México, la gran sorpresa. Biennale de la Danse en Francia

LYON, FRANCIA.- La gran sorpresa de la décima Biennale de la Danse de esta ciudad han sido las compañías mexicanas. Dedicado en esta ocasión a América Latina, el gran evento organizado por Guy Darmet es más que espectacular.

Sus cifras lo dicen todo: 145 funciones en 20 días, 12 países representados, 36 compañías en 19 espacios  escénicos, 600 artistas de primer nivel, 4 mil 500 personas desfilando por las calles, 7 estrenos mundiales creados especialmente para la Bienal, 93 mil butacas vendidas y 24 presentaciones para público jóven.

La Luna de Parrao

Creada ex profeso para inaugurar la Bienale en la Ópera Nacional de Lyon, El viaje a la Luna o Viaje a la X (De la Luna a la Tierra), con coreografía de Raúl Parrao, inspirada en la película de George Méliès y en la novela de Julio Verne, fue interpretada por la Compañía Nacional de Danza del INBA que dirige Cuauhtémoc Nájera. La obra dejó sorprendidos a los franceses y dividió de forma radical las opiniones.

Con efectos en tercera dimensión, escenografía de Alejandro Luna, vestuario de María y Tolita Figueroa, y música de Marcelo Gaete, la millonaria puesta se realizó a través de una coproducción entre la Bienal y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes de México.

Para algunos críticos, como Franck Erikson, enviado especial de Le Monde “el espectáculo tiene su mayor peso en la teatralidad. Un viaje onírico y poético dentro del universo de Méliés donde prevalece la mímica sobre la coreografía de grandes limitaciones”.

Algo similar resultó la nota aparecida en       Le Petit Bulletin  señalando que la obra es “un pretexto para un diluvio de efectos psicodélicos especiales y de vestuarios  delirantes. Cliché por cliché, el adjetivo que resumen el espectáculo es: barroco”.

En contrapunto, René Sirvin, de  Lyon Figaro, alabó la creación de Parrao.

“Los bailarines son excelentes, especialmente la Reina de la Luna, el artillero y el cuerpo de baile. La coreografía, creada como un viejo filme, comprende ensambles muy ingeniosos. Se trata de una compañía que parece vivir un momento privilegiado que nosotros los lioneses tenemos la oportunidad de ver.”

El éxito de José Rivera

Con la prensa pendiente de todo lo que hace y dice y con todas sus funciones agotadas, José Rivera, director del grupo La Cebra, es el consentido de la Bienal.

Su rueda de prensa estuvo atestada de periodistas y críticos de todo el mundo. Reportajes sobre su danza y su defensa de los derechos de los homosexuales aparecen en la televisión en horarios estelares.

En todas sus entrevistas se reitera el mismo discurso: “Los gays venimos a bailar a Francia representando a un país de machos y haremos mejor papel que el de la Selección de futbol en el Mundial”

En los principales diarios de la ciudad apareció la biografía del artista que suele llenar todos los foros en los que se presenta, incluso el Palacio de Bellas Artes, donde hace un mes, con su minúsculo hilo dental y sus botas de tacón con diseños de cebra recitó a capela el Himno Nacional.

“Mi trabajo es radical, contestario, impregnado de todas las frustraciones de mi juventud”, declaró a todos los medios.

Así, sin tapujos, Rivera afirmó ser hijo de un chofer alcohólico y de una ama de casa devota a su familia. Contó de sus etapas de prostitución y de su entrada a la danza por vía del Ballet Independiente, con la ayuda de Raúl Flores Canelo.

Decidido a ser coreógrafo profesional, apuntó de su gran interés por denunciar los asesinatos de los homosexuales en Chiapas y de su lucha con pro de la cura del sida. Su antología dancística dejó pasmados a los franceses. Y cómo no: Agresivos, beligerantes y virtuosos, sus bailarines dieron una cátedra sobre la seducción.

Seguro de querer reivindicar su marginalidad, José Rivera incluyó en su programa su solo Ave María Purísima de prostitución y lentejuelas, Antes de que amanezca, Ángeles blancos y un fragmento de No soy Pancho Villa ni me gusta el futbol.

 

Tania Pérez-Salas, la revelación

La imagen de Tania Pérez-Sales está en todos lados. En revistas especializadas, en los periódicos y en la televisión se le anuncia como “la revelación de la Bienal”. En algunos medios se le señala como “sensible, voluble y atractiva”, y se menciona que “la bella rubia tiene su estudio en Coyoacán, el Saint-Germain de Prés de México”.

Le Progrés la anunció como: “la musa de México”, declarándola una beldad: “Tania Pérez-Salas es joven y bella y una de las mejores bailarinas de su propia compañía.”

En rueda de prensa, Tania al igual que Rivera, dejó a los asistentes con la boca abierta. Habló abiertamente de sus dificultades económicas para tener una compañía permanente, de su decepción por no poder integrarse a algún grupo de danza, y por su consecuente decisión de crear el suyo propio de nombre Mnemosine.

Con sus rizos al aire, sin una gota de pintura, mantuvo cautivados a sus oyentes mientras narró sus experiencias como actriz de teatro, sus múltiples depresiones y su necesidad irrenunciable de bailar y hacer coreografía. Casi siempre inspirada en la literatura, Tania explicó:

“Lo que hago me sale de la emoción, de la pasión.”

Con todas las localidades de sus funciones agotadas desde hace un mes, Pérez-Salas presentó desde el viernes pasado y hasta este domingo Las horas, Anabiosis y V losisitante, obre producida especialmente para la Bienal.

De esta última explicó:

“Una madrugada me puse a bailar frente a la ciudad, mi danza era agotadora y de vértigo, algo como lo que hacen los sufis. Entonces, al abrir mi abrigo encontré una calcomanía que me habían dado en un museo. Decía ‘visitante’ y entendí que todos somos visitantes de este mundo, que uno está de paso, que nada es para siempre y que hay que dejar que la vida tome su propio cause.”

 

Guy Darmet, promotor estrella

 

Ecléctico en sus gustos dancísticos, Guy Darmat es considerado como el mejor promotor dancístico del mundo.

Con programas que incluyen desde musicales estadunidenses, bailadores de hip hop y lo más sofisticado de la danza contemporánea, los proyectos de Darmet –según lo señalan los diarios- tienen garantizado el éxito. Conoce el medio y es fiel a sus gustos: “No me gusta la danza conceptual, me choca aburrime en mi butaca”, declaró hace tiempo.

Las cifras publicadas sobre su labor como director de la Bienal y de la Maison de la Danse son contundentes: tiene más de 170 mil espectadores por temporada, de los cuales 14 mil están abonados de forma permanente a esta última, fundada por él mismo en 1980.

Con capacidad económica para presentar en ésta ciudad –de sólo 1 millón de habitantes- lo mejor de la danza mundial, Darmet cuenta con el apoyo absoluto del municipio, del Ministerio de Cultura y Comunicación, de la Región de Rhone-Alpes y del Consejo General de Rhône.

Junto con el programa completo de las actividades de la Bienal, Darmet incluyó el presupuesto completo de sus ingresos. Sólo para ésta obtuvo 2 millones 609 mil euros por parte de instituciones públicas, recaudó 1 millón 638 mil mediante ventas de boletos y subvenciones de otros países, y por último 301 mil de socios privados, entre ellos Air France, y Lyonnaise de Banque. Su presupuesto total para esta Bienal. Su presupuesto total para esta Bienal fue de 4 millones de 548 mil euros.

En mangas de camisa y jeans, Darmet asiste sistemáticamente a cada una de las ruedas de prensa de las compañías invitadas, a los bailes y a una buena parte de las funciones. Las principales calles de la ciudad tienen carteles y anuncios de su evento.

Iniciado el 10 de septiembre para finalizar el día 30, el evento todavía tienen como platos fuertes al grupo Retazos de Cuba, dirigido por Isabel Bustos, con Solamente una vez y Rosas y herencias, y al legendario Corpo de Brasil encabezado por Paulo Pederneiras con 21, una creación financiada especialmente para la Bienal.