El cambio de Fox alcanzará al conjunto de las Fuerzas Armadas

Antonio Jáquez y Rodolfo Montes

*Nuevo acuerdo social: los partidos marcan el rumbo, el presidente propone y el Congreso dispone…
*No hay de otra: más impuestos o inversión privada en energía
*La administración se recibirá con auditorías certificadas
*Ningún trato especial a amigos o familiares; lo de Punta Pájaros,  “una fábula”

Tras del escritorio que ocupa en estos días, flanqueado por la bandera de México, Vicente Fox luce formal, serio, ejecutivo. Su discurso se oye también más solemne, casi totalmente desprovisto de las expresiones coloquiales que marcaron su campaña. Más que un “virtual presidente electo” -como es llamado desde el 3 de julio-, parece un presidente en funciones, concentrado en darle forma a su oferta de cambio.
-Todo cambiará -reitera a lo largo de su entrevista con Proceso, el jueves 27 por la tarde-. Las cosas -confía- van a salir bien.
Se muestra dispuesto a hablar de todo, pero, muy en su estilo, se va de largo a la menor oportunidad. Y se incomoda cuando se le pregunta sobre su  relación estrecha con Roberto Hernández, el presidente del Consejo de Administración de Banamex, y al pedirle los nombres de los magnates que apoyaron su campaña.
-¿Por allí se va a ir la entrevista? -inquiere con gesto endurecido.
De todos modos, sella un compromiso: “Jamás de los jamases daré preferencia alguna, absolutamente, a nadie”.
Adelanta que en su gobierno funcionará la figura estadunidense de los zares: el zar anticorrupción, el zar antidroga, el zar antipobreza, el zar antimpunidad. “Serán personas cercanas al presidente que se obligarán y responderán por resolver los compromisos fundamentales de campaña”.
Insiste en que actuará buscando consensos. “Hay que olvidarnos de los viejos gobiernos que imponían, que daban albazos, que sacaban por dedazo las iniciativas. No es nuestro caso”.
Se le comenta que su idea de gravar con IVA medicinas y alimentos provocó el rechazo ciudadano, según sondeos, entre ellos el que hizo el conductor Joaquín López Dóriga en su noticiario televisivo. Justifica la propuesta en nombre de las “urgentes necesidades” y dice que “la pregunta que me parece que va a hacer pronto López Dóriga -con quien se reunió antes de recibir a Proceso- es que si queremos educación gratuita, si queremos infraestructura, hospitales, universidades, ¿debemos todos pagar nuestros impuestos, contribuir?”.
Asegura que existe “plena apertura hacia la información” de las dependencias federales con el equipo de transición, pero advierte que se aplicará la ley si se encuentran esqueletos en el clóset: “Nos reservamos el derecho de actuar ya como gobierno ante cualquier irregularidad. Si los corruptos están ahí, saben a qué atenerse y cuál es el riesgo si se aprovechan de la situación para hacer de las suyas”.
Ni siquiera las Fuerzas Armadas, promete, estarán exentas de la agenda de cambio y modernización. Pero aclara que los militares seguirán en las mismas funciones, entre ellas, la cuestionada lucha contra el narcotráfico…
Para crecer, enfatiza, no hay de otra: O más impuestos o más inversión privada en energía.
Listones, espolea Fox para arrancar la entrevista, cuyas partes sustantivas presentamos en seguida:
-Sabemos que tenemos tiempo limitado y quisiéramos ir directamente a las preguntas. Ojalá no le parezca muy rudo que empecemos así. Su relación con Roberto Hernández ya era conocida; sin embargo, a partir de que usted pasa unos días en una propiedad de él, esto despierta nuevas suspicacias. ¿Qué opinión tiene del señor Hernández, alguien que era muy asociado con el PRI y al que se considera un intocable?
-No me agrada que la entrevista, primera entrevista que hace Proceso a un presidente electo democráticamente, tenga que ir a estos terrenos, pero nunca he rehuido tocar cada tema y lo voy a tocar. Pero sí les pediría, también, que abordemos sobre lo importante, que es un país que ha tenido una transformación profunda, que ha dado un gigantesco paso democrático. Sobre el caso de Roberto Hernández, es muy sencillo para mí contestar. Yo tengo 58 años, me he relacionado con muchísima gente a lo largo de toda mi vida, desde que era un chiquillo allá en San Cristóbal. Son personas que conoce uno a través de la vida. Disfruta uno de su amistad, y hasta ahí.
Puntualiza: “En la nueva relación política, Roberto Hernández es un ciudadano más, igual que lo es cualquier mexicano. Para mí, hoy las amistades no cuentan. Para mí, la familia -en el sentido del nepotismo, la relación dentro del gobierno- no debe estar y, por tanto, hoy soy la persona más cuidadosa en no tener amigos ni familiares en el gobierno, en gobernar absolutamente para todos, sin distingo alguno. Y jamás de los jamases daré preferencia alguna, absolutamente, a nadie”.
-Consideramos válida la pregunta porque la tradición en México es que las relaciones de los hombres de negocios con los gobernantes siempre implican un toma y daca. Ya lo dijo Carlos Cabal Peniche: nadie da nada a cambio de nada.
-Eso se acabó, ésas son viejas prácticas, eso fue el pasado en este país; yo habré de demostrar un nuevo estilo de gobernar, una nueva forma de ser. Jamás un presidente de la República había pedido una disculpa a nadie. Yo la pedí como presidente electo a Cárdenas, y así se van a ver muchas cosas diferentes. Siempre actuaré con transparencia. No voy a dar albazos a nadie, ni con el IVA ni con el Impuesto Sobre la Renta ni con la reforma del Estado; todo se va a procesar de cara y de frente a los ciudadanos. Hay quienes me han recomendado que no salgan esos temas a discusión. Conmigo van a salir a discusión, y si no somos capaces de ganar un debate racional y reflexivo con el asunto de la reforma fiscal, pues quiere decir que no valía la pena que se hiciera esa reforma fiscal. Tengo la obligación de demostrar a los ciudadanos que las reformas fiscales, las reformas que vamos a hacer en el IVA, son precisamente para combatir la pobreza, para generar empleos, para que haya infraestructura mínima en el país, de agua potable, de electrificación, de drenaje. Se trata de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Entonces, iremos viendo muchas cosas nuevas, nuevas maneras de gobernar, que no corresponden a otra cosa que a la democracia. Finalmente, estamos en una democracia en México.
-Volviendo al tema de Roberto Hernández, ¿qué tanto contribuyó en su campaña este personaje?
-No hago juicios, mucho menos distintivos o diferenciados, sobre ningún ciudadano en México. El asunto de las contribuciones, ya señalamos cómo lo vamos a manejar: Todo lo que tiene que ver con campaña electoral es una cuenta a registrar en el IFE, es una cuenta del partido político para la campaña, y nuestra obligación de ley es transparentarla, total y absolutamente. Cumpliremos con la ley en ese sentido. Lo demás, las especulaciones, a quien busca morbo, quien busca prietitos en el arroz, quien busca cosas raras o conexiones que no existen, pues no le vamos a dar gusto en ese sentido. Contribuyeron miles y miles de mexicanos y mexicanas a la campaña. Aprovecho la ocasión para agradecer públicamente, y a través de esta revista, a todos los que contribuyeron a la campaña.
-Lo que pasa es que en un programa de televisión usted dijo que había hecho un compromiso de confidencialidad con los donantes…
Ataja la pregunta y afirma:
-A ustedes también se los dije durante la campaña, una y otra vez, al  preguntarme quiénes hicieron las donaciones. En aquel entonces me pidieron confidencialidad, y así es, así lo hice.
-Pero usted está haciendo una oferta de transparencia…
-No tengo ninguna obligación de hacerlo público. No estoy violando la ley. Bueno, si quieren seguir sobre ese tema… ya di mi respuesta. Es clara.

El cambio… fiscal

Fox se suaviza cuando habla del cambio. Pronuncia esas palabras como una especie de hechizo para remover las piedras del camino: El Cambio. Así, admite que del total de recursos con que arrancará su sexenio está amarrado 87%, pero confía en salidas alternas para financiar sus grandes compromisos de campaña:
“Tenemos propuestas en varios frentes. Lo primero, una reforma fiscal para aumentar el ingreso del Estado sin aumentar las tasas impositivas, y esta propuesta ya es objeto de debate. No vamos a dar a albazos, no vamos a guardar o a preparar esta reforma para sacarla 24 horas antes de que el Congreso concluya su período y se vaya de vacaciones. La reforma fiscal es una fuente de ingresos. Precisamente, todo ese ingreso adicional lleva como destino la educación, la revolución educativa; lleva como destino invertir en ciencia y tecnología; el combate a la pobreza, la generación de empleos; lleva como destino dar un apoyo decidido a quienes menos tienen.”
Vehemente, abunda: “Lejos de afectar con la reforma fiscal a los pobres o a los marginados, será exactamente al contrario: ellos van a ser los primeros beneficiados de esa reforma fiscal y de esa reforma al IVA. Tenemos que ver el fondo de los asuntos y debatirlos tal como son. Segunda fuente de recursos: el propio crecimiento económico; la inversión directa, que estamos ya promoviendo dentro y fuera del país; y, finalmente, la otra fuente es marcar prioridades, pues hay mucho gasto superfluo, que no tiene o no está orientado a prioridades. Ese lo vamos a destinar a las grandes prioridades que nos marcaron los ciudadanos: empleo e ingreso, seguridad y justicia, y educación y salud.
-Y en ese sentido, ¿qué tan vigilantes están ustedes durante esta fase de entrega-recepción de que no les dé albazo el gobierno saliente? Lo decimos en dos sentidos: por un lado, en que con planes y programas a mediano y a largo plazos les amarren a ustedes las manos para desarrollar sus propuestas; y por otro lado, en que la información que está fluyendo en áreas económicas, financieras, de seguridad nacional, de energía -los renglones, digamos, más delicados-, no les estén rasurando la información. ¿Tienen plena confianza de que no les están peinando la información?
-Hablaría de dos aspectos. Primero, nuestros coordinadores de los distintos grupos que están en marcha ya están trabajando y operando dentro de las secretarías; entonces, ya se nos da acceso a la información. La apertura hacia la información ha sido plena; no hemos tenido absolutamente ningún área de gobierno que nos cierre el acceso a la información.
“Segundo, al recibir el gobierno, vamos a recibirlo con auditoría, certificando lo que estamos recibiendo; ese período de entrega-recepción vendrá precisamente en los meses cercanos a la transferencia, octubre y noviembre. Finalmente, por supuesto que nos reservamos el derecho de actuar ya como gobierno ante cualquier irregularidad o desviación; si alguien aprovecha ahorita para hacer alguna de estas corruptelas, para cualquier cosa irregular o ilegal, pues sabe el riesgo que corre. Entra un nuevo gobierno, que ha comprometido ante la ciudadanía la transparencia, el ataque a fondo de la corrupción. Mientras no ganábamos nosotros, podían haber dormido tranquilos los corruptos. Hoy, si los corruptos están ahí y pretenden hacer de las suyas, pues saben a qué atenerse a partir del primero de diciembre.”

Zares y militares

En la campaña y después del 2 de julio, Fox rechazó la protección del Estado Mayor Presidencial (EMP), pero finalmente la aceptó. Se le pregunta ahora bajo qué condiciones admitió a este grupo de élite militar. Responde:
-Tenemos un acuerdo básico. Ellos se van a preocupar de la seguridad, y yo me tengo que preocupar de que sea con discreción y que me permitan ampliamente estar en contacto con la ciudadanía. No dejaré mi contacto con los ciudadanos, y si eso significa un riesgo, pues que así sea. El acuerdo básico es ese: ellos ven por la seguridad, y yo por la cercanía con los ciudadanos. Por lo pronto, vamos bien. No hay ningún cambio drástico importante. Creo que podremos convivir perfectamente dentro de esas dos variables.
-En el caso del futuro secretario de la Defensa Nacional, ¿se seguirá el mismo método de elección que en las otras áreas? Ya trascendió ante la opinión pública el ruido en el Ejército por el inminente cambio de mandos.
-El método es el mismo. Voy a buscar dentro del Ejército al mejor personaje, al mejor hombre, al que le tenga más confianza y que presente más cualidades, habilidades para servir al Ejército y a México. Ese proceso será como lo estoy haciendo en todo lo demás. De esa manera nombraré al  próximo secretario de la Defensa, al de la Marina y al  jefe del EMP, cuyo nombramiento también lo haré como presidente electo.
Respecto al EMP, precisa, “dada su cercanía a la institución presidencial, integraremos también lo que hemos llamado los asistentes directos de la Presidencia de la República para las tareas de gobierno. Como ya señalamos, será una organización matricial; por un lado, operando el gobierno, estarán los secretarios de Estado, los encargados de dependencia, y por otro lado, el presidente de la República con sus asistentes en el ramo económico, en el ramo de desarrollo humano, donde tendremos distintos zares: el zar anticorrupción, el zar antidroga, el zar antipobreza, el zar antimpunidad. Serán personas cercanas al presidente, que se obligarán y responderán por resolver los compromisos fundamentales de campaña.
-¿Las Fuerzas Armadas estarán a la altura de la transición, de lo que usted concibió como el gobierno de la transición, o se ajustarán al patrón tradicional que han seguido hasta ahora?
-Espero que con el secretario de la Defensa electo, estaremos permanentemente actualizando y modernizando el Ejército Mexicano. Es un Ejército de gran tradición, de gran historia. Es un Ejército que tiene valores, ampliamente reconocido por los mexicanos. Por tanto, queremos conservar todo lo que tiene, pero no dejaremos de avanzar hacia la actualización, la modernización para que ese Ejército tenga toda la capacidad de cumplir con su tarea: la seguridad nacional, el combate al narcotráfico y el servicio a los ciudadanos y familias en caso de desastres o emergencias en cualquier punto del país.
-Con base en la reunión que sostuvo con el secretario de la Defensa Nacional, ¿cuál es la situación real del país en estos momentos, sobre todo en torno a las guerrillas?
-La situación del país es totalmente normal, y además es la misma situación que se conoce públicamente: está Chiapas como un asunto especial; la participación del Ejército en tareas de combate al narcotráfico y de servicio comunitario. No hay ninguna anormalidad en las tareas del Ejército. Todo ahorita está tal como lo conocemos públicamente los ciudadanos.
-¿No le preocupa  el accionar de las guerillas urbanas, o cree que hay algo más atrás de esto?
-No hay tal, no tengo mayor información de ésta… no me preocupa…
-¿No le preocupa?
-No, no es una preocupación. Tengo preocupaciones ahorita mucho más importantes que ésa. La seguridad del país creo que está en buenas manos. Es real la seguridad y la tranquilidad en el país, aun con problemas regionales como el de Chiapas, donde pondremos todo lo que esté de nuestra parte para que se reinstaure el diálogo.

Un asientito…

Entrados en el tema de Chiapas, se le pregunta a Fox si Cuauhtémoc Cárdenas podría ser un factor clave para la solución del conflicto. Contesta:
-Nadie somos clave, nadie. Ni Marcos ni yo Vicente Fox ni Cuauhtémoc Cárdenas. Juntos es como podemos ser una solución. Por lo pronto, espero que esta próxima elección del 20 de agosto sea democrática. Pido aquí al gobierno federal, al gobierno del estado, que no metan las manos en la elección, que sea limpiecita y transparente para que democráticamente se elija al gobernador del estado el próximo día 20;  y esa democracia que vivimos nacionalmente el 2 de julio, llevada a Chiapas,  seguramente contribuirá grandemente a resolver el conflicto. Entonces, todo va sumando en esa dirección.
-¿Hay algo que lo preocupe especialmente, que lo desvele?
-Pues no, no me desvelo, duermo muy tranquilo. Sé que tengo una gran tarea y una gran responsabilidad por delante, pero también sé que cuento con 100 millones de mexicanos en México y 18 millones de mexicanos fuera. Entonces, tengo que poner mi parte; la estoy poniendo, estoy haciendo mi tarea. Sé que cada ciudadano lo está haciendo.
-Sin embargo, mucha gente, a través de sondeos como el de Joaquín López Dóriga, está manifestando su inconformidad por la propuesta de gravar el IVA a medicinas y alimentos. Ya se desató la polémica.
-No es polémica. Es transparencia. Es poner las cosas sobre la mesa. Aquí mi invitación al lector y a todo el país es que necesitamos hablarnos con la verdad, ser transparentes como lo estamos siendo, poniendo las cosas sobre la mesa, tal como son. Necesitamos un nuevo acuerdo social. Entonces, la pregunta que me parece que va a  hacer pronto López Dóriga es que si queremos educación gratuita, si queremos infraestructura, hospitales, universidades, ¿debemos todos pagar nuestros impuestos, contribuir? Y yo espero que la respuesta sea  una aceptación al ciento por ciento, que efectivamente todos pensemos que la única fuente de recursos para que un país crezca y para atender todas las urgencias que tiene el país, son las aportaciones de los ciudadanos.
“En este mismo sentido, me atrevo a decir que hemos hecho de las privatizaciones un paradigma y aquí, de alguna manera, hay algunas personas que pretenden que se resuelvan las cosas como por arte de magia. O hay recursos fiscales para que el Estado cumpla sus tareas, o la otra alternativa es que esa inversión sea privada. En el caso de la CFE y Luz y Fuerza del Centro, no hablamos de una privatización, de ninguna manera estamos proponiendo una privatización. Todos los trabajadores de la industria se quedan dentro de la industria; todos los activos, las plantas y las pertenencias se quedan en manos del Estado; la rectoría de la generación de energía se queda en manos del Estado, pero estamos proponiendo abrir esas empresas a la inversión para que otros generen energía, y ya sea que la consuman ellos mismos o la entreguen a las redes troncales de distribución. Si la inversión privada cubre nuevas necesidades de generación de energía eléctrica, libera al gobierno de meter más recursos en nuevas plantas.”
Se compromete: “El sindicato de CFE y Luz y Fuerza del Centro puede estar tranquilo: no habrá transferencias ni privatizaciones; sólo  proponemos seguir adelante con la idea de que otros inviertan, y el propio sindicato lo puede hacer para generar utilidades y beneficiar a sus agremiados. No perderán por eso su chamba ni sus prestaciones, sus derechos acumulados hasta hoy.
-¿Entonces, estas propuestas van, a pesar de que le resten popularidad?
-Es que son propuestas, no son imposiciones. Voy a proponer eso porque en el análisis que hacemos vemos que es lo más conveniente para México, lo más conveniente para los marginados, para el crecimiento y la generación de empleos. Yo voy a proponer, el Congreso es el que va aprobar. Ahí está la representación popular precisamente, para que el Congreso, a nombre de los ciudadanos, finalmente diga si es conveniente lo que estamos proponiendo o no. Vamos a vivir una nueva situación. Hay que olvidarnos de los viejos gobiernos que imponían, que daban albazos, que sacaban por dedazo las iniciativas. No es nuestro caso. Yo cumplo mi obligación con los ciudadanos, con los pobres, con los marginados, de usar lo mejor de mi talento, de mi manera de razonar, de analizar, para hacerle las mejores propuestas al pueblo de México.
-Para la izquierda ése ha sido un tabú, en particular para el PRD… En ese sentido, le preguntaríamos…
-Espérenme. Es que no es un tabú. Cuauhtémoc Cárdenas es del PRD, y él precisamente, gobernando la Ciudad de México, aceptó que hubiera generación de energía eléctrica privada para que se la den a la Ciudad de México y los capitalinos dispongan de ella. La alternativa es no aceptar eso, y que entonces la ciudadanía se quede sin energía eléctrica. Entonces, no es esa posición de la izquierda de estar en contra de las privatizaciones.
-En su encuentro con Cárdenas, ¿le expresó alguna preocupación en este sentido?
-No, hablamos en términos mucho más generales. Ahorita no nos metimos a esos temas. Fue muy clara su posición, y yo siempre agradezco que haya claridad y transparencia. Él me señalaba que todo acuerdo y toda resolución que hagamos será institucional. Agradezco que me haya ofrecido darme sus puntos de vista, sus sugerencias, no sólo ahorita, sino que a través de los próximos seis años me haga críticas cuando estemos equivocando el camino. Y entendí muy bien que los acuerdos los tengo que hacer con el PRD institucionalmente, y para eso vamos a tener una reunión con toda la mesa directiva y el Consejo del PRD. Queremos seguir el camino trazado. Quiero una mesa de acuerdos de presidentes de partidos políticos para que ellos marquen el rumbo, ellos hagan los acuerdos, ellos generen el rumbo del país.
Solicita: “Lo único que pido es que en esa mesa nos den un asientito. No estoy pidiendo más: un asientito al gobierno para que seamos también un participante de esa mesa, sin mayoría, pues no habrá ahí votaciones, sino consensos. Lo que necesitamos en este país es vivir lo que viven otras naciones. Si se vale la lucha partidista, se valen las diferencias, se vale el debate, la crítica, todo se vale, pero hay áreas en las cuales tenemos un pensamiento común y áreas en las cuales nos podemos poner de acuerdo; éstas son las que vamos a buscar en dicha mesa a partir de los acuerdos que ya se hicieron en septiembre del año pasado entre ocho partidos políticos. Invitaremos, ciertamente, al PRI a que sea parte de esos acuerdos, y repito: Tenemos que entender que se acabó una era en este país. Se acabó el sistema de régimen de partido único. Hoy estamos en una democracia. Nadie perdamos de vista, ni los medios de comunicación ni la revista Proceso ni nadie, que estamos ya en un nuevo México en esta materia, y que van a ser las cosas muy diferentes ahora. Con ustedes, con los medios, será muy diferente nuestra relación…
-¿Cómo visualiza su relación con los medios?
-Será de total apertura, de hablar con transparencia, de esperar de ustedes un trato muy profesional y objetivo. Es preciso que profundicemos en las ideas y no en las cosas morbosas o amarillistas; que realmente le permitamos a los ciudadanos que vivan el debate nacional sobre temas como el IVA, la corrupción, la impunidad, que participen a través de los medios en la mesa de acuerdos.
-A propósito de los medios, la relación de Proceso con los presidentes de la República, desde la fundación de la revista, ha sido difícil. Particularmente porque no les gusta ser criticados. En ese sentido, ¿cuál será su actitud?
-Totalmente abierta, abierta a la crítica, con libertad total, aun diciendo historias que no corresponden a la realidad. Yo sólo cumplo mi parte en decirles que no corresponde a la realidad lo que dijeron de la isla Punta Pájaros. Ya dije públicamente que no, que es una fábula…
(En un programa televisivo, transmitido el domingo 23, Fox admitió que estuvo en  la isla Punta Pájaros, pero negó  haberse reunido ahí con el presidente Zedillo y con Roberto  Hernández. “Yo estuve ahí, ciertamente,  por supuesto”, afirmó en Séptimo Día, en Canal 40.)
-Pero hay testimonios…
-Por eso, créanle a los testimonios, si a ustedes les parece, o créanme a mí, si a ustedes les parece. Yo les digo que no es cierto lo que pusieron ahí. Pero eso no les debe ofender a ustedes, ni mucho menos. Entonces, la relación es ésa: Yo acepto la crítica, acepto todo eso. Sin duda, la voy a aceptar permanentemente. Apertura total… y espero tener una excelente relación con los medios. Y que ustedes, también, me toleren, me acepten, que pongan ahí que yo dije que no es cierto lo que ustedes dijeron en esa historia, que fue una fábula que no corresponde a la realidad…