VILLAHERMOSA, TAB.- Protagonista involuntario del conflicto poselectoral en Tabasco –segundo estado productor de hidrocarburos en el país–, Petróleos Mexicanos (Pemex) se declaró, a menos de un mes de los bloqueos perredistas a sus instalaciones, en “estado de emergencia”.
Según Pemex, a partir del 8 de diciembre, cuando militantes del PRD iniciaron el bloqueo a 435 instalaciones de la paraestatal, entre ellas 392 pozos petroleros y dos de los tres complejos petroquímicos ubicados en este estado, se comenzaron a generar “condiciones muy críticas de seguridad” y existe el riesgo de que algunas “truenen” en cuestión de días.
Hasta ahora, las pérdidas económicas ascienden aproximadamente a cuatro millones de nuevos pesos (4,000 millones de viejos pesos), sólo por pago de salarios al personal que se le ha impedido trabajar, y uso de helicópteros para transportar trabajadores. Las pérdidas por la paralización de la empresa aún no están cuantificadas.
“Esta es una cosa política, en la que no tenemos vela en el entierro. A nosotros nos utilizan (los perredistas) de argumento para presionar al gobierno con sus pretensiones inválidas, porque yo creo que todo lo que reclaman está fuera de la ley”, dice a Proceso el director de la empresa Pemex Exploración-Producción en la Región Sur, Reyes Roberto Colín Miranda.
Informes proporcionados por el funcionario señalan que están bloqueados 16 accesos, lo que afecta a 392 pozos petroleros –30% de los 1,451 que operan en el estado–, dos de los tres complejos petroquímicos (La Venta y Ciudad Pemex), 19 baterías de separación, siete estaciones de compresión, cinco equipos de terminación de pozos, tres plantas de inyección de agua, dos centrales de almacenamiento y bombeo, dos equipos de perforación, una planta deshidratadora de crudo y el puerto petrolero de Dos Bocas.
Hasta ahora, Pemex ha interpuesto trece denuncias penales –por las que fueron detenidos 63 perredistas, 29 de los cuales ya fueron liberados– y presentará otras seis en los próximos días.
En general, las instalaciones de Pemex han perdido cuando menos 20% de su capacidad de trabajo, según Colín Miranda, quien amenaza con auxiliarse con “la fuerza pública” para dar mantenimiento a las mismas, sobre todo a los complejos petroquímicos de La Venta y Ciudad Pemex.
El complejo petroquímico de La Venta tiene capacidad para procesar 290 millones de pies cúbicos diarios de gas dulce y 70,000 barriles de crudo, en tanto que Ciudad Pemex procesa diariamente 800 millones de pies cúbicos de gas amargo y 550 toneladas de azufre.
De este último complejo no han podido ser sacadas por los bloqueos unas 15,000 toneladas de azufre, que en estado sólido permanecen amontonadas y cuyos escurrimientos por la lluvia afectarán las lagunas y arroyos de la región, dice el funcionario.
En lo que son los primeros datos que proporciona Pemex de manera oficial, el funcionario asegura que hay “problemas de seguridad” por el bloqueo en los campos petroleros Pijije, Luna y Caparroso –donde están bloqueados 25 pozos y dos baterías–, así como en el complejo petroquímico de La Venta.
El bloqueo comprende también al campo “Sánchez Magallanes”, donde existen 186 pozos y una planta de inyección de agua, una estación de compresión, cinco baterías de separación y dos equipos de terminación y reparación de pozos.
En el campo “San Ramón” hay 41 pozos, una batería de separación y una estación de compresión. En el de “Cinco presidentes” están bloqueados 88 pozos, cuatro baterías de separación, dos estaciones de compresión, una planta de inyección de agua y un equipo de terminación y reparación de pozos. En el campo “Rodador” hay 14 pozos y una batería.
Aunque admite no disponer de datos precisos, el subdirector de PEP en la Región Sur asegura que las pérdidas de la paraestatal no son tanto por producción –el fluido de los pozos continúa–, sino por el costo de equipos parados y transporte de personal por helicóptero.
Sólo por este último rubro, señala, Pemex paga 160,000 nuevos pesos diarios desde que el PRD inició la “resistencia civil”. Un helicóptero, de los cuatro que utiliza cada día, cobra 8,000 nuevos pesos la hora y trabaja un promedio de cinco horas cada 24.
Colín Miranda estima que las pérdidas de Pemex son de aproximadamente cuatro millones de nuevos pesos y advierte que, aun con la fuerza pública, se tendrá que entrar a las instalaciones para darles mantenimiento, ante el riesgo de que “truenen”.
Explica que los campos petroleros de Pijije, Luna y Caparroso operan con altas presiones y temperaturas, por lo que, al igual que en La Venta, “existen condiciones muy críticas de seguridad”.
La situación de Pemex en la Región Sur –resume– está “a nivel de emergencia”.
En tanto, el superintendente del puerto petrolero de Dos Bocas, Gersaín Fuentes Candelero, asegura que el bloqueo que mantienen los perredistas desde el 8 de diciembre “no ha afectado en nada” las operaciones. El material químico y de tubería que ingresaba por la vía terrestre, se hace desde entonces por el mar, desde el puerto de Frontera.
El puerto de Dos Bocas recibe cada día un millón 400,000 barriles de crudo. De esta cantidad, se exportan 300,000 y el resto –un millón 100,000 barriles– se envían para su refinación a los complejos petroquímicos de Nuevo Pemex (Tabasco), Minatitlán (Veracruz) y Salina Cruz (Oaxaca).
La Región Sur de Pemex (que comprende Tabasco, sur de Veracruz y norte de Chiapas) produce actualmente 575,000 barriles de crudo cada día y un millón 800,000 pies cúbicos de gas. Tabasco contribuye a esta cantidad con 508,000 barriles de petróleo, en 3,568 pozos.
En los últimos 20 años, Tabasco ha generado un ingreso en divisas de alrededor de 130,000 millones de dólares, suficiente para haber pagado la deuda externa de México… antes de la última devaluación.








