Señor director:
En apelación a su amable consideración, le envío la siguiente carta para rogarle la publique en Palabra de Lector, con el fin de pedir un trato y liquidación justos luego de que, el 7 de octubre 2011, fui injustamente despedido de mi empleo.
Durante 13 años me desempeñé como chofer de la empresa Proteínas, Energéticos y Óleos, S.A. de C.V., con domicilio en Camino Viejo a San Juan Teotihuacán kilómetro 4.5, colonia Santiago Zacualuca, Estado de México. Tuve un accidente de trabajo el 6 de septiembre de 2011, en la carretera San Marcos Tepexpan, debido a una falla mecánica y falta de mantenimiento del camión que conducía, según determinó la compañía aseguradora que conoció del siniestro.
Como consecuencia de dicho accidente, la empresa mencionada me hizo firmar mi renuncia, bajo la amenaza directa del licenciado Fabio, asistente del licenciado Andrés Abascal, gerente de la empresa, en el sentido de que era mejor que firmara, porque de lo contrario me cobrarían la unidad con la que sufrí el percance.
Desafortunadamente, ante esas amenazas y mi desconocimiento de la ley, firmé por temor a represalias por parte de la empresa.
Después de haber trabajado a lo largo de 13 años, con un horario de 7:00 a 15:00 horas, más las innumerables horas extra que laboré, como cuando tuve el accidente, tan sólo me extendieron dos cheques de Bancomer, con fecha del 6 de octubre 2011: uno por 30 mil pesos de mi supuesta “liquidación” (número 43844191) y otro por 8 mil pesos de mi caja de ahorro (número 36891373).
Sin embargo, y para confirmar la falta de ética con que se conduce la citada compañía, no pude cobrar ninguno de los cheques, pues me fueron “rebotados” por el banco, donde me dijeron que incluso podía acusar a la empresa por fraude.
Yo sólo quiero y exijo un trato y una liquidación conforme a la ley por el tiempo que laboré en Proteínas, Energéticos y Óleos.
Mientras tanto, me siento humillado y degradado como persona y como trabajador, pues el trato que he recibido es muy injusto y, hasta donde entiendo, ilegal.
He padecido estos días sin trabajo, sin dinero y con la incertidumbre del futuro para mi familia, pues soy el único sustento de ellos. Pido, pues, una reconsideración de la compañía.
Atentamente
Ernesto Reyes Pérez
Tecámac, Estado de México
(044/55/18904545)








