Y al final, no fueron más que dos… Sólo Jaime Guerrero Vázquez y María Rosalba Ruenes Gómez resultaron candidatos triunfantes del Partido Democracia Social (PDS) el 2 de julio.
El partido que se reclamaba como la semilla de una nueva izquierda –que postuló para la Presidencia a Gilberto Rincón Gallardo–, no pudo mantener el registro –por unos cuantos miles de votos, se lamentan sus dirigentes–, y su eslogan de campaña “Somos más que dos”, hoy suena a ironía: Un diputado en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) y otro en el Congreso del Estado de México, ambos plurinominales.
Pero desde ahora preparan su regreso para las elecciones del 2003, según afirma Guerrero Vázquez: “No estamos esperando a que de rebote nos regrese el registro, aunque creemos que en el Distrito Federal obtuvimos una excelente votación”.
A pesar de ser el único diputado del PDS en la ALDF, Guerrero Vázquez explica que su labor se enfocará a tejer acuerdos con el resto de las fuerzas ahí representadas y señala que la labor legislativa no depende del número de representantes.
“Legislar no es hacer lo que el PRD hizo estos tres últimos años con su mayoriteo al estilo priísta, no sólo es aprobar 85 leyes.”
–¿Cómo hacer labor legislativa cuando las tres principales fuerzas políticas se imponen en las votaciones?
–Lo que viviremos en la Asamblea, no es un tripartidismo. Al PAN se le aplicó erróneamente la cláusula de gobernabilidad y el PRD pretende lo mismo. Sufrimos el riesgo de vivir una Legislatura confrontada, un escenario de cuadrilátero los siguientes tres años.
Argumenta que se puede evitar lo anterior si se logran concertaciones y acuerdos entre los partidos políticos, siempre y cuando se considere a la sociedad y se hagan respetando la ley.
Ante la nueva integración de la ALDF, Guerrero Vázquez advierte que los lugares fueron distribuidos “con un hartazgo hacia todo tipo de mayorías, y los electores dieron otro mensaje. Debemos ponernos de acuerdo entre nosotros, de otra forma, estaríamos gobernando en sentido contrario al voto”.
Para lograr que participen todos los actores en la toma de decisiones, dice que es necesaria la participación de los medios de comunicación.
“Es necesario colocar una vitrina de cristal y permitir que los medios informen a los ciudadanos de las acciones de sus diputados, que la gente esté encima de nosotros.”
–¿Para ser diputado de la ALDF, conoce bien el Distrito Federal?
–Lo que el DF me permite conocerlo, sí. Quien diga que lo conoce todo, es demasiado pretencioso.
En tanto, la diputada local del Estado de México, María Rosalba Ruenes Gómez, presenta la misma desventaja que su compañero de partido, ya que es la única representante del PDS en el Congreso.
No obstante, se dice optimista por hacer su labor legislativa sin problemas graves. Y es que, según argumenta, la labor legislativa debe realizarse lejos de los colores partidarios y de las siglas. “Desgraciadamente hay gente que vota no por convicción, sino por simpatías o antipatías en contra de una persona, de un grupo o a favor de ciertos intereses”.
Expanista y exregidora de Atizapán de Zaragoza, Ruenes Gómez reconoce la posibilidad de volverse diputada independiente, ya que su partido perdió el registro a nivel nacional. Observa una ventaja en su independencia, pues sin la identificación de su partido puede lograr más acercamientos con el resto de las fuerzas en el Congreso.
–¿La nueva integración de los distintos congresos permite el acercamiento de las fuerzas o se separan aún más?
–Pienso que será más fácil que se logren acuerdos. Todo depende de las relaciones que se tengan con los demás legisladores. Además, se deben reconocer con humildad los temas que no conocemos y apoyarnos en quienes sí saben. Los nuevos legisladores debemos olvidarnos de ser pretensiosos.








