Moreno, Pichardo y Benítez Treviño, exonerados Al haber aceptado una consigna presidencial, la autonomía del procurador Lozano Gracia perdió credibilidad: Ruiz Massieu

La decisión de la Procuraduría General de la República de exonerar a María de los Angeles Moreno, Ignacio Pichardo Pagaza y Humberto Benítez Treviño por los delitos de obstrucción de la justicia y encubrimiento, confirman el “autoritarismo y sentimiento de omnipotencia del presidente Ernesto Zedillo” y convierten al titular de la PGR “en un empleado sumiso del Presidente”, afirmó Mario Ruiz Massieu, exsubprocurador general de la República en entrevista con Proceso.
En conversación telefónica desde Acapulco, un día después que la PGR informó que no había encontrado ningún elemento constitutivo de delito en la Averiguación Previa 031/DGI/94, abierta a solicitud de Ruiz Massieu cuando todavía era subprocurador general, el hermano de José Francisco, el secretario general del PRI asesinado, es contundente: “El regalo de reyes que se le dio al grupo político priísta es una muestra más de que al país lo gobierna un hombre autoritario, que ha tomado todas sus decisiones sin consulta y se toma para sí hasta las tareas de la devaluación”.
Y anticipa que se ha acelerado su decisión de reincorporarse a la vida pública a través de un partido político, muy probablemente el PRD.
Pero el viernes 6, su atención estaba en Ernesto Zedillo, “a quien a un mes de haber tomado posesión, ya nadie le cree. Porque él, y sólo él, así lo decidió. Designó secretarios de Estado que tienen investigaciones pendientes en la PGR; designó una presidenta del PRI que tenía una averiguación previa pendiente. Se cree omnipotente y hoy por hoy su credibilidad es nula. No he hablado con una sola persona en mi estancia fuera de la Ciudad de México que crea en Ernesto Zedillo”.
Ruiz Massieu se encona: “Quiero enfatizar que sus lemas de campaña hoy parecen una burla cruel a los mexicanos; dijo que habría `bienestar para las familias’ y le llevó dos semanas empobrecer a todos los mexicanos. Prometió justicia, y desbarató la Suprema Corte, en una decisión que no le importa a nadie, porque al mexicano lo que le interesa es que se imparta ya la justicia de barandilla, la de todos los días. Y en lugar de tomar un caso como el de la Averiguación Previa contra Benítez Treviño, María de los Angeles Moreno e Ignacio Pichardo Pagaza, y hacer justicia de verdad, los exonera políticamente para que después solamente se haga el trámite, jurídicamente mal hecho por cierto, de exonerarlos en la Procuraduría”.
Y se preocupa: “Esto oscurece la posibilidad de que se sepa la realidad en el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu; la averiguación previa que han desechado señalaba a priístas de alto nivel. Todo parece indicar que las decisiones políticas del grupo del que yo hablé se han impuesto y ya se comienza a hablar ahora de otros móviles más convenientes para el priísmo: gatilleros desequilibrados, como en el caso Colosio; equivocaciones, como en el caso de Posadas, o cualquier otro móvil que resulte más conveniente al priísmo. No me queda más que insistir en todos los foros posibles que se investigue a fondo el móvil político”.
Según la PGR, las pruebas y testimonios que Mario Ruiz Massieu entregó a la autoridad federal durante el tiempo que duró el proceso de integración de la averiguación, “no se consideraron suficientes, por lo que el Ministerio Público Federal concluyó que dicha acusación era improcedente”.
“He perdido una gran esperanza respecto del procurador –dice Ruiz Massieu a Proceso–; creo que un distinguido diputado de oposición se ha convertido en un empleado del Ejecutivo. Se ha pasado de la coordinación necesaria entre la Presidencia y la Procuraduría a la subordinación de un miembro del PAN a un jefe, que es del PRI.”
Dice que la desestimación de la Averiguación Previa fue hecha por “consigna presidencial”, lo que resta credibilidad al procurador.
Agrega: “El PAN se ha convertido en el equipo de segunda división del PRI”.
Y anuncia: “Ante esto, en el asunto de mi participación política me hace menos grato mi posible incorporación al PAN, y comienzo a inclinarme por el PRD, que es sin duda más combativo e independiente. Por supuesto, tendré aún que hablar con los lideres del PRD, con Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, y con algunos amigos del PAN para tomar mi última decisión, lo que haré más pronto de lo que pensaba”.