Iguales

Daniel Sada publicó su primera novela en 1980. La crítica la saludó como una obra que combinaba, con originalidad, imaginación y un detenido trabajo sobre el texto. Después dio a conocer varios libros de cuentos, entre los que destaca Registro de causantes, con el que obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia en 1992, y la novela Albedrío (1990). Ahora en el relato Una de dos (Ed. Alfaguara. Col. Hispánica. No. 129; Madrid, 1994. 119 pp.), Sada emprende un nuevo camino al simplificar el suceso y contarlo de manera escueta.
Una de dos cuenta la historia de las gemelas Gamal: Constitución y Gloria, quienes desde pequeñas pierden a sus padres y tienen que vivir con la tía Soledad. La extrañeza las une hasta la indistinción, y cuando alcanzan la mayoría de edad deciden independizarse y vivir lejos de sus familiares. Antes de marcharse la tía les aconseja que se casen y tengan hijos, recomendación que siempre hace en las cartas que posteriormente les manda.
Ya instaladas, ponen un negocio de costura y viven entregadas al trabajo. La falta de belleza física las aisla y sus días transcurren con monotonía, inclusive rechazan casi siempre cualquier acontecimiento que rompa con sus hábitos. Pasados algunos años reciben una invitación para asistir a la boda de su primo, y la tía Soledad les recuerda su conseja y advierte que en la celebración podrán encontrar marido. Constitución es la que asiste, ya que los compromisos de trabajo impiden ir a Gloria, y ahí conoce a Oscar. Este se enamora y la frecuenta, pero surge el conflicto porque ambas siempre han compartido alegrías y dolores debido a que se sienten una. Para superarlo deciden repartirse al novio: la similitud física y el contubernio permite hacerlo sin que el enamorado lo perciba, hasta que éste propone matrimonio. Es entonces que se desencadena una serie de problemas que llevan a los personajes al apego y espanto.
En Una de dos Sada trata el tema de la individuación fallida. Según las principales tendencias filosóficas contemporáneas, todo individuo pasa por un proceso a través del cual se vuelve un ente singular. En él intervienen la corporalidad, el momento en que se vive y la construcción mental que lo hace una persona con base en lo que siente y ha experimentado. Esto es cuestionado por el autor al presentar el caso de las gemelas Gamal, que son dos en una. La similitud física, las experiencias que tienen y sobre todo el deseo inconsciente de ser idénticas impide que puedan ser individuos. Inclusive cuando tienen la posibilidad de experimentar impresiones diversas, que puedan provocar en cualquiera de ellas un sentimiento diferente que las particularice, lo rechazan para ser fieles una a la otra. La elección de las gemelas de permanecer indiferenciadas responde a que encuentran en ello un mundo estable que les da seguridad y satisface sus necesidades afectivas.
Sada presenta esta identidad de dos sin caer en la condena o marcar el horror, sino como otra forma de ser. Esto lleva a que el lector entienda que es posible que existan diferentes maneras de hallarse. Lección espléndida en una sociedad que cada vez más se rige por la intolerancia.
Una de dos es una novela que exige atención debido al lenguaje seco, pero conforme se avanza en su lectura el lector queda atrapado por la fuerza de la anécdota.