Irán quema 2,500 millones de pies cúbicos de gas asociado al crudo; Kuwait quema 550 millones de pies cúbicos y Arabia Saudita las dos terceras partes de su producción; Venezuela hace arder el 50 por ciento de su gas y el resto lo diluye en la atmósfera; salvo Argelia, ningún país de Africa o Medio Oriente utiliza el gas asociado.
Esto que detallaba el ingeniero César O. Baptista, principal asesor del director de Pemex, ante los consejeros de esa empresa estatal, el 26 de julio último, no era sino el preámbulo para hacer esta revelación oficial sobre el por qué de las quemas de gas en los países petroleros.
“La causa de dicho fenómeno es la falta de precio del gas en el mercado, así como la necesidad de aligerar los problemas políticos que se presentan en el paso de los ductos por las fronteras de los diversos países”.
En las actas del Consejo de Administración de Petróleos Mexicanos del 18 de mayo, del 26 de julio y 2 de agosto de 1977, que Proceso tiene en su poder, no hay más explicaciones sobre esos “problemas políticos”.
Pero si aparece en las actas y la opinión pública desconoce que, antes de iniciarse la construcción del gasoducto Cactus-Reynosa, se sabía ya que México perderá 6,600 millones de pesos (equivalentes a más de la cuarta parte del costo total del proyecto).
Lo dijo así el propio ingeniero Jorge Díaz Serrano, director de Pemex, quien atribuyó a “la falta oportuna de la colocación de los pedidos” (de material y equipo para la obra) un retraso que tendrá la terminación de gasoducto, pues habrá necesidad de trabajar en él en la etapa de lluvias de 1978.
Y, por lo menos, cuatro meses después de lo proyectado se comenzaría a exportar el gas. Calculó Díaz Serrano la pérdida, por los 800 millones de pies cúbicos diarios que se dejarían de vender en los tres primeros meses y por un mes más a razón de 1,300 millones de pies cúbicos-día.
Pese a todo, para cuando esto deploraba el ingeniero Díaz Serrano se habían trazado ya 800 kilómetros de los 1,350 que, se estimaba, tendría el gasoducto. Los trabajos topográficos concluirían al finalizar septiembre.
Según las actas de Pemex, hasta indemnizaciones empezaron a pagarse por las tierras sobre las que la tubería pasará: 40 kilómetros en Tabasco y “se inició ya el pago en la Zona Centro y Zona Norte”.
“Los estudios de otras alternativas de trazo por el mar o lo largo de la costa fueron descartados por su alto costo”, se informó a los consejeros de Pemex.
Hay más revelaciones en los documentos, que reseñan las sesiones, en que participan por lo menos los secretarios de Programación y Presupuesto, de Hacienda y Crédito Público, de Comercio y de Patrimonio y Fomento Industrial; queda constancia del ansia por vender el gas del sur de México a nuestros vecinos norteamericanos en estos párrafos.
“La administración manifestó a los señores consejeros acerca de la importancia también de los descubrimientos de gas seco en el estado de Coahuila, en cercanía a las poblaciones de Lampazos, Monclova y Ulúa, que a juicio de los técnicos que hicieron uso de la palabra son parecidos estos depósitos de gas a los de Reforma, Chiapas, con la particularidad que las estructuras son muy grandes, alcanzando la mayor hasta 50 kilómetros de longitud. Esta área está sujeta a la explotación intensiva que se ampliará en un futuro inmediato y que a su juicio será más importante que las localizaciones de yacimientos recientemente descubiertos y explotados en el sur, pero que naturalmente el desarrollo de esta área no es inmediato sino que requiere una espera de 6 a 8 años, según aclaración formulada por el subdirector de Producción Primaria (Héctor Lara Sosa).”
¿POR QUÉ NO VENDER GAS DE COAHUILA?
Después de esta exposición, la observación pertinente estuvo a cargo del secretario de Programación y Presupuesto, Carlos Tello Macías, según las actas:
“El licenciado Tello indicó que si se tenía la posibilidad de explotación de gas en Coahuila como se había venido indicando, se viera la conveniencia de exportar ese gas, que resultaría más corto el gasoducto en relación con el que se tiene proyectado Cactus-Reynosa.”
Inmediatamente respondió el ingeniero Díaz Serrano:
“El director indicó que ya formaba parte del programa de Petróleos Mexicanos la consideración de las posibilidades de los yacimientos de gas en Coahuila y que en esa área, a efecto de poder explotarla adecuadamente Petróleos Mexicanos recurriría a compañías contratistas para obtener gas en adición al de los Campos del Sur y que desde luego la programación de la explotación del gas por Petróleos Mexicanos contemplaba el uso del gas asociado del sur y el gas seco de los yacimientos del norte, o sea los de Coahuila, pero que actualmente se está determinando la potencialidad del área, lo que demora, como se ha indicado, varios años; concluyó diciendo que es mucho más rápido usar el gas asociado del sur mediante el gasoducto proyectado.”
Sólo un párrafo de las voluminosas actas mereció la información del subdirector de finanzas de Pemex, licenciado Francisco Ruiz de la Peña, sobre el deterioro económico de la empresa. Lo transcribimos:
“El director informó al Consejo el estado que guardan las finanzas de la institución y para tal efecto proporcionó el ejercicio estimado de Ingresos y Egresos, el informe de la Cartera Comercial de la Industria y las negociaciones crediticias hasta la fecha autorizadas. El subdirector de Finanzas dijo que existe un deterioro en la posición financiera de la empresa, ya que por cada peso de pasivo se cuenta con 73 centavos de activo, pero que esto no debe alarmar. El mismo funcionario dio lectura al dictamen del Auditor Externo y el presidente del Consejo solicitó la aprobación del mismo; quedó aprobado.”
Fue el 26 de julio cuando el consejo de Pemex dio facultades al director de la empresa estatal para contratar empréstitos “de los cuales debe dar cuenta en la subsecuente sesión del Consejo”, según sugirió Fernando Solana, secretario de Comercio.
Mes y medio después Díaz Serrano informaba de doce nuevos créditos, ya concertados la mayoría y otros en trámite, con bancos de Japón, Suiza, Alemania, Francia, Italia, países árabes, Canadá y Estados Unidos, que engrosarán en forma importante los 25,582 millones de pesos que Pemex ha obtenido prestados del extranjero entre enero y agosto de este año
Papel importante jugaban en julio unas “cartas de intención” a que aludió en el Consejo el ingeniero Díaz Serrano según se asienta en el acta 599:
“El director comunicó al Consejo que los compradores de gas en Estados Unidos tenían algunos problemas con sus autoridades y que juzgaba que la única forma de llevar, sobre una base firme, las negociaciones con ellos, la constituía la firma de una carta de intención que ya se había circulado a las secretarías competentes y que dicha carta llevaba una protección en vista de una posible cancelación de la autorización por parte de las autoridades mexicanas.”
Es decir, la garantía de que no habría marcha atrás en el proyecto circulaba ya por escrito antes de la aprobación oficial para la construcción del gasoducto. Había que asegurar la confianza de los clientes, los cuales (ver Proceso no. 51), siguen teniendo dificultades, como las tiene el propio Exim Bank, presunto prestatario de 800 millones de dólares para el proyecto para que las autoridades norteamericanas aprueben las operaciones.
Ante todas estas informaciones contenidas en las actas de Pemex, parecen diluirse otros datos tan importantes como que entre enero y agosto de este año la empresa tuvo ventas totales por 44,470 millones de pesos, de los cuales más de 15,347 se destinaron a la amortización de las deudas contraídas por dicha industria nacionalizada.
COMPRAN BUQUES CAROS Y POCO EFICIENTES
O incongruencias “menores” como el hecho de que Pemex comprara dos buques-tanque noruegos aunque, –textual en actas– “estos buques no tienen las características óptimas para el servicio de Petróleos Mexicanos y su precio es ligeramente superior al que podría cobrarse en otros astilleros”.
¿Por qué se adquieren entonces? Hugo Cervantes del Río, director de la Comisión Federal de Electricidad, inquiere sobre el asunto. El delegado sindical David Ramírez Cruz “aplaude la solución”, y el subdirector Comercial de Petróleos, Agustín Straffon “emite su opinión en el sentido de que aunque el precio de los buques de que se trata sea ligeramente superior al que podría obtenerse en un contrato celebrado sin las presiones morales que actualmente existen, adquirirlos en lo futuro, aunque fuera próximo, sería más costoso, por lo que llega a calificar de brillante la oportunidad de adquirirlos”. (Nunca se aclara, en los documentos que posee Proceso, cuáles son esas “presiones morales”).
“Dados los antecedentes”, el Consejo autorizó la adquisición de los buques Bow Clipper y Fossanger por 29.4 millones de dólares cada uno, “más un millón 500 mil dólares para adaptaciones mencionadas anteriormente”.
Otras revelaciones de puerta cerrada –actas 598, 599 y 600 de los Consejos de Pemex– son:
–”Debido a la falta de colocación de los pedidos por materiales y equipo”, se invertirán solamente 2 mil millones de pesos en el gasoducto este año; pero se pretende invertir 16,500 millones de pesos en 1978 y 4,500 millones más en la etapa final de 1979 (total: 23,000 millones de pesos).
–En cuanto a la adquisición de materiales de construcción para el gasoducto, “el ingeniero Díaz Serrano manifiesta que habitualmente se invita a la industria nacional para que los suministre, pero que en ocasiones no está preparada, y carece de la flexibilidad necesaria para llegar a estarlo y poder surtir los requerimientos de Petróleos Mexicanos, por lo cual está estimulándose a dicha industria nacional, para que coordine sus planes con los de Petróleos Mexicanos”.
–”Del primero de enero al 31 de agosto de 1977 el promedio de crudo exportado fue de 179,743 barriles-día, muy superior a la media anual programada de 153,000 barriles-día”.
–Se programó producir en julio-agosto 2,297.4 millones de pies cúbicos de gas natural por día y sólo se obtuvieron 2,066.8 millones, se deploró en los consejos; es decir, el 90%. Sin embargo, a los mismos consejeros se había informado que México “quema 250 millones de pies cúbicos de gas diariamente”. El año pasado se quemaban en la atmósfera 500 millones de pies cúbicos.
–En los primeros ocho meses del año, los egresos ascendieron a 81,745 millones de pesos, 23.4% más de lo programado por Pemex.
–En el bimestre julio-agosto se procesaron 863,433 barriles diarios de crudo y líquidos del gas natural. “El proceso de crudo se cumplió en 96% de lo programado, ya que se continuó con la política de procesar solamente los volúmenes necesarios para satisfacer los requerimientos nacionales”. Es decir, no se refinó para exportar.
Según se relata en el acta 598, “el presidente del Consejo, licenciado José Andrés de Oteyza, también considera muy conveniente difundir información sobre el cálculo de las reservas y los métodos racionales de explotación para contrarrestar los rumores que, quizás maliciosamente, se propagan en sentido contrario y que para ello será conveniente hacer una exposición a nivel técnico, en una agrupación profesional, y darle después, adecuada difusión en forma accesible al público”.
DELIBERAN EN TORNO A PROCESO
En la siguiente sesión, los consejeros de Pemex dedicaron buena parte de sus deliberaciones a estudiar la forma de replicar los argumentos y datos que sobre el proyectado gasoducto hicieron públicos la revista Proceso y el ingeniero Heberto Castillo. Transcribimos los párrafos con que las actas reseñan las intervenciones:
“El presidente del Consejo (José Andrés de Oteyza) mencionó que en el último número de la revista Proceso se encontraba publicado un artículo del ingeniero Heberto Castillo, referente a la explotación de hidrocarburos en México y que en dicha publicación se hacían acusaciones serias a Petróleos Mexicanos y a los funcionarios encargados de esta área, aparentemente con datos técnicos y que consideraba conveniente se sometiera al Consejo una nota aclaratoria de la naturaleza técnica para ilustrar al pueblo de México sobre el uso de sus hidrocarburos y que esta nota apoyara al gobierno en la política que seguía al respecto y que solicitaba la opinión de los otros consejeros en esta cuestión.
“El consejero Moctezuma Cid dijo que hasta la fecha no se había dado a conocer el programa sexenal de Petróleos Mexicanos y que convendría esperar esa oportunidad para hacer la aclaración a que se refiere el presidente del Consejo a efecto de que el público considerara en su conjunto la política petrolera y no se diera la idea de una simple respuesta al artículo mencionado de la revista Proceso.
“El consejero Solana consideró que si era conveniente que Petróleos Mexicanos nos aclarara la publicación de la revista y que conjuntamente con ello se elaborara un programa de información estableciéndose con claridad la liga entre la política del gobierno y la ideología de la Revolución Mexicana y que en cualquier forma se asegurara la información amplia de la opinión pública.
“El director señaló (en contra de lo dicho por Moctezuma Cid) que el día 22 de diciembre de 1976 se había hecho público el programa de trabajo de Petróleos Mexicanos, que naturalmente de esa fecha a la actual se podía haber diluido el efecto informativo inicial y que convenía estructurar ese programa con datos posteriores a la fecha de su publicación y que en tal sentido se había considerado la iniciativa de la Secretaría de Gobernación para que Petróleos Mexicanos informara y alentara un programa de televisión buscando ese efecto; indicó finalmente que se prepararía algo para someterse al Consejo.
“La representación sindical mencionó los trabajos que se habían presentado en el Colegio de Ingenieros Petroleros y el consejero Ramírez Cruz manifestó que no debería contestarse de inmediato sino con cuidado y con posterioridad de acuerdo como lo sugería el licenciado Moctezuma Cid.
“La Administración de Petróleos Mexicanos indicó que se prepararán conferencias al respecto y que ya se han hecho otras en el Foro del Colegio de Ingenieros Civiles, en este lugar por el propio director de Petróleos Mexicanos, quien había sustentado una conferencia sobre el gasoducto Cactus-Reynosa.
“Resumiendo lo tratado, el presidente del Consejo concluyó que debería difundirse ampliamente la política petrolera de la industria, ya que el artículo periodístico mencionado podría hacer mella en la conciencia pública y que finalmente, en el momento oportuno, se le diera respuesta.”
Sería inagotable dar cuenta de todos los pormenores contenidos en los documentos del Consejo de Petróleos. Ellos revelan cómo los funcionarios y técnicos consideran urgente revaluar los activos de la empresa y reestructurar la política de precios de sus productos, según sugerencia del consejero David Ibarra. No se fijó fecha para poner en práctica tales políticas.
NO PAGAN PUNTUALMENTE LAS ENTIDADES PÚBLICAS
En la sesión de Consejo del 18 de mayo de 1977, Díaz Serrano reiteraba “la racionalidad con la que se está procediendo en la explotación, y lo acertado del cálculo de las reservas, todo lo cual ha sido comprobado por técnicos extranjeros que han tenido acceso a la información que han requerido, y llegaron también a la conclusión de que los mejores técnicos en materia petrolera se encuentran en Petróleos Mexicanos”.
Cuando se trató el tema del ejercicio del presupuesto, “se observó que los ingresos son inferiores a los que sería posible obtener, debido a que están en cartera vencida fuertes saldos a cargo de empresas estatales; el Director General informó, con satisfacción, que en la actualidad la Comisión Federal de Electricidad había saldado su adeudo. El licenciado Oteyza indicó que sería conveniente se diera cuenta de los adeudos a las Secretarías de Estado competentes, a efecto de obtener su liquidación oportuna”.
Se habló del plan de inversiones para 1977 y el secretario de Hacienda, Moctezuma Cid, “apuntó que la comprobación de reservas en el Golfo de Campeche inspiraría gran confianza al público y contribuiría a dar una imagen de nuestro país en el extranjero. El consejo acordó que se de adecuada difusión al informe sobre tales reservas y sus posibilidades de explotación, y que es importante la perforación marina aunque de momento resulte costosa, pues son prometedoras las perspectivas de la zona mencionada”.
Se acordó también adicionar al presupuesto de 30 mil millones ya autorizado de Pemex, otros 14 mil millones, para lo cual se procederá desde luego a tramitar las autorizaciones y financiamientos correspondientes.
Y hay constancia en actas, también, de la generosidad de Petróleos Mexicanos cuando expropió terrenos en Yucatán para construir su planta de almacenamiento:
Por un terreno de 181,597 metros cuadrados –algo más de 18 hectáreas– pagó 12.711,790.70 pesos, esto es, algo más de setecientos mil pesos por hectárea.








