Señor director:
Apropósito del tema indígena que tocaron Enrique Krauze y Armando Bartra en el largo debate que sostuvieron en las páginas de Proceso no puedo menos, como indio zapoteca, que sentirme aludido.
Según la cita referida por Krauze, la de Juan Pedro Viqueira, vivimos en la barbarie, permanentemente “borrachos”. Para Bartra, los indios somos herederos de una civilización de valores netamente humanos.
Sería largo mencionar las buenas costumbres que practicamos en nuestras comunidades, donde los cargos son rotativos. Uno comienza como policía cuarto, y existe la posibilidad de ir escalando hasta llegar a ser presidente municipal. Una de las modalidades del tequio es que la comunidad concurre a auxiliar a un ciudadano que va a comenzar con el cimiento de su casa, y después regresa a ayudarlo con la labor de techado. Contamos con sociedades de jóvenes dirigidas por adultos que los enseñan a hacer producir la tierra.
Desde luego que también tenemos defectos, como el alcoholismo que menciona el texto del señor Krauze. Pero no somos nosotros quienes inventamos el alcohol. En las ciudades ese problema es peor aún, pues ahí la gente usa un sinnúmero de estupefacientes para embrutecerse.
Entre los dos personajes se entabla la discusión de si somos merecedores de que se reconozcan constitucionalmente nuestros usos y costumbres… No debe olvidárseles que nosotros hemos vivido en nuestras tierras de origen desde antes de que los invasores llegaran, diezmaran a nuestro pueblo y se robaran nuestras riquezas… Nos aplastaron, nos subyugaron, nos humillaron a más no poder, a tal punto que han logrado que muchos de los nuestros renieguen de su raza.
No obstante que nos han despojado incansablemente a lo largo de más de cinco siglos, ellos siguen despojándonos y nosotros seguimos siendo fuente de riquezas, signo de que prevaleceremos –como se dice en los recitales de Khwaja Anis– a pesar de nuestros defectos y la creencia de nuestros detractores en nuestra debilidad.
Respetables señores Krauze y Bartra: dejen especular sobre lo que atañe a nosotros, que nosotros podemos muy bien ocupar una silla. (Carta resumida)
Atentamente
Ramón “Tianguis” Pérez, indio zapoteca
Macuiltianguis, Oaxaca








