Señor director:
Me refiero a la carta del maestro Juan de Dios Castro Lozano, acerca del reportaje sobre el libro de Jorge Eugenio Ortiz Gallegos, La mancha azul, y en especial a los comentarios sobre don Luis Calderón Vega.
Dice el maestro Castro Lozano que los panistas don Luis Calderón Vega y David Alarcón Zaragoza cometieron la misma falta: no pagaron sus cuotas al partido, pero que uno fue expulsado y el otro no, lo que es inaceptable. Le recuerdo que fueron tres, no dos los diputados reacios a cubrir sus cuotas. A todos, la directiva trató de persuadirlos de que lo hicieran, y al no haber respuesta, se les expulsó.
Le recuerdo también al antiguo compañero del Foro Doctrinario y Democrático que eran entonces épocas muy distintas a las actuales: el PAN no contaba ni con subsidio oficial ni con apoyo de empresarios. Éramos pobres y, por ello, militantes y dirigentes no cobrábamos por nuestro trabajo partidista; más bien poníamos tiempo, recursos personales e imaginación para que el partido creciera y fuera la escuela de ciudadanía que pensaron sus fundadores.
Por lo tanto, le recuerdo también que las cuotas de los diputados eran vitales, y el entonces presidente Abel Vicencio Tovar estaba furioso por la falta de pago de quienes incumplían, aun cuando fuera por razones ideológicas; Alarcón Zaragoza llegó al extremo de demandar al partido, pero no prosperó su demanda.
El incidente, uno de tantos en la vida de Acción Nacional, no resta nada al valor personal de don Luis, como fundador del partido, pensador, sociólogo, historiador y, principalmente, luchador social del lado de los pobres.
Atentamente
Bernardo Bátiz Vázquez








