Evade Moreira hablar de megadeuda e inseguridad; protestas por gestión de su hermano

Rubén Moreira Valdez, gobernador de Coahuila.
Foto: Octavio Gómez

SALTILLO, Coah., (apro).- Rubén Moreira Valdez eludió tocar los dos temas más relevantes para el estado de Coahuila: la inseguridad y la macro deuda.

Durante la ceremonia, los diputados de Acción Nacional se mantuvieron  de pie mostrando pancartas alusivas a la macro deuda de  33 mil millones de pesos y que fue heredada por su hermano, Humberto Moreira, actual dirigente del PRI.

Mientras Rubén Moreira pronunciaba su discurso, afuera del recinto se llevaron a cabo manifestaciones de diversos  grupos, entre ellos un contingente de campesinos.

Al acto asistieron más de 500 invitados, entre ellos, el secretario de Gobernación, Alejandro Poiré Romero, y el gobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina.

Moreira Valdez rindió su protesta de ley ante la mesa directiva del Legislativo de Coahuila, encabezada por el diputado Fernando de las Fuentes  y posteriormente pronunció un discurso que duró alrededor de media hora.

“Asumo con gusto la mayor responsabilidad a que hecho frente en mi vida pública”, inició el nuevo  gobernador un discurso en que repitió los añejos clichés priistas y que no reflejó la problemática que actualmente padece Coahuila: la violencia generada por la delincuencia organizada.

“Me propongo ganar la confianza de los pocos coahuilenses que ahora están en el abstencionismo  para que en futuros comicios acudan a las urnas para manifestarse por las opción que más les convengan”, agregó.

Durante su discurso no hizo en ningún momento  alusión a la mega deuda que heredó de la administración de su hermano, Humberto Moreira, la cual fue contratada con documentos falsos.

Tampoco aludió la situación de violencia que sufre Torreón y los municipios  de la Laguna, donde el grupo de los “Zetas” y el cártel de Sinaloa mantienen una “narco guerra por  la plaza”.

La violencia de Torreón ha provocado varias masacres en bares y cantinas y ha trascendido fronteras. Como cuando pistoleros se enfrentaron en las inmediaciones del campo de futbol del equipo Santos, lo que obligó por primera vez en México a suspender un partido de Primera División.

La violencia que vive Coahuila también se ha manifestado en la capital, Saltillo, y ello ha obligado a la Fiscalía General a usar las redes sociales para alertar sobre las “situaciones de riesgo”, eufemismo que alude a las constantes balaceras de los grupos de la delincuencia organizada.

Posteriormente, a  las 12:00 horas Rubén Moreira acudió a dar  un mensaje al pueblo de Coahuila en Villas Ferré, al cual asistió el candidato del PRI a la presidencia,  Enrique Peña Nieto; el líder nacional del tricolor, Humberto Moreira,  y cerca de una docena de gobernadores.