Jesusa Gamboa
MEXICALI, BC.- La madrugada del lunes 31 de julio, Paulina, de nuevo, no durmió. Revivió las imágenes de aquella noche, un año antes, cuando fue violada por un drogadicto que se introdujo a robar a la habitación donde dormía.
“No tengo cicatrices en el cuerpo, donde las tengo es en el alma; siento de todo, odio, rencor, coraje… Durante este tiempo, he aprendido muchas cosas, he aprendido a ser madre, algo que a mis 14 años no debería. El gobierno de Baja California y los funcionarios públicos me obligaron a ser madre a una edad que nunca pedí”, dice en entrevista con Proceso.
El presunto responsable de la violación es Julio César Cedeño Álvarez, con un largo historial delictivo. Resultó embarazada y solicitó la autorización de aborto a las autoridades judiciales de Baja California, como lo prevé la ley. En los tres primeros meses, se emitieron ocho autorizaciones, pero según los médicos del Hospital General de Mexicali tenían errores y por ello se negaron a practicar el aborto.
Al límite del tiempo médicamente recomendado para realizarlo, el director del hospital, Ismael Ávila Íñiguez, le dijo a la madre de la menor que si se le practicaba, Paulina podría quedar estéril, sufrir una hemorragia y perder la vida… La madre se desistió.
Durante estos 12 meses, se han presentado denuncias penales y civiles contra las autoridades estatales panistas que impidieron el aborto de Paulina, basados en “razones religiosas”, según sostiene la familia.
En la Agencia Especializada en Delitos Patrimoniales de la Procuraduría General de Justicia del Estado, se sigue la denuncia penal en contra del procurador general de Justicia, Juan Manuel Salazar Pimentel, quien llevó a Paulina y a su madre con un sacerdote, para que se desistieran del aborto, Ismael Ávila Íñiguez, y Carlos Astorga Othón, director del Instituto de Servicios de Salud en el estado, por confabularse con las autoridades judiciales y de salud, para no emitir correctamente la autorización. Ni Astorga Othón ni Ávila Íñiguez se presentaron para rendir declaración, lo hicieron por escrito; al procurador no se le ha citado.
Astorga se acaba de incorporar al equipo de transición de Vicente Fox, como asesor en salud.
La posición contra el aborto del Partido Acción Nacional fue reafirmada el jueves 3, cuando la mayoría panista del Congreso de Guanajuato aprobó reformas al Código Penal, mediante las cuales se suprimió la posibilidad de que las mujeres que resulten embarazadas después de una violación puedan recurrir a esa práctica, lo que antes se permitía en esa entidad.
Las mujeres de Provida
El lunes 31 de julio, fueron citadas para presentarse ante el secretario de Acuerdos de la Agencia Especializada en Delitos Patrimoniales, Mayra Topete y Marcela Vaquera, integrantes del grupo Provida, para que Paulina las identificara y declararan sobre la visita que le hicieron en el Hospital General de Mexicali sin su autorización ni la de su familia. Durante la visita le dijeron que como católica no debía abortar, pues sería excomulgada y, además, le mostraron videos de fetos destrozados e imágenes religiosas.
Las dos mujeres fueron identificadas por Paulina mediante recortes de periódicos en los que aparecían sus fotografías y donde hablaban de campañas contra el aborto. La Procuraduría no pudo localizar los domicilios de las mujeres y solicitó datos de Provida a la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe. Obtuvo un número telefónico. Ahí se les dijo que no podían dar informes de ninguna clase sobre esas dos personas. El día de la presentación, no acudieron.
Paulina, acompañada de su madre María Elena Jacinto, identificó a Marcela Vaquera en una fotografía publicada en el periódico religioso La Cruz de Baja California, en el que se le menciona como miembro del Comité Provida de Mexicali.
Hasta este momento se siguen tres procesos dentro del caso de Paulina: uno se encuentra en la Comisión Nacional de Derechos Humanos; otro, en el Juzgado Primero de lo Penal contra el violador, y el tercero, en la Agencia Especializada en Delitos Patrimoniales.
Explica la abogada de Paulina, Socorro Maya: “Tenemos la denuncia penal contra el procurador de Justicia, el director del hospital general de Mexicali y el director del Instituto de Salud; también la queja ante la CNDH, pues tuvimos que recurrir a una instancia nacional, porque la local, el gobierno de Baja California, no dio cumplimiento a la recomendación de la Procuraduría de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de crear un fideicomiso que garantice la seguridad de Paulina y su hijo. Paulina le escribió al presidente de la CNDH, José Luis Soberanes, quien le informó que en cerca de 60 días se le dará una respuesta. Esto fue la semana pasada”.
Agrega que a más tardar en 15 días se iniciará la instancia civil para la reparación del daño. “Es también contra el procurador, el director del Hospital General y el director de Isesalud, por la responsabilidad que tuvieron que cumplir y no cumplieron, no en materia penal, no por el castigo de delitos, sino para que se indemnice a Paulina”.
Dice: “Con las autoridades estatales vemos que se cierra la posibilidad de una indemnización. La pedimos porque el ‘no al aborto’ en el caso de Paulina tiene consecuencias muy serias: es una persona que requiere de muchas condiciones especiales para su sano desarrollo, especiales porque el niño nació de una situación violenta, muy dramática y muy lesiva para la madre. Obviamente que vamos a reclamar un resarcimiento económico, aunque ninguno de nosotros, ni con la vida, le pagamos lo que le hicieron. Las autoridades son las primeras que nos han dado los elementos para un juicio. Se han dedicado a decir cosas de la familia, como que lo que pretenden es solamente dinero o que buscan dañar al Partido Acción Nacional, porque estaba en marcha el proceso electoral federal.
“Esta lucha no paró ni va a parar porque ya pasaron las elecciones, ése no era el objetivo de Paulina; no pararemos, bajo ninguna circunstancia, hasta que no haya una posición de las autoridades que siente un precedente para todas las mujeres que estén en una situación como la de esta niña.”
Silvia Resendis Flores, del grupo feminista Alaide Foppa, que apoya a Paulina y a su familia desde que se hizo público el caso, reafirmó la decisión de seguir adelante en su demanda de reparación del daño.
“Se debe respetar el estado de derecho en nuestra entidad, todos los funcionarios públicos deben actuar conforme a derecho. Si tanto hablan de que la ley se debe respetar, que empiecen por los funcionarios, y el que no sea capaz de hacerlo, que renuncie. La ley es clara y se debe cumplir, como no sucedió en el caso de Paulina. No puede ser posible que los funcionarios se coludan para violar los derechos humanos de una niña. Hay mucha hipocresía detrás de las declaraciones que hacen algunos funcionarios, hay muchas verdades a medias.
“El procurador dice que al seguir tratando el tema, se daña la dignidad del bebé, que le perjudicará en su vida de adulto, por eso digo que hay mucha hipocresía, porque si ellos hubieran cumplido con la ley, no estaría este problema. Les preocupa el feto, pero no les preocupa el ser humano, les preocupó que naciera el niño, pero no les preocupa resolver su vida ahora. Si ellos, en su momento, hubieran actuado con estricto apego a la ley, no hubiera pasado esto. Nosotros nos manifestamos en la defensa del Estado laico, porque ahí fueron las ideas de la Iglesia católica las que prevalecieron en todo momento, en todos los funcionarios. Nosotros sólo buscamos justicia, única y exclusivamente justicia.”
Cosa del destino
Paulina recuperó el peso que perdió después del embarazo y la sonrisa volvió a su rostro.
-¿Cuál es la diferencia entre la Paulina de antes y la de ahora?
-Mucha, antes no tenía un bebé, ahora sí, ahora tengo un hijo y me tengo que hacer responsable de él, que no le falte nada. De un año acá, todo ha cambiado, ahora se me hará más difícil ir a la escuela, no sé cómo pensarán mis amigas, aunque no creo que piensen mal, ellas me comprendieron, pero la demás gente, los otros alumnos, no sé qué van a decir, aunque sé que no lo busqué; de todos modos, nunca falta alguien que hable de más.
“Moralmente no estoy bien, todavía me siento mal, siento temor por todo. Esta experiencia cambió mucho mi vida, casi no duermo, no me gustaría volver a pasar lo que pasó hace un año. Anoche no podía dormir -la entrevista se realizó el 31 de julio-, por recordar lo que pasó. Recordé todo, desde que me fui con mi hermana Yanet a su casa, en la casa de mi mamá dormíamos con puro abanico y ella tenía cooler (enfriador). Yo no me iba a ir, pero mi sobrina Tania empezó a llorar para que me fuera con ella, por eso me fui, era muy raro que durmiera con Yanet. Mi mamá me dijo esa noche que no fuera, pero no le hice caso y con tal de dormir más fresca con el cooler, me fui.”
-¿Culpas a alguien de lo que te pasó?
-No, esto fue cosa del destino, ¿cómo saber que eso me pasaría esa noche? Nadie sabe su destino.
-¿Tienes cicatrices?
-En el cuerpo no, donde las tengo es en el alma. Siento de todo, odio, rencor, coraje, tanto contra el violador como contra el gobernador (Alejandro González Alcocer), porque no quiere firmar el fideicomiso; contra los del hospital general, porque no quieren aceptar su error; contra las de Provida, por enseñarme ese video de los fetos destrozados. Nunca me preguntaron cómo me sentía emocionalmente, si resistiría verlo, lo único que pude hacer fue llorar, el hospital no era mío para sacarlas.
-Ahora que tienes a tu hijo, ¿qué sientes por él?
-Lo veo como hermano, no como hijo; no le doy el cariño de madre, le doy cariño como de hermano. En el día lo cuido, pero como cuidé a mi sobrino cuando estaba chiquito.
-¿Cómo ves el futuro?
-No sé qué pasará, sé que el niño se tiene que enterar de cómo nació, sé que le va a afectar. Ojalá ya se haya terminado todo este problema cuando crezca. Le diré la verdad, no tengo por qué ocultarle nada, es más feo que se entere por otra gente que por mí.
-¿Cómo está la familia?
-Nos hemos podido recuperar un poco, no estamos del todo bien, el niño necesita muchas comodidades que no le podemos dar. Necesitamos tratamiento psicológico porque todavía no podemos olvidar lo que pasó, a un año no podemos olvidar.
-¿Cómo subsistes económicamente?
-Mis hermanos me están ayudando, mi papá apenas se fue a Mazatlán a buscar un empleo en la pesca. He recibido donativos, como el de los diputados (50 mil pesos). Le doy gracias a Dios porque todavía hay gente buena que me ha ayudado mucho.
-¿Te ayuda Provida?
-No, a veces nos llevan unos pañales.
Paulina en el próximo ciclo escolar entrará a tercer año de secundaria: “Voy a seguir hasta donde mis padres puedan darme el apoyo suficiente… ojalá logre acabar una carrera”.
Quiere ser abogada penalista, pero su deseo en el corto plazo es celebrar sus 15 años.
“Cumplo mis 15 años el 1 de septiembre, quiero mi fiesta, me gusta convivir con la gente, me gustan mucho los regalos. En Salina Cruz, Oaxaca, tenía tres amigas de mi edad y pensábamos en lo mismo, que las tres nos haríamos nuestros 15 años, como se hace por allá, con una gran fiesta de varios días, con música en vivo, comida, pastel…”








