Fueron las primeras elecciones locales organizadas por el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), y aunque, según Javier Santiago Castillo, consejero presidente de este organismo, en general se obtuvieron resultados positivos, la experiencia demostró que hay todavía varias cosas por corregir.
En entrevista, comenta algunas de las cosas que habrán de corregirse y que, por simples que parezcan, “se tornaron complejas por la falta de experiencia y
capacitación”.
Explica que uno de los problemas a los que se enfrentaron fue el llenado de las actas con los cómputos de casillas y de los consejos distritales: “Hubo errores de los ciudadanos al hacer las sumas, anotaron las cifras con número y con letra diferente y no correspondían. Son errores humanos definitivamente”.
Esos errores provocaron que varias diputaciones que se habían atribuido al PRD, finalmente quedaran en manos del PAN.
Al contrario de lo que sucedió en el Instituto Federal Electoral, donde a las 11 de la noche del domingo se dieron a conocer los resultados de varios conteos rápidos, con una tendencia favorable a Vicente Fox, en el Distrito Federal los primeros datos oficiales se ofrecieron después de las 12 horas.
Santiago Castillo dice que aun cuando hubo a quienes les pareció una “catástrofe” que no se dieran a conocer los resultados de las primeras tendencias, fue una decisión acertada, porque de lo contrario se hubiera creado un ambiente de incertidumbre entre los actores políticos y la ciudadanía.
Informa que inicialmente no había una distancia definida entre Andrés Manuel López Obrador y Santiago Creel, y haber dado a conocer los datos “se hubiera interpretado como que se estaba favoreciendo más a un partido que a otro”.
El otro problema importante que tuvo el IEDF consistió en interpretar, en cierta manera, la cláusula de gobernabilidad de la Asamblea Legislativa y determinar si correspondía aplicarla al PRD o al PAN.
Santiago Castillo cuenta que la discusión entre los consejeros para otorgar la cláusula de gobernabilidad a la Alianza por el Cambio giró en torno de si se tomaba como un sólo partido a la coalición del PAN y el Partido Verde Ecologista o no. Dice que a pesar de que hubo diversas visiones entre los consejeros, prevaleció la que se inclinó por la primera opción.
Afirma que los consejeros lo único que hicieron fue aplicar la ley, “primero bajo su propio criterio, pero tomando en cuenta los criterios establecidos por la autoridad jurisdiccional superior. Eso fue lo que hicimos”.
Considera que la cláusula de gobernabilidad es inequitativa, “pero está en la ley. Si en el Código Electoral estuviera establecido que en ‘la mal o bien llamada’ cláusula de gobernabilidad no intervinieran las coaliciones, no habría discusión”.
– ¿Para quien es inequitativa en este caso?
-Lo que sucede es que esa cláusula lleva a la sobrerrepresentación de un partido, pero eso es en todo el mundo y nosotros no estamos para juzgarlo, tenemos que aplicar la ley, ésa es nuestra chamba.
-El PRD alegó que si se aplicaba la cláusula de gobernabilidad a la oposición, lo que provocaría era precisamente ingobernabilidad…
-Desde mi punto de vista, el asunto de la gobernabilidad sólo se aplica a la Asamblea, no a los otros órganos de gobierno. Es decir, no obliga a que el partido que tenga el Ejecutivo tenga también la mayoría en la ALDF, y así lo asumió el Consejo General del instituto.
Reconoce que el IEDF no tiene facultades para hacer recomendaciones a la Asamblea Legislativa, pero considera que en sus próximos trabajos debe regular las precampañas de los candidatos, modificar la fórmula para la asignación de diputados de representación proporcional para que sea equitativa y revisar los tiempos para el cómputo electoral, porque no hay recesos en las jornadas y éstas son físicamente extenuantes para los funcionarios y los consejeros.
En suma, que se haga más racional el proceso.








