Tal como en enero del año pasado, los clientes del banco HSBC padecen una racha de hurtos, esta vez en las cajas de seguridad, denuncia un ahorrador. Y narra la inútil odisea tramitológica a la que, en el mejor estilo burocrático, lo ha sometido la institución de crédito para evitar restituirle su patrimonio.
Desde hace dos años, y a menos de una década de operar en el mercado mexicano, el banco de capital inglés HSBC enfrenta en Jalisco una serie de reclamos y demandas por robo de ahorros y de depósitos en sus cajas de seguridad, mal servicio y hasta por clonación de tarjetas de débito.
El abogado Jorge Ángel Santana, uno de los clientes afectados, asegura que hace 10 meses desapareció su caja de seguridad, donde guardaba un monto cercano a 5 millones de pesos en dólares y centenarios. El despojo ocurrió en la sucursal de HSBC en Lázaro Cárdenas 3289, casi esquina con Tepeyac, en la colonia Chapalita, pero ahí nadie le ofrece solución:
“Por sorprendente que le parezca a usted, ese robo es una especie de acto de magia: desaparecieron mi caja del interior de la institución. Es una sustracción de bienes que no pudo ocurrir sin el consentimiento de empleados y funcionarios de la misma empresa bancaria. El problema ahora es que nadie se quiere hacer responsable de la sustracción del patrimonio que he adquirido a lo largo de mi vida.”
Santana añade que decenas de módulos con varias cajas de seguridad fueron removidos sin informar a los clientes, quienes tampoco conocen el destino de sus depósitos: “Estoy seguro que no soy el único afectado%








