Señor director:
Le agradecería dar cabida en su sección de correspondencia a la siguiente carta, dirigida al gobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones.
Mi hijo, Mario Luque Romero, de 30 años, desapareció el 6 de noviembre pasado en compañía de un menor, de 17 años, Fernando Suárez Jacobi.
Con el debido respeto y la energía que amerita la pena de un padre que desconoce el paradero de su hijo, un servidor, Enrique Luque Leyva, expone ante usted lo siguiente:
El periódico Diario de la Frontera, editado en la ciudad de Nogales, publicó una nota con el encabezado siguiente: “Pueden andar de parranda dos desaparecidos”.
La nota dice:
“caborca, Sonora.- La Policía Judicial del Estado (PJE) en esta plaza cuenta con el personal y equipo necesarios para atender la demanda de reportes, incluso se realizan cotidianos operativos con positivos resultados.
“Así lo declararon al Diario de la Frontera el jefe de grupo de la corporación, Enrique Olivas Higuera, y el titular de la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común, Jesús Manuel Reyes Nolacea.
“Por lo que respecta a los reportes que se han presentado en el transcurso de la semana, sobre cuatro personas desaparecidas, dijeron que la situación no es alarmante.
“Explicaron que, por una parte, existe el reporte de que Mario Luque Romero y Fernando Suárez Jacobi desaparecieron desde el domingo anterior, pero los familiares de ellos afirman que en anteriores ocasiones duran varios días de parranda…”
Al margen superior izquierdo de la nota periodística, aparece una foto cuyo pie señala: “CABORCA, Sonora.- Mario Luque Romero, en la gráfica que le fue tomada el domingo anterior en las fiestas de Pitiquito, se encuentra desaparecido y es buscado por familiares y agentes de la Policía Judicial del Estado (PJE). También junto con él desapareció Fernando Suárez Jacobi, ambos originarios de Sinaloa, pero residentes de esta ciudad….”.
En la foto de referencia, junto al desaparecido Mario Luque Romero, se ve a una joven mujer, cuyo nombre es omitido en el pie de foto.
Señor gobernador, aparte de que la nota periodística a que hago referencia es la única pista sobre la desaparición de mi hijo, el texto de la misma me proporciona elementos de juicio para cuestionar las extrañas anomalías que significan las declaraciones del jefe de grupo de la PJE, Enrique Olivas Higuera, y del titular de la Agencia del Ministerio Público del Fuero Común, Jesús Manuel Reyes Nolacea, publicadas en el periódico mencionado con la firma del reportero Marco Antonio Román Aguirre.
1. Si, como se dijo, la PJE cuenta con el personal y el equipo necesarios, ¿por qué esa corporación no ha procedido hasta hoy a buscar a los desaparecidos Mario Luque Romero y Fernando Suárez Jacobi, como se ha solicitado insistentemente por los familiares?
2. ¿Por qué la PJE asevera, a través del reportero Marco Antonio Román Aguirre, que la desaparición de personas no es alarmante, cuando en el estado de Sonora están a la orden del día los secuestros de personas?
3. Con fecha 7 de noviembre del año en curso, se presentó formal denuncia ante la autoridad correspondiente sobre la desaparición de Mario Luque Romero y de Fernando Suárez Jacobi; no se hizo un “reporte”, como lo asienta la nota periodística.
4. ¿A qué fuente de información recurrió el reportero Marco Antonio Román Aguirre para publicar: “… los familiares de ellos afirman que en anteriores ocasiones duran varios días de parranda…”?
Al respecto, enfatizo, señor gobernador: mis familiares y yo jamás fuimos interrogados por el reportero sobre las “costumbres” y la desaparición de mi hijo; por tanto, considero falsa y tendenciosa esa publicación, y, en consecuencia, sujeta a investigación.
Además, el mismo Marco Antonio Román Aguirre, al entregar la nota periodística en la redacción del Diario de la Frontera, adjuntó la foto en que figura el desaparecido Mario Luque Romero en compañía de una joven mujer, cuyo nombre extrañamente omite en el pie de foto. Sin embargo, aunque tarde, debe aportar datos para conocer la identidad de esa mujer, con la finalidad de localizarla, debido a que ella, última persona que estuvo con el desaparecido, puede proporcionar elementos para localizar a mi hijo y su compañero.
Señor gobernador: formulo fervientes votos por que su buen criterio le dicte que la desaparición de un ser humano es alarmante en grado superlativo, ya que va la vida de por medio. Le agradeceré en todo lo que vale ordene a quien corresponda proceda de inmediato a investigar a fondo las versiones de las autoridades policiacas publicadas en Diario de la Frontera bajo la responsabilidad del reportero Marco Antonio Román Aguirre. Al respecto, la más elemental lógica nos dice que solamente de esa manera se podrán iniciar las pesquisas que nos lleven al paradero de mi hijo.
Dada la gravedad del caso, tenga usted la amabilidad de comunicarme si puedo contar con su valiosa intervención.
Gracias por su atención, señor gobernador.
Atentamente
Enrique Luque Leyva
Cedro número 4, colonia Metalera
Hermosillo, Sonora.








