La CIA informa: México proveerá hasta 4.5 millones de barriles diarios de petróleo en 1985

Heberto Castillo

* “No hay oposición a que se vendan excedentes de petróleo y gas, sino a que se malbaraten, puesto que mañana valdrán más que ahora y se convienen precios buenos para ahora pero malos para dentro de dos años.”
* “El gas asociado al petróleo debe aprovecharse en México o venderse. Pero el gas de los pozos secos no debe sacarse si no tiene aprovechamiento determinado. La mitad de la producción nacional es de gas seco.”
* “Es irracional vender a las transnacionales en México el petróleo y el gas a menos del costo. El gobierno debe subsidiar a empresas de beneficio social, pero no a quienes nos esquilman.”
* “El gas metano distribuido en la República mediante tubería adecuada y vendido a la industria a un precio justo, no a 26 centavos el metro cúbico, permitiría desarrollar la industria nacional y hacer bonacible a Pemex.”
Heberto Castillo
En un reporte de abril de 1977, la Agencia Central de Inteligencia analiza la inminente crisis energética mundial, tanto en el mundo capitalista como en el socialista y pone de manifiesto las intenciones de la gran potencia norteamericana para aprovechar al máximo sus recursos petroleros y los de los países subdesarrollados a su alcance imperial.
Contrasta esta información con las cuentas alegres e irresponsables del director de Pemex. También queda de manifiesto el desconocimiento que de tan grave problema tienen los diputados mexicanos de los partidos registrados ante quienes leyó su informe, ya que ninguno puso reparo alguno al gigantesco plan de explotación del petróleo y el gas mexicanos.
Ante el Congreso de la Unión, Jorge Díaz Serrano informó con pelos, señales e ilusiones, la cuantía de los recurso petroleros del país. Reveló que las reservas probadas son de 16,800 millones de barriles, las probables de 29,200 y las reservas potenciales de 120 mil millones. ¡Como Arabia Saudita! Los diputados del PRI, del PAN, del PPS y del PARM lo ovacionaron y un representante de cada partido, desde la tribuna, lo colmó de alabanzas y, dos de ellos, condenaron a “los malos mexicanos, patrioteros, que se oponen a que se construya el gasoducto so pretexto de que vulnera nuestra soberanía, nos hace más dependientes de EUA y nos priva de un recurso natural no renovable que necesitaremos más tarde”. Nadie defendió al pueblo de México. Nadie, al menos, en el Congreso.
El gobierno norteamericano debe estar de plácemes, pues hasta hace poco tenía que obtener la información sobre nuestros recursos mediante sus servicios de inteligencia. Ahora el ingeniero Jorge Díaz Serrano informa de ellos con detalle para convencer a los diputados de la conveniencia del gasoducto a Texas.
JDS hizo ver a la nación que somos inmensamente ricos en petróleo y gas y que debemos venderlo al extranjero para salir del subdesarrollo. Como el gas, dijo, o se vende o se quema, porque sale asociado con el petróleo del sureste, hay que entubarlo hacia EUA para venderlo a 2.60 dólares el millar de pies cúbicos.
En México, dijo, sólo pagan por él las industrias establecidas aquí –muchas de ellas trasnacionales– o.35 dólares el millar de pies cúbicos –¡ocho veces menos! No informó sin embargo, que la mitad de la producción total de gas proviene de pozos secos que pueden dejarse de explotar sin mayores problemas, manteniéndolos como reserva para cuando la nación los necesite. Y aunque pretendió justificar el gasoducto porque vendería el gas a 2.60 dólares el millar de pies cúbicos, tuvo que confesar que ese precio convenido con las empresas norteamericanas no ha sido aceptado por el gobierno norteamericano y deberá esperar un tiempo para construir el gasoducto hasta Texas. Por lo pronto se construirá de Cactus a Monterrey para llevar ahí el gas a 0.35 dólares el millar de pies cúbicos (¡). Cabe destacar que en su largo informe, sin embargo, JDS no dijo cuánto cuesta producir en México un barril de petróleo ni cuánto un millar de pies cúbicos de gas.
para el director de Pemex, no existe el problema mundial de los energéticos. Y si lo hay, no llega a México. Somos una isla y además uno de los países con mayor potencial petrolero del mundo, si no es que le mayor. Dice JDS que las reservas petroleras son dinámicas, no estáticas. Hallar petróleo es cosa de buscar. Siempre que se busca se encuentra. Los países que no tienen es porque no buscan. El petróleo, así, no es un recurso no renovable. Si esto es verdad, JDS hizo una aportación invaluable a la ciencia petrolera.
El optimista informe de JDS hace del conocimiento de todos, y de EUA también, que tenemos mucho petróleo, tanto como Arabia Saudita.
Antes, el gobierno mexicano se cuidaba de no mostrar su riqueza petrolera. Desde 1939 se sabía de los yacimientos de Chiapas ahora tan celebrados y explotados. Pero se recordaba y acataba ese viejo dicho popular: “No cuentes el dinero delante de los pobres”. Y es que en aquellos tiempos a nadie del gobierno se le ocurría decir que EUA, “el país más grande y poderoso de la tierra hace un verdadero culto a los derechos humanos, y sería insensato pensar en una agresión territorial de su parte”. Menos cuando el ministro de Energía en EUA James Schlesinger, hace unos días dice a una agrupación de militares de su país que “las fuerzas armadas tienen la obligación de garantizar la seguridad física de las fuentes de aprovisionamiento de petróleo en el Medio Oriente”.
A pesar de Jorge Díaz Serrano, en el mundo hay honda preocupación sobre la escasez inevitable, próxima, de hidrocarburos, de energéticos. Y por eso los países más desarrollados del mundo tratan de aprovechar al máximo los hidrocarburos y se esfuerzan por reemplazarlos por energía nuclear, el aprovechamiento al máximo de la energía hidroeléctrica y la vuelta a utilizar el carbón mineral, aún a elevado costo.
Una evidencia de la preocupación que tiene el gobierno norteamericano sobre su aprovisionamiento de energéticos es el reporte de la Agencia Centra de Inteligencia (CIA) de abril de 1977 (The International Energy Situation: Outlook to 1985) que cayó en mis manos y cuya parte sustancial reproduzco por considerarlo de vital importancia para alertar al pueblo de México y para hacer un llamado al patriotismo de las autoridades del país para que detengan el irracional plan de Pemex. De aquí se verá por qué la preocupación de James Carter y su empeño en enterrar 4500 millones de barriles de petróleo en cavernas artificiales.
Dice el informe que “la demanda mundial de petróleo se aproximará a la capacidad productiva a principios de 1980 y la superará sustancialmente par 1985”. Concluye semejante cosa porque, afirma ahí, la URSS cambiará de exportador a importador de petróleo y la OPEP será incapaz de cubrir la demanda mundial. Precisan que “aunque Arabia Saudita tiene la reserva potencial para satisfacer el incremento de la demanda hora y en 1985, dudamos que los árabes sauditas pueden o quieran hacerlo… porque ellos desean conservar su precioso recurso y como no tienen necesidad inmediata de más dinero, los sauditas no tienen incentivos económicos que les hagan expandir su producción”. Que no es, por desgracia, el caso de México.
Ante la escasez mundial de energéticos que pronostica el reporte para 1985, se dice que “las fuentes de energía no petrolera no pueden ser tomadas en cuenta para aliviar sensiblemente el problema entre ahora y 1985. Dados los grandes tiempos que se requieren para que empiecen a producir, no vemos que las plantas nucleares puedan contribuir con más de 6 millones de b/d (barriles diarios) de petróleo equivalente para 1985”. La demanda para entonces será, según el pronóstico, de 100 millones b/d.
El reporte de la CIA pretende examinar el problema de la demanda y suministro de hidrocarburos de mediados de 1977 a 1985. Se dice ahí: “Para la mayoría de los países consumidores hemos estimado la demanda total de energía considerando básicamente dos factores (a) tasas de crecimiento económico y (b) el efecto en la demanda total del petróleo fue determinada estimando el volumen probable de las fuentes de energía no petroleras”.
En México, se sabe, el 86 por ciento de nuestra energía primaria proviene del petróleo y el gas, el 8 por ciento de las plantas hidroeléctricas y el 6 por ciento del carbón. Y la demanda de energía primaria crece al ritmo del 7.3 por ciento anual.
El reporte de la CIA señala: Nuestra estimación de aprovisionamiento está basada en un análisis detallado de factores tales como la exploración gubernamental y la política de desarrollo (que se sigue en cada región) la adecuación de las reservas de energía primaria, de la existencia de contratos, y del tiempo mínimo necesario para poner los proyectos en servicio”.
“El crecimiento económico desde ahora hasta 1985, se espera que sea más lento que durante la década anterior a 1973… El lento crecimiento anterior ha producido grandes problemas políticos y sociales en los países del Mundo Libre. Como el desempleo es muy alto, los dirigentes políticos de la mayoría de los países están bajo presión para estimular el crecimiento económico y el empleo”. Para EUA y Canadá se esperan tasas de crecimiento del orden del 4 o 4.5 por ciento, para Europa Occidental del 3 al 3.5 por ciento y para Japón del 6 por ciento. Los ahorros de energía producidos por las campañas correspondientes en esos países desarrollados, no serán muy efectivas según la CIA, “presumimos –dice– que durante los próximos 15 años, la energía ahorrada…  en los Estados Unidos será del 10 al 15 por ciento de la línea base pronosticada (al ritmo de consumo de antes de la crisis 1973.1974, HCM), y del 5 al 10 por ciento en Japón y Europa Occidental.

LA DEMANDA PRONOSTICADA

“Nuestros cálculos indican que el total de la demanda de la OECD (engloban en la OECD a EUA, los 19 países de la Europa Occidental, al Japón y a Canadá) se aproximará a los 85 millones de barriles diarios de petróleo equivalentes en 1980, aumentando a 100 millones b/d en 1985. La demanda para 1985 resulta cerca de 40 millones b/d menos que la que hubiera resultado si la crisis del petróleo de 1973-1974 no hubiera ocurrido. Cerca de 30 millones b/d de esta reducción se deben al más bajo nivel de crecimiento económico ahora previsto; los restantes 10 millones se deben a los efectos de los precios y a la campaña de conservación de energéticos. Aun con estos cambios, la demanda total de energía de OECD será alrededor del 15 por ciento más alta en 1980 que en el último año; para 1985 será aproximadamente 40 por ciento más alta.”
En el reporte se expresa que “los Estados Unidos requerirán cerca del 45 por ciento de la demanda petrolera de la OECD entre abril de 1977 y 1985”. Para lograr disminuir el consumo de hidrocarburos en los países desarrollados, además de promover campañas adecuadas, “será necesario un brusco incremento en la eficiencia del capital invertido para producir energía”. Así las cosas, “el consumo de energía de la Europa Occidental alcanzará los 27 o 28 millones b/d para 1980 y cuando menos 32 millones de barriles para 1985. Esto significa un ahorro de 3 millones b/d para 1985, pero, para lograrlo, sin embargo, la eficiencia del nuevo capital deberá incrementarse aún más que en los Estados Unidos… El consumo de energía en Japón, alcanzará los 12 o 13 millones b/d para 1985 en vez de los 7.2 millones b/d del año pasado. La demanda canadiense para 1985 será del orden de los 6 millones de barriles diarios”.
Para México, si la demanda de energía primaria se mantiene al 7.3 por ciento anual como en los últimos años –es de prever sin embargo, un aumento mayor dado el auge del petróleo–, para 1985necesitará 2.12 millones de barriles diarios para satisfacer su demanda si la provisión de energía hidroeléctrica y del carbón crece al mismo ritmo del 7.3 por ciento. Ahora consumimos 1.2 millones b/d.

SUMINISTRO DE ENERGIA DE OECD

“Entre 1969 y 1976, la producción de energía doméstica (interna) de la OECD, creció sólo el 1 por ciento anual. En los Estados Unidos la producción total de ella menguó porque la disminución en la energía proveniente del petróleo y el gas no pudo ser compensada con los incrementos en la generación de la energía nuclear, hidroeléctrica y la que proviene del carbón. Los aumentos en los otros países de la OECD fueron pequeños. La producción de energía nuclear se expandió en todas las regiones. El gas natural se incrementó en Canadá y Europa Occidental, debido principalmente a la iniciación de la producción en el Mar del Norte. La producción de carbón bajó sustancialmente en la Europa Occidental.
“Hasta 1980, la producción de energía de la OECD crecerá el 4 por ciento anual. Esto gracias al brusco crecimiento de la producción petrolera del Mar del Norte y a la apertura del oleoducto de Alaska. La energía nuclear será también importante, aunque el monto de la nueva capacidad es dudoso porque las objeciones ecológicas a su empleo demoran su uso cada vez más. La producción total de energía en los Estados Unidos, OECD (Europa),  Japón y Canadá alcanzará según nuestro pronóstico, los 56 o 57 millones b/d de petróleo equivalente para 1980, contra los 47.5 millones b/d estimados el año pasado… Comenzando 1980 –dice la CIA– el crecimiento de la producción de energía de la OECD disminuirá dramáticamente. El crecimiento anual podrá ser tan bajo como el uno por ciento anual (y alcanzará) en 1985 los 63 o 66 millones b/d de petróleo crudo equivalente. Una llave de incertidumbre es el ritmo al cual la energía nuclear se volverá asequible.”
Hay problemas con ella, “por ejemplo –precisan– únicamente cerca de la mitad de las plantas que se proyectaron para estar en uso en 1970 están actualmente operando. Nuestras estimaciones para el uso de la energía nuclear para 1985 son en el sentido de que tal proporción continuará”. Pero hay más problemas. “Otra área de incertidumbre es la producción de carbón de la OECD, y nuestras estimaciones pueden resultar demasiado optimistas. Por ejemplo, hemos proyectado un pequeño aumento en el consumo del carbón en la Europa Occidental aun cuando el uso de carbón en los países más grandes de Europa Occidental bajó ligeramente desde 1973. En los Estados Unidos las restricciones de tipo ecológico (contaminación del ambiente) han disminuido tanto la producción como el consumo. Unicamente unas pocas de las 76 plantas energéticas que la FEA ordenó fueran cambiadas de petróleo a carbón se han transformado así. Si este tipo de resistencia continúa, nuestra estimación de que la producción y el uso del carbón aumentaría entre ahora y 1985 el 40 o el 60 por ciento, resultaría alto. El carbón así aportará sólo el 70 por ciento del aumento proyectado en la producción de energía primaria entre 1976 y 1985.”
“La producción petrolera de la OECD se incrementará sólo ligeramente entre 1980 y 1985, en el mejor de los casos alcanzando 17 millones b/d para 1985. La producción de EUA se estabilizará alrededor de los 10 u 11 millones b/d, si las técnicas de recuperación del terciario y más profundas perforaciones detienen la tendencia a la baja en la producción petrolera en 48 estados. La producción canadiense se estabilizará en 1.5 millones b/d. El único incremento que nosotros prevemos es alrededor de 1 millón b/d en la producción petrolera de la OECD europea, gracias a la producción del Mar del Norte.”

DEMANDA DE PETROLEO PARA LOS PAISES LDC

Como grupo, los otros países industriales (Australia y Nueva Zelandia) y los países que no son de la OECD-LDC necesitarán grandes cantidades de petróleo importado para ese lapso. Así las cosas, el déficit neto de petróleo para esos países no-OECD-LDC será de 2.4 millones para 1980, y se elevará a 3 o 4 millones para 1985.
“La producción interna es esos países se espera se incremente de 3.7 millones b/d en 1976 a 6.1 millones b/d en 1980 y a 8 o 9 millones en 1985. Los mayores aumentos se darán en México y Egipto… La producción de petróleo y gas natural en México, crecerá de 900,000 barriles en 1976 a cerca de 2.2 millones en 1980. en 1985 la producción estará entre los 3.0 y 4.5 millones b/d, dependiendo esto de las políticas de desarrollo (que adopte el gobierno de México, HCM). A lo más México podrá producir 5 o 6 millones b/d para 1985. Egipto podrá producir 700,000 b/d para 1980 y posiblemente 1 millón b/d para 1985.”

PAPEL DE LOS PAISES COMUNISTAS EN EL MERCADO DEL PETROLEO

“Los países comunistas –dice la CIA– han sido exportadores de petróleo al Occidente de cerca de un millón b/d. Pero la industria petrolera soviética tiene problemas. La producción petrolera soviética –sigue diciendo la CIA– pronto llegará a su punto de producción más alto, posiblemente tan pronto como el año próximo, y con toda certeza no más tarde que al inicio de los 1980s. El máximo nivel de producción será probablemente entre 11 y 12 millones b/d –arriba del nivel de 1976 de 10 millones b/d– nivel que no es probable que sea mantenido largamente, y la declinación, cuando llegue, será brusca.”
En gráfica adecuada, el reporte de la CIA presenta a México como el probable proveedor de casi la mitad del petróleo que consumen los países no-OPEC-LDCs, de 3 a 4.5 millones de barriles par 1985. ¿Qué métodos emplearán para lograrlo? No lo dicen.
En el reporte se va lejos en cuanto a la apreciación de la industria petrolera soviética. “Para antes de 1985 es probable que la URSS se encuentre no sólo impedida de surtir petróleo a Europa tanto Oriental como Occidental a la misma escala que ahora lo hace, sino que quizá deberá requerir petróleo de la OPEP para su propio uso. Aunque habrá alguna sustitución de carbón y gas por petróleo en el uso doméstico (interno), la proporción de esa sustitución será pequeña hasta antes de 1985. Ni la transmisión de energía hidroeléctrica del Este ni la construcción de plantas nucleares podrán aportar mucho alivio sino hasta bien pasado 1985”.
“Nosotros estimamos que la Unión Soviética y la Europa Oriental requerirán importar un mínimo de 3.5 millones b/d para 1985. En el peor de los casos –dice la CIA– la baja de producción puede conducir a tener que importar hasta 4.5 millones b/d”.
“En China, –se dice en el reporte– la perspectiva para la reserva y la producción es menos favorable que lo que parecía hace pocos años. Nosotros anticipamos que el crecimiento de las necesidades internas como resultado del crecimiento económico y de problemas con la producción de carbón, hará reducir las exportaciones de petróleo a un despreciable nivel para 1985. En 1980, las exportaciones no rebasarán los 500 mil b/d.”

DEMANDA DEL PETROLEO DE LA OPEP

“Debido al lento desarrollo de otras fuentes alternativas de energía durante los pasados 3 años… la producción de petróleo de la OPEP alcanzó un nuevo récord el año pasado de 34 millones (en 1973 alcanzó 33.4 millones b/d)… Todos los signos son de que la OPEP excederá este año el promedio de 31 millones b/d de 1976. El aumento de la demanda de EUA (5.8 millones b/d en 1975, 7.0 millones b/d en 1976 y cerca de 8.5 millones b/d en 1977) fue absorbido por la OPEP al 50 por ciento en 1976, pero será tomado por entero por ella para 1977.”
La producción en Alaska y en el Mar del Norte, dice la CIA, hará posible que la demanda a la OPEP sea gradual, “la demanda de petróleo a la OPEP podrá ser de 32 millones b/d este año y así se conservará hasta 1978 y 1979. Pero en 1980 aumentará en 2 millones b/d y comenzará un fuerte incremento de esa demanda. La producción de Alaska se estabilizará y el crecimiento de la producción del Mar del Norte será menor. Aproximadamente al mismo tiempo, la Unión Soviética probablemente estará dejando de surtir 1 millón b/d de petróleo al Occidente.
“Estimamos que la demanda de petróleo para la OPEP en 1980 será de 34 millones de b/d… La capacidad de la OPEP será más que suficiente. Aunque los sauditas aparentemente esperan mantener su producción abajo de los niveles posibles por razones de conservación, ellos van adelante con un programa de expansión que les permitirá producir 15 o 16 millones b/d a principios de 1980. Aunque otros países de la OPEP son capaces de producir algo parecido, (los sauditas)… sin embargo, estarán en una posición de usar su exceso de capacidad para actuar en la OPEP como moderadores de los precios.”
“Después de 1980 la demanda del petróleo de la OPEP aumentará rápidamente, repitiéndose el modelo pre-1973. Para 1985 nosotros consideramos que la demanda a la OPEP será como mínimo de 47 millones b/d y como máximo de 51 millones b/d. El incremento de la demanda de los EUA requerirá una mayor parte de este aumento. Las importaciones de EUA serán de alrededor de 10 millones b/d par 1980 y pueden llegar a ser de 12 a 15 millones b/d en 1985.”
Europa Occidental, se dice, requerirá 10.5 millones de barriles en 1980 y 11 o 14 millones b/d en 1985. El aumento de la demanda de importación de los “países comunistas entre 1980 y 1985 será del orden de los 4 millones b/d”.

IRAN Y VENEZUELA PRODUCIRAN MENOS

La preocupación de la CIA se expresa así: “La habilidad y buena disposición de los países de la OPEP para satisfacer esta demanda está lejos de ser segura. Como están las cosas, estimamos que la capacidad productiva de los países de la OPEP distintos a la Arabia Saudita, se incrementará muy poco –si ello ocurre– entre 1980 y 1985.. Nosotros esperamos que la capacidad productiva de varios de los otros miembros de la OPEP se caerá después de 1980 por agotamiento de reservas”. Es el caso, mencionan, de Irán y de Venezuela.
“Dada esa capacidad que estimamos para los países de la OPEP, Arabia Saudita tendrá que incrementar su producción rápidamente al inicio de los 80s para satisfacer el crecimiento de la demanda; a menos que ella sea de alguna manera restringida, Arabia Saudita tendrá que surtir de 19 a 23 millones  b/d para 1985. Esto es toscamente el doble de su capacidad normal.
“Aunque los sauditas tienen las reservas requeridas para soportar la producción a este nivel, dudamos que un programa que permita una expansión de esa magnitud, pueda ser realizado para 1985 sin tener que hacer grandes cambios en las prioridades sauditas”. Como los árabes están acometiendo un programa muy ambicioso de industrialización, están comprometiendo a extremos peligrosos la capacidad del proyecto, por eso, se dice en el reporte, “si este prototipo de organización continúa, la capacidad máxima para 1985, cuando mucho, podría ser de 18 millones b/d… Aún con adecuada capacidad –se dice–, los sauditas podrían oponerse a producir al ritmo requerido… Pero predecir la forma en que los sauditas enfrentarán este problema es muy difícil. Las tasas de producción necesarias para satisfacer la demanda no solamente generarían enormes ganancias –a la fecha la exportación de petróleo a Arabia Saudita le produce 125,000 millones de dólares al año– sino que podrían también producir un agotamiento brusco de las reservas. Más aún, la elevación de la producción de petróleo al nivel requerido, no podría dejar de hacerse sin quemar enormes cantidades de gas en la atmósfera, cosa que los sauditas están determinados a no hacer”.
En México, sin embargo, se pretende elevar irracionalmente la producción de petróleo y para no desperdiciar el gas asociado a ese petróleo se pretende venderlo entubado en las condiciones que sean. Hablar de un precio alto es sólo eso, hablar. No hay, como se sabe, aprobación por parte del gobierno norteamericano.
El documento de la CIA, que reproduzco en su parte medular en estas páginas, muestra no sólo la preocupación del gigante imperial del norte por los energéticos sino evidencia para nosotros que el futuro inmediato de los países pobres no puede fincarse en la ilusión de disponer de energéticos supletorios a los hidrocarburos si estos escasean. La energía nuclear está todavía fuera de nuestras posibilidades. Buscar otras formas de energía y aprovechar celosamente, avaramente, los hidrocarburos que el azar –y no nuestro talento– ha puesto en el subsuelo de México, es una obligación de todos los mexicanos que deseamos llegar al siglo XXI con energéticos suficientes para vivir como seres humanos y para desarrollar una tecnología capaz de aprovechar otras fuentes de energía sobre la tierra.
* Habrá escasez mundial de petróleo en 1985. Las plantas nucleares no contribuirán, ese año, con más del 6 por ciento de la demanda energética.
* La URSS cambiará de exportador a importador de petróleo. Llegará a su máxima producción antes de los 80s y la declinación, cuando llegue, será brusca.
* Sólo la mitad de las plantas nucleares que se proyectaron para 1970 están operando ahora. Objeciones ecológicas demoran cada vez más su uso.
* Arabia Saudita tiene la reserva potencial para satisfacer el incremento de la demanda, pero “dudamos que puedan o quieran hacerlo”.
* A lo más, México podrá producir 5 o 6 millones de barriles diarios para 1985. (Actualmente obtiene algo más del millón).
CIA
* Estados Unidos importó 5.8 millones de barriles/día en 1975; 7 en 1976 y 8.5 en 1977. Comprará 10 millones diarios en 1980 y entre 12 y 15 en 1985.
* La OPEP será incapaz de cubrir la demanda mundial de petróleo en los 80s. Las exportaciones de China bajarán a un nivel “despreciable” en 1985.
* A partir de 1980, se registrará un agotamiento gradual de las reservas petroleras de Irán y Venezuela.
* Los sauditas esperan mantener su producción abajo de los niveles posibles, por razones de conservación. Actuarán como moderadores de precios.
* Al comenzar 1980, el crecimiento en la producción de energía de los países occidentales desarrollados disminuirá dramáticamente. (CIA)