Señor director:
En 1992 los representantes de Telecomunicaciones de México en la ciudad de Oaxaca de Juárez, me consignaron ante las autoridades judiciales federales acusándome de haber cometido el delito de peculado, sin que fuera cierto.
Con fecha de 1º de abril de 1993, obtuve mi libertad por sentencia absolutoria toca penal 421/992, emitida por el licenciado Raúl Melgoza Figueroa, magistrado del Primer Tribunal Unitario del Décimo Tercer Circuito en Oaxaca, Oaxaca.
Con fecha de 5 de abril solicité mi reinstalación por haber obtenido mi absolución tanto penal como administrativa; el 31 de mayo de 93 me enviaron un escrito donde me informaron que turnaron mi solicitud a la Ciudad de México; ante esta situación y para que no se dañaran mis derechos laborales, presenté mi demanda laboral 1160/93.
La Procuraduría Federal de la Defensa de los Trabajadores al Servicio del Estado nombró como mi defensor al licenciado Rubén Romeo Mérida González, a quien le entregué una carta poder debidamente firmada y todas las pruebas documentales para que las presentara conforme a derecho y me representara durante este juicio laboral.
El licenciado Mérida González es subprocurador de la Defensa de los Trabajadores al Servicio del Estado y no sólo no presentó mis pruebas documentales, sino que me abandonó durante el procedimiento, dejándome en total estado de indefensión, por lo que se emitió un laudo en mi contra.
El 9 de noviembre de 1994, me presenté ante el licenciado Mérida González solicitando una audiencia con el Procurador de la Defensa de los Trabajadores al Servicio del Estado, José Manuel Moreno Aguiñiga y se me negó, pretextando que no se encontraba y que si quería presentar un amparo contra el laudo, que dejara unas hojas firmadas en blanco y que él lo elaboraría y después me informaría.
Ante esta situación opté por elaborar por mi propio derecho y por mis propios medios mi amparo 1212/94.
El licenciado Edmundo Angel Manzanilla, a quien no conozco, presentó el amparo 1269/94, de fecha 29 noviembre 94, falsificando mi firma; estoy seguro que lo hacen con el fin de interrumpir el seguimiento de mi amparo 1212/94.
Suplico a las autoridades del Trabajo, a las autoridades judiciales que correspondan, que necesito su valiosa intervención para recuperar mi trabajo.
Atentamente
Felipe de Jesús Aragón Henríquez.








