Gobiernos y organismos latinoamericanos crean una opción para la radio y el video culturales

Para mejorar la calidad de los programas, abrir nuevas fuentes de trabajo, establecer un mercado, difundir nuestros valores e intercambiar información, los servicios públicos de radiodifusión y los privados no lucrativos del subcontinente, decidieron coordinar sus esfuerzos individuales y crear la Unión Latinoamericana y del Caribe de Radiodifusión. Esta se constituyó en Costa Rica en el mes de julio y procedió al nombramiento del Consejo Ejecutivo compuesto por once miembros, entre los cuales está México.
“La Unión se propone ampliar y sistematizar los intercambios de series de radio y televisión y crear a corto plazo un mercado de videos latinoamericanos sobre temas culturales, de arte, noticiosos y turísticos, mismos que a la televisión comercial no le interesan”, dijo a Proceso Guido Grooscors, presidente del Consejo Ejecutivo de la organización y actual embajador de Venezuela en México.
“México se ha comprometido a cooperar. La Dirección de Radio, Televisión y Cinematografía ofreció preparar un anteproyecto para crear el primer mercado del video latinoamericano. Pensamos que esa venta se celebre a mediados de 1986, en todo caso en una fecha inmediatamente posterior a la celebración del Mundial de Futbol para aprovechar la presencia en México de representantes de radios y televisoras de todo el continente”, señaló el presidente del Consejo Ejecutivo de ULCRA.
Y añadió que por su parte Argentina está dispuesta a proporcionar sus instalaciones de doblaje y conversión técnica a los diferentes sistemas de video.
Para Grooscors, “ULCRA viene a llenar un vacío. En América Latina solo existían agrupaciones de medios privados como la Asociación Interamericana de Radiodifusión, hoy convertida en Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR o la Organización de Televisión Iberoamericana (OTI) cuyos fines son netamente comerciales. Los fines de ULCRA son diferentes a los de AIR, incluso nos hemos acercado a ellos para señalar con claridad los objetivos de ULCRA. No vamos a competir con los medios privados, sino a complementar su acción”.
En el documento de presentación de ULCRA, proporcionado por su presidente, se asentó:
“El continente americano disponía en 1984 de 8,304 estaciones de radio en onda media con una potencia total de emisión de 40,870 kilowatts. De aquéllas, 4,482 emisoras estaban instaladas en América Latina y el Caribe. De éstas 640, es decir el 14%, son de servicio público, siendo de ellas 276 emisoras católicas. La región dispone asimismo de unas 640 estaciones de televisión, de las cuales 77, o sea el 12% son de servicio público.”
“La región latinoamericana y caribeña, al igual que Africa, sigue importando el 46% de los programas de televisión en ella difundidos. Ello ha inhibido hasta ahora tanto el florecimiento de una producción endógena como su intercambio. Se ha calculado, por ejemplo, que la televisión de un país de la región difunde 11,000 medio-metrajes al año, principalmente norteamericanos y europeos, pero ninguno de los producidos por países vecinos.”
“Con la excepción del fenómeno muy latinoamericano de las telenovelas y de algún acontecimiento espectacular o deportivo de dimensiones mundiales, la radiodifusión privada del subcontinente mayoritaria, ha avanzado muy poco en cuanto a intercambios: practica la autarquía y el cosmopolitismo de importación.”
“El servicio público, tanto de propiedad estatal como de particulares sin fines de lucro, contribuye en diversas magnitudes, según los países y las zonas, a mejorar la capacidad comunicacional de la región. Se esfuerza en llegar a zonas marginadas por el interés comercial, sea porque en su programación atiende aspectos educativos y culturales, o porque procura tomar en cuenta las minorías de cada sociedad.”
Sin embargo, el embajador señala también las deficiencias de los productores que no orientan su trabajo hacia el lucro. Dice que los principales problemas que enfrentan son: altos costos, insuficiencia de recursos humanos, severa competencia del sector comercial importador de programas.
Grooscors, por su parte agregó: “No vamos a ser un organismo competidor de la radiodifusión comercial, sino complementario. Pondremos el énfasis en lo pedagógico, lo cultural, aquello que la televisión privada no presenta. En este momento, ningún país de la región es capaz de presentar por sí mismo una alternativa a la extraordinaria producción de Estados Unidos y Europa. En conjunto sí podría llegar a lograrlo. Trataremos de sacar a flote una producción que existe pero que está soterrada”.
A la formación institucional de ULCRA concurrieron representantes de servicios públicos de radiodifusión de 15 estados: Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. También estuvieron presentes 16 organizaciones no gubernamentales, organismos de integración regional y subregional e instituciones técnicas y académicas.
La sede de ULCRA será Costa Rica, país al cual le corresponde además ocupar la secretaría general, presidida por Armando Vargas Araya, actual ministro de Información y Comunicación de su país. La presidencia le corresponde a Venezuela en la persona del embajador Grooscors y habrá tres vicepresidencias, todavía no instaladas, pero que corresponderán a México, un país del Caribe de habla inglesa y Argentina.
Costa Rica fue elegida sede como reconocimiento a sus iniciativas para constituir la organización. El gobierno de ese país gestionó el apoyo de la UNESCO y realizó dos conferencias regionales, la primera en enero y la segunda en julio de 1985, ambas en San José. Al término de la segunda de dichas conferencias, los participantes suscribieron los Estatutos de la Unión.
Las acciones de ULCRA, especifica el artículo 4, se basarán “en los principios de soberanía e independencia de sus miembros, en la solidaridad y la no intervención en los asuntos internos, en el beneficio recíproco y la no discriminación, en la afirmación de la identidad cultural de los pueblos, en el conocimiento mutuo en favor de la libertad y la paz y en la integración de las naciones sobre la base del respeto a los sistemas económicos y sociales libremente decididos por los ciudadanos de cada Estado”.
La creación de ULCRA había sido precedida, en 1979, por la formación de la Asociación de Radioemisoras y Televisoras Estatales de América Latina, de vida efímera, cuya supresión y reemplazo fue decidida por unanimidad durante la primera conferencia en San José.