Señor director:
Es mi deber solicitarle publicar la carta siguiente, dirigida a la Convención Nacional Democrática, al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, al licenciado Amado Avendaño Figueroa y a la Conpaz:
En estos oscuros días que nos abrasan, donde las venas están exaltadas, grandes son mi preocupación e incertidumbre. Con gran atención sigo de cerca todos los intentos fructuosos e infructuosos de ustedes contra la ignominia gubernamental. Cada cual con su postura en torno de las simples y llanas verdad, democracia y justicia.
Se nos vinieron encima un 1 de enero lamentable, pero respetado, dos asesinatos bastante publicitados, aproximadamente otros 400 crímenes no tan publicitados, tres violaciones a mujeres tzeltales, un 21 de agosto, la imposición del señor Eduardo Robledo Rincón en la gubernatura de Chiapas, y lo que ignoro.
Habita una incesante búsqueda por la paz en toda persona que preocupada se encuentra. Desgraciadamente, tantos argumentos y pruebas bien fundamentados no fueron debidamente digeridos por los intransigentes, y persiste la imposición.
Me agobia sobremanera el presentimiento de que todos los esfuerzos serán infructuosos; por lo tanto, el ejército mexicano, con sus respectivas bajas, tratará de incrustar sus balas en el Ejército Zapatista hasta desaparecerlo… lamentablemente.
La pregunta lacerante es: ¿cuál es la postura y acción que adoptarán ustedes en caso de que fracasen las negociaciones de paz y estalle la guerra en Chiapas? (Carta resumida.)
Atentamente
Ernesto Ledesma Arronte.








