Ni modo, hay que asumir la derrota: Heladio Ramírez

Guillermo Correa

Si el PRI perdió las elecciones “nosotros no buscamos culpables”, dice el senador Heladio Ramírez López, dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), quien agrega que “la responsabilidad está en todos y, en cualquier caso, el PRI tiene que asumir la suya, no inculpar simplemente por inculpar”.
De esta forma, el líder de la central que representa al sector campesino priísta rechaza sumarse a los señalamientos que buscan responsables del derrumbe del PRI, aunque reconoce que “los errores consistieron en el alejamiento que se tuvo de las grandes demandas de la población, el hartazgo del pueblo ante tantos problemas de corrupción y de impunidad, y a la pobreza que se fue acumulando”.
Pese a todo, asegura que en el medio rural la CNC fue fiel a Francisco Labastida Ochoa al aportar 52% del total de los votos, lo que refleja la efectividad de las 30 mil “células rurales” que se crearon en ejidos y comunidades.
Dice: “El PRI y Francisco Labastida Ochoa recibieron más de 6 millones 400 mil votos campesinos contra 5 millones 324 mil 102 que fueron para el PAN, pues el sector fue el más dinámico a lo largo de la campaña política y su participación derrotó al partido de la reacción”.
Basado en las cifras del Instituto Federal Electoral (IFE), Heladio Ramírez indica que en los 69 distritos llamados mixtos, el PRI contó con 2 millones 987 mil 722 votos, de los cuales un millón 334 mil 474 corresponden al campo. “Los distritos rurales, 109 en total, fueron ganados por los campesinos priístas con 4 millones 680 mil 278 sufragios, en tanto que en los ‘rurales dispersos’ 289 mil 925 labriegos votaron por Labastida”.
Según el líder de la CNC, el voto verde del PRI superó por casi 1 millón al sufragio que en las zonas rurales favoreció a Vicente Fox.
En 1997, el PRI predominó en el área rural con 38% de la votación, siguiéndole el PRD con 25% y el PAN con 22%, según el estudio “Campesinado y democracia. El voto Rural”, de la Central Independiente de Obreros Agrícolas y Campesinos (CIOAC).
Con lo anterior, dicen Federico Ovalle Vaquera y Emilio López Gámez, autores de la investigación, “se confirma la tendencia del PRI a perder influencia en las zonas rurales, pero aún con una presencia por encima de sus oponentes”.
En ese año, el PRI perdió 1 millón 314 mil 166 votos, el PAN avanzó 6 mil 322 y el PRD incrementó 83 mil 821sufragios en los llamados distritos rurales. “En el caso del PRI, si se suma la pérdida de los distritos mixtos en 1997, que fue de 1 millón 406 mil 76 votos, el total sería en números redondos de 2.7 millones de los 5.7 millones que en total disminuyó con respecto a 1994”.
En cuanto al voto de comunidades indígenas, los autores dicen que de acuerdo con varios análisis esta población no se caracteriza por votar por los candidatos de la oposición, debido a “las relaciones clientelares del PRI, menor conciencia cívica y control sobre los procesos electorales, además de la organización sociocultural de las etnias y su mezcla con tradicionales formas de control caciquil y parroquial”.
A ello hay que agregar que en el medio rural abundan las organizaciones que simpatizan con el PRI como la propia CNC, la CCI, UGOCP, CAM, UGOCM-Jacinto López, Antorcha Campesina y CONSUCC, entre otras.
Sin embargo, a pesar de que el voto rural no le fue adverso al PRI, a final de cuentas, reconoce el líder de la CNC, “se perdieron las elecciones a nivel nacional, por lo que hay que aprender a corregir el rumbo, a hacer auténticos los liderazgos, a trabajar junto al pueblo, atender los problemas de la población y dar la certeza de que tenemos el mejor proyecto social para que otra vez vuelvan a confiar en nosotros”.
En entrevista, Ramírez cuenta que la organización participó “muy intensamente en la campaña, convencida de un proyecto político y ahora, más que nunca, está responsabilizada y decidida a jugar el papel que le corresponde, para no permitir que los avances obtenidos por el sector campesino vayan a quedar hechos a un lado, sepultados. Tenemos que pelear por metas más altas para el campesinado”.
Y con relación a su partido “se tienen que tomar las cosas con mucha seriedad, de acuerdo con la historia de un PRI que le dio a México estabilidad, le ofreció un proyecto social y creó las condiciones para tener un país moderno.
“Sólo que ahora el PRI tiene que tomar el papel que le corresponde, primero en la oposición, luego para retomar el poder y después como un partido que debe estar cerca del pueblo para empujar el desarrollo.”
De los errores cometidos, afirma que son cuentas que se le deben cargar no sólo al gobierno, sino también al PRI porque éste debe de estar muy atento de la actuación de las administraciones que impulsa.
Para el secretario general de la CNC, el PRI puede recuperar la Presidencia de la República en las próximas elecciones “si se trabaja adecuadamente, si se leen perfectamente las inquietudes de cambio que hay en la población y si el partido es capaz de encabezar la lucha de todos por el desarrollo, combate a la pobreza y contra las injusticias y la corrupción, y por construir la seguridad que se necesita para vivir en paz”.
Para eso, “el PRI tiene que dar un nuevo giro, profundizar el proceso de democratización interna y enriquecer con su participación la pluralidad y democracia, o sea que debe hacer realidad lo que quedó pendiente, lograr el nuevo PRI”.

El futuro

Acerca de los que se espera con el nuevo gobierno para los campesinos, considera que “es lo peor, porque se trata de un proyecto contrario al nuestro. Hasta ahora el pensamiento que ha mostrado Vicente Fox es opuesto a las ideas de la organización social. Él tiene una visión empresarial, en la que los campesinos juegan esencialmente un papel de peones, de sirvientes, de jardineros del gran capital”.
Entonces, “el campesino quiere seguir siendo protagonista en la construcción de su propio destino, desea el bienestar, ser competitivo y participar en la gran transformación del campo mexicano para que vuelva a jugar el papel principal en el de-sarrollo nacional, y eso no nos lo garantiza Fox, por lo menos hasta ahora”.
Porque, agrega, además de su discurso de campaña, están las ideas de su partido, “un PAN que está alejado del campo y de los campesinos, por eso es que el voto rural le fue adverso”.
Este lunes, la dirigencia cenecista planteará su posición ante la nueva realidad durante una reunión a la que acudirán los líderes de esa organización en los estados.
Por lo pronto, Heladio Ramírez López adelantó que es hora de acabar con los cacicazgos, compadrazgos y prebendas en los procesos de selección de candidatos a cargos de elección popular.
Recuerda que durante su campaña, Vicente Fox propuso hacer del campo un negocio rentable, pero, advierte, no para quienes viven y trabajan en él, sino para quienes tienen los recursos y la tecnología, que son, las más de las veces, empresarios asociados a corporaciones trasnacionales.
“El panista, habla de que sus programas no serán centralizados, discriminatorios ni burocráticos, pero su paso por el gobierno de Guanajuato mostró cómo el ejercicio del poder puede tornarse rígido, autoritario y dogmático para imponer criterios que no admiten el mínimo cuestionamiento.”