Crustáceos

Viene a colación el cuento de las dos ollas con cangrejos: hay una que está tapada, porque de otra forma los cangrejos se salen, y la otra está destapada, porque en ella se encuentran los cangrejos mexicanos, que nunca saldrán, pues cuando alguno lo intenta, otro lo jala y se lo impide.
Esto puede aplicarse a lo que esta pasando ahora en México con el campeonato mundial de atletismo.
Me refiero a la actitud de Mario Vázquez Raña, cuando mete la cuña para una pretendida malintención: dijo que Primo Nebiolo, el presidente de la Federación Internacional de Atletismo, quitará a México la organización del campeonato mundial de atletismo.
Asume así una actitud de si no me lo como yo –con Televisa–, que no se lo coma nadie.
El mundial de atletismo es la rebanada de un pastel que en México todavía no hemos degustado. Como dijo Jorge Ibargüengoitia cuando en México se frenó la importación de quesos: “cuando menos, que nos los exhibieran para verlos y, en el mejor de los casos, hasta olerlos…”.
Por lo pronto, la reunión entre el presidente Ernesto Zedillo y el dirigente de la FIA se pospuso hasta febrero.
Lo que sucede es que algunos personajes están tratando de complicar la existencia al presidente de la Comisión Nacional del Deporte, Ivar Sisniega.
Cangrejos…
Entre los pretextos, se habla de falta de instalaciones adecuadas, pero desde ningún punto de vista el estadio de Ciudad Universitaria está mal. Ni los cambios en el patronato futbolístico de Pumas son un obstáculo.
Con estos rumores se juega contra los intereses de nuestros jóvenes, para quienes el campeonato podría servir de plataforma para alcanzar metas mayores.