sus empleados.
Así Marcos, ¿no será dejado solo para ser masacrado?
Atentamente
Roque Efrén Peña Garibay
Aguascalientes, Ags.








