43 motivos por los cuales Fox debe mantenerse firme

1. Vicente Fox no puede ni debe permitir el chantaje que intenta llevar a cabo la parte más podrida del priismo.

2. Para poner a Carlos Romero Deschamps en el lugar que le corresponde, el presidente necesita demostrar una firmeza que hasta el momento ha eludido. Necesita desplegar una consistencia que hasta el momento no lo ha caracterizado. Necesita entender que ésta es una estrategia de alto riesgo que requiere mano firme y mirada clara.

3. El enemigo al cual se enfrenta no es un elefante embravecido sino un tigre de papel. El adversario no posee las armas suficientes para poner al país contra la pared aunque así lo crea y lo argumente. El corporativismo corrupto puede movilizar a miles pero no convencer a millones. Quizás gane algunas batallas en las calles pero perderá la guerra de la credibilidad.

4. En el panteón de los mitos mexicanos, la musculatura de lo que queda del corporativismo es uno más.

5. La mejor manera de enseñar que hay imperativos “innegociables” es precisamente no negociando su contenido.

6. El desvío de dinero público para fines partidistas fue el modus operandi del PRI y frente a él, Fox debe decir “nunca más”. Nadie creerá que ha llegado el fin de las ilegalidades permitidas y las deshonestidades promovidas si el presidente pacta la impunidad.

7. Sólo será posible cambiar los hábitos de quienes trabajan en el gobierno si existen sanciones visibles para conductas irregulares.

8. A Vicente Fox le han tomado la medida en muchos momentos; éste no debe ser otro de ellos.

9. No existe otra manera de combatir la impunidad más que enseñando los costos que incurren los que se cobijan con ella.

10. El PRD, partido de la pureza, ha afirmado que votará a favor del desafuero de los legisladores petroleros. Romero Deschamps y Ricardo Aldana se sienten acompañados, pero en realidad están cada vez más solos y mal acompañados.

11. Como lo enseñó de manera magistral Carlos Salinas de Gortari, no hay mejor manera de transformar la debilidad en fuerza que golpeando a los que se perciben como poderosos pero en realidad no lo son.

12. Tiene razón Joaquín Hernández Galicia, La Quina: “No se puede estar negociando una revisión salarial con delincuentes”.

13. La mejor manera de sacar lustre a las credenciales democráticas es liberando del yugo a los agremiados del STPRM.

14. El status quo ante, basado en el apaciguamiento al PRI, es más peligroso que lo que podría venir. Fox tiene menos que perder si pisa fuerte que si no lo hace.

15. Pemex ya no puede ni debe seguir siendo el cochinito colectivo, la caja chica, la fuente pública de fortunas privadas.

16. La compañía debe estar abierta al escrutinio perenne y permanente de lo que hizo en el pasado, de lo que hace en el presente, de lo que planea para el futuro.

17. Los acusados no han podido comprobar el uso transparente y legítimo de los recursos que obtuvieron de manera turbia e ilegítima.

18. Los trabajadores petroleros no vieron un solo centavo del dinero sustraído por sus líderes y merecen saber cómo fue utilizado y para qué.

19. A los miembros del sindicato se les ocultó información sobre los recursos canalizados en su nombre y ahora deben obtenerla.

20. A espaldas de todos los que trabajan, todos los días en Pemex, un manojo de personas negoció a oscuras y acordó tras bambalinas.

21. Al sindicato se le otorgó un préstamo, el cual fue a parar a las arcas de un partido político sin el conocimiento o el consentimiento de sus miembros.

22. El foxismo no puede ni debe permitir que un líder sindical use a sus agremiados como escudo detrás del cual ocultarse y como paraguas debajo del cual protegerse.

23. La “solución política” que buscan Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo sería interpretada por la población como una capitulación, una concertacesión, un intercambio de impunidad por votos.

24. El diputado priista Samuel Aguilar no ha hecho más que reconfirmarlo: “A partir de esto, en cualquier reforma que requiera dos terceras partes de los legisladores, el gobierno no cuenta con el PRI”.

25. El gobierno no contaba con el PRI antes del Pemexgate ni contará con él después, resuélvase el caso como se resuelva.

26. Elba Esther debería percibir la coyuntura actual como oportunidad de oro para depurar al PRI de labastidistas. En un río revuelto, debería actuar como pescadora.

27. Muchos ya ven al PRI como el partido que inauguró la corrupción y se enriqueció con ella. Es tiempo de demostrarlo, con un proceso legal bien armado y bien ejecutado.

28. La restitución parcial del dinero que falta que ofrece Rodríguez Alcaine es una admisión tácita de culpabilidad. Habría que aprovecharla.

29. Si el liderazgo del PRI verdaderamente cree lo que dice creer – “Primero está México, después los partidos políticos” – sabría que por el bien del país (y del partido) debería entregar a los culpables de la corrupción en vez de defenderlos.

30. Aunque los convenios para la transferencia de recursos de Pemex a su sindicato hayan sido legales, su destino no lo fue.

31. Cuando los diputados del PRI defienden a Romero Deschamps cavan su propia tumba frente a la opinión pública y el gobierno debería celebrarlo.

32. Cuando los diputados del PRI salen de manera masiva de la Cámara de Diputados subrayan que son obstruccionistas y sugieren que son cómplices.

33. Al negarse a negociar, Santiago Creel resucita sus mejores momentos como consejero electoral, cuando prefería investigar al PRI en vez de cortejarlo. El cambio de estrategia lo ayudará a ganar el terreno que ha perdido a pulso durante los últimos dos años.

34. Romero Deschamps es un representante de la república que fue, aquella en la cual los dirigentes sindicales vivían como reyes y morían en el golfo. Su tiempo ya terminó y lo que carga en la mano no es una granada, sino una pistola de plástico.

35. Romero Deschamps es un hombre acorralado, por lo que hizo y porque fue descubierto. Amenaza con la huelga por débil, no por fuerte. La única situación de alto riesgo a la que se enfrenta el país es la que crearía su inmunidad.

36. El verdadero enemigo del STPRM no es Vicente Fox, ni el PAN, ni el espectro de la privatización. El enemigo ha estado adentro: en la corrupción sindical, en el anquilosamiento, en el atraso tecnológico, en la falta de inversión.

37. Las víctimas del corporativismo caciquil siempre han sido los agremiados mismos y ellos necesitan entenderlo. Necesitan saber que las fortunas de los representantes fueron construidas con los recursos de los representados.

38. Los argumentos de líderes desacreditados y debilitados ya no tienen eco entre trabajadores que preferirían seguir percibiendo un sueldo en vez de no hacerlo. La ceremonia de la autoinmolación a la que invita Romero Deschamps será un evento poco concurrido.

39. Los líderes del viejo corporativismo mexicano finalmente pagarán el precio de perseguir sus propios intereses y no los de sus agremiados.

40. Las bases sindicales, luego de décadas de no hacerlo, podrán elegir y decidir y actuar sin pedir permiso por ello a quienes se montaron sobre ellas primero para controlarlas después.

41. El “enfermizo afán de persecución y venganza política contra el PRI” del que se ha acusado a Vicente Fox, es el mismo que posee cualquier político que quiere ganarle a su contrincante, y está dispuesto a jugar rudo para lograrlo. ¿Quién cree, por ejemplo, que detrás del probable ataque a Irak no hay motivaciones políticas por parte de George W. Bush?

42. Rodríguez Alcaine y Romero Deschamps, entre otros, han violado más la autonomía sindical que la investigación actual a la dirigencia de Pemex y su sindicato.

43. Este es el momento para ponerse a pensar en la organización sindical que deberá remplazar al corporativismo estatal. Esta es la oportunidad para crear acuerdos democráticos que sustituyan a arreglos antidemocráticos. Esta es la hora en la cual el movimiento obrero organizado puede imaginar un destino en sus manos y no en las de otros.