Mas duetos de Sinatra

El 12 de diciembre pasado, Frank Sinatra cumplió 79 años y, dicen sus publicistas, “continúa disfrutando los atardeceres”. En 1971 quiso dejar la escena, pero regresó en 1973. Hoy, Sinatra sigue siendo La Voz, amigo de mafiosos que inspiró a Mario Puzo en 1969 para crear al ficticio Johnny Fontane, cantante con carrera en picada que salva la mafia siciliana de Don Corleone en la novela El Padrino I, por aquello de que el verdadero Francis Albert Sinatra había obtenido un papel “de apoyo” en la galardonada De aquí a la eternidad, dirigida por Fred Zinnemann en 1953, gracias al empujón de la Cosa Nostra.
Al menos eso es lo que cuenta Kitty Kelley en A su manera (Lasser Press, 1988), la bibliografía no sólo “no autorizada” del barítono, sino el libro que el mismo Sinatra buscó infructuosamente impedir se publicara en 1983. Todo mundo parece perdonarlo ahora, incluyendo la orquesta de Tommy Dorsey con la que comenzó a grabar en los años cuarenta; la voz que posee Récord Guinness por llenar el Maracaná de Brasil con 175 mil almas, vuelve con más gargantas en el disco Duetos II, así como anteriormente grabó Duets con Barbara Streisand, Natalie Cole, Liza Minelli y Anita Baker.
Abre For Once in My Life por la pareja Motown de Stevie Wonder en la armónica y Gladys Knight, con arreglo de Don Costa. En inglés, Luis Miguel le entra al toro y guarda distancia con el veterano en la rica Come Fly With Me. La voz soul de Patti Labelle alía encantos vocales en Bewitched, y Linda Ronstadt hace lo propio en Moonlight in Vermont. La partitura del gran Quincy Jones hace sobresalir a Jon Secada para The Best is Yet To Come.
Nostalgia brasileña: el recién desaparecido Antonio Carlos Jobim realiza un milagro musical que ahora suena cual amorosa despedida en Fly Me To The Moon. La introducción es de Paolo Jobim, Juanito Márquez, Edwin Bonilla, Jorge Casas y Ed Calle, más coros de Rita Quintero y Jorge Noriega. Luck Be A Lady con Chrissie Hynde incluye el solo trompeta del ex-Irakere cubano Arturo Sandoval. La gershwiniana A Foggy Day se oye digna con otro venerable, Willie Nelson. Eydie Gormé y Stevie Lawrence hacen de las suyas en Where or When, y Lena Horne se lleva palmas en Embraceable you, también de los hermanos Gershwin. De Brecht-Weill, Mack The Knife no luce tanto con Jimmy Buffet; pero How Do You Keep The Music Playing?/My Funny Valentine, entre Sinatra y Lorrie Morgan, sublima las músicas de los compositores Michel Legrand y Richard Rodgers.
Se extrañan duetos más salvajes de Sinatra. Tal vez, como dice el periodista José Xavier Návar, los que hizo en su momento con Sam Gianca, Albert El Verdugo Anastasia, Vito Genovese, Joe El Gordo Magliocco, Tommy Tres Dedos Brown, Santo Trafficante y Dandy Phil Castel, pistoleros que en vida estuvieron orgullosos de La Voz, según cuenta Kelley en su citada biografía. Ya en serio: pasan los años y la tesitura del privilegiado Sinatra sigue tan campante y sonante como siempre, alcanzando el SI bemol de los buenos y añejos días de este crooner de Hoboken.
(Duets II, Frank Sinatra y amigos. Capitol Records, producido por Phil Ramone y distribución de EMI Capitol, 1994).