El director del Colegio de Bachilleres, José Angel Vizcaíno Pérez, ha violado flagrantemente todas las disposiciones legales que rigen las relaciones laborales en ese centro escolar, desde las impuestas por él mismo, hasta las que consagra la propia constitución, como el derecho de audiencia, según denunció el Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores del Colegio de Bachilleres.
Desde el pasado 4 de marzo, día en que el SINTCB ganó, mediante referéndum, la titularidad del contrato colectivo de trabajo, las autoridades encabezadas por Vizcaíno Pérez se han negado a satisfacer todas las peticiones que han hecho los trabajadores y maestros a través del sindicato. En los caos en que la negativa es imposible, han retrasado las resoluciones de los asuntos gestionados por el SINTCB.
Asimismo, han marginado al sindicato en la selección del personal administrativo, no le envían copias de esa selección, ni tampoco lo han tomado en cuenta para determinar los horarios de trabajo.
En los últimos días, elaboraron y aplicaron arbitrariamente reglamentos de trabajo totalmente perjudiciales tanto para los empleados como para los maestros, sin tomar en cuenta al sindicato o a los propios afectados.
Además, según dijeron a Proceso varios dirigentes de esa agrupación, pretenden reducir el derecho sindical de revisar los salarios anualmente, al contestar a la petición de aumento del SINTCB que no hay nada que negociar, una vez que se autorizó sólo el 10 por ciento negándoles sistemáticamente una entrevista.
Asimismo, han retenido ilegalmente los salarios desde hace más de un año a más de 300 trabajadores administrativos de los planteles de Chihuahua y han violado el artículo segundo de las condiciones generales de trabajo al dejarlos fuera de toda prestación y derecho laboral.
También han violado la fracción séptima del artículo 58 al negarse a pagar aguinaldos a varios trabajadores que simpatizan con el SINTCB. Tampoco cubre el 5 por ciento más que establece la ley en los salarios del personal que trabaja en condiciones insalubres o peligrosas.
Recientemente despidieron sin justificación y notificación a varios maestros que militan en el SINTCB y a muchos otros les han reducido sus horas-clase hasta en un 50 por ciento. Según el sindicato, más de 90 maestros por plantel han visto reducidas sus clases y de los 7 u 8 mil pesos que ganaban hace un año hoy sólo perciben 2 o 3 mil. Muchos han tenido que irse a otras instituciones.
Sin tomar a nadie en cuenta, dijo el sindicato, las autoridades han modificado horarios de trabajo y de clases y últimamente cambiaron de área y de nombramiento a muchos trabajadores administrativos. Precisamente por protestar antes estas arbitrariedades, Ana María Nader, maestra del plantel 1 de Chihuahua fue golpeada por subdirector de esa escuela, Ernesto Madrid, sin que haya sido sancionado por su acción.
En cambio, violando la fracción novena del artículo 44, las autoridades encabezadas por Vizcaíno Pérez aplican sanciones sumamente arbitrarias y al por mayor, para castigar retardos.








