Golpe de Estado y triunvirato militar

La crisis económica, la corrupción, la inestabilidad en todos los niveles y otros males precipitaron en Tailandia un golpe de estado más en la ya rica historia tailandés  en cuartelazos.
Un triunvirato militar derrocó el régimen del primer ministro Thanin Kraivichien –que había sido elegido por los mismos militares hace un año, tras otro golpe– y asumió el poder. Como presidente del Partido Revolucionario quedó el almirante Sangad Chaloryoo, como vicepresidente el mariscal del aire Kamol Dejatunga y como secretario general y hombre fuerte del país el general Kriangsak Chaman, comandante supremo de las fuerzas armadas.
El golpe fue incruento, ante la indiferencia del pueblo tailandés. Se disolvió el Parlamento, se abolió la constitución, se continuó con la ley marcial impuesta por Kraivichien a instancias de los militares. Empero, se prometieron elecciones generales para 1978.
Fue el cuarto golpe de estado en la última década en Tailandia. Cuando el 6 de octubre de 1976 el almirante Chaloryoo derrocó a Senji Kruiki Pramoj, elegido por la Asamblea Nacional, se acusó al militar de ser agente de la CIA norteamericana, interesada en eliminar a Pramoj y a sus ideas antiimperialistas. Durante los tres años que duró su gobierno, Pramoj inició relaciones con sus vecinos comunistas, ordenó el fin de las catorce bases estadunidense en territorio tailandés y la salida de 35,000 soldados norteamericanos.
Resulta obvia la importancia que tiene Tailandia para Washington, gran perdedor en el Sudeste de Asia.
Según Amnistía Internacional, Tailandia es uno de los países con mayor número de presos políticos en el mundo: 15,000. Así mismo, es el único país del Sudeste asiático que no tuvo que sufrir una colonización directa y cuyo puedo nunca se ha visto envuelto en ninguna revolución. Esto quizás sea la causa principal de su indiferencia y su falta de politización, además de estar seguramente acostumbrado a la presencia militar en el poder (la cual comenzó en 1932). El único foco de protesta que se escucha en Tailandia proviene de los círculos universitarios liberales e izquierdistas, cuya voz no es muy fuerte que digamos.