Con delegaciones extranjeras que proteger y ante una ciudadanía que con razón desconfía de sus cuerpos policiacos, las autoridades del estado tendrán que sortear otra delicada situación durante los XVI Juegos Panamericanos: Los Zetas y las fuerzas federales ya están en la urbe, listos para enfrentarse.
El cártel de Los Zetas ha lanzado un desafío directo a las autoridades estatales y municipales de la zona metropolitana de Guadalajara justo cuando éstas presumen que la Policía Federal y corporaciones locales constituyen un “blindaje” para el desarrollo de los XVI Juegos Panamericanos.
El pasado sábado 1 de octubre la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal logró desmantelar en Zapopan a una célula de ese grupo, a unas cuadras del estadio de atletismo y a espaldas del cuartel de la Policía Municipal.
Esta célula llegó hace varias semanas a la zona urbana con la consigna de “abrir plaza” y hacer a un lado a otros grupos del crimen organizado que controlan el tráfico y venta de drogas. Sus integrantes se dieron el lujo de instalar una casa de seguridad en las inmediaciones de un parque en la colonia Tepeyac. La policía guardó silencio al respecto a pesar de que prácticamente tenían a los presuntos narcos en su patio trasero.
El sábado 1 de octubre, cerca de las 17:00 horas, efectivos de la SSP estatal capturaron a seis personas, quienes posteriormente reconocieron ante las autoridades que habían llegado a Zapopan para “abrir plaza”.
La corporación informó que el operativo tuvo su origen en llamadas de ciudadanos anónimos, quienes advirtieron que cerca por las calles de Santa Lucía y Paraíso, en la colonia Tepeyac, con “frecuencia se observaba a sujetos que deambulaban por el sitio con diferentes armas largas y causando el temor de los habitantes sin que la autoridad municipal hiciera caso de las denuncias”.
La SSP aclaró que las detenciones se realizaron sin necesidad de disparos, aunque algunos sospechosos al principio apuntaron a los policías con sus armas e incluso estuvieron a punto de atacarlos con un “lanzacohetes”.
Durante la investigación se estableció que uno de los detenidos fue quien dio muerte en septiembre pasado a un presunto integrante del cártel de La Resistencia, en la Plaza Galerías.
Los detenidos fueron identificados como Jesús Alberto García Fernández, El Chuy, de 19 años y residente de la colonia Paraíso de Zapopan; Juan Antonio o Artemio Rico Saucedo, El Ninfa, de 29 años y vecino de Salinas, Coahuila; Yesi Perales Sánchez, El Teletubi, de 19 años y oriundo de Monclova, Coahuila.
En ese operativo cayeron también Paola Estefanía Medina Salas, La Morena, de 19 años y residente de la colonia El Colli, de Zapopan; Esteban González Ortiz, El Sonrics, de 27 años y quien vive en la colonia Olivos de León, Guanajuato; y finalmente a Miguel Ángel Rodríguez Ortega, El Pelón, de 36 años y con domicilio en Fresnillo, Zacatecas. Este último estuvo internado en el penal de Nuevo Laredo, Tamaulipas, bajo el cargo de robo.
A esta célula se le decomisaron un lanzacohetes, ocho rifles de asalto AR-15 calibre .223, cuatro AK-47 calibre 7.62, 20 cargadores para fusil calibre .223, 52 cargadores para calibre 7.62; así como11 fornituras y 600 cartuchos más, de diversos calibres.
Policía señalada
El operativo dejó mal parada a la policía zapopana, ya la SSP hizo público que las denuncias ciudadanas alertaron que la corporación municipal no hacía nada por la presencia de gente que portaba armas largas.
En julio pasado la misma institución local de seguridad fue acusada de proteger a narcotienditas, un escándalo más de la que hace años el exalcalde panista Macedonio Tamez se atrevió a calificar como la mejor policía del mundo.
El día 7 de ese mes la policía del estado descubrió una fosa clandestina en una finca de la calle Juan Martínez, colonia Junta de los Ocotes. Ahí se aseguraron tres AK-47, un R-15, dos armas cortas, 400 cartuchos de diferentes calibres y 16 kilos de mariguana; además se localizó un cadáver enterrado en la sala.
El titular de la SSP, Luis Carlos Nájera, acusó: “El grupo delincuencial que realizó los asesinatos es protegido por elementos de la Policía Montada del municipio de Zapopan, ya que a las afueras de la vivienda había excremento de caballo, caballo que pertenece a los elementos de la Montada, mismos que arribaban al domicilio a recoger su cuota, ya que los caballos los dejaban afuera amarrados”.
Destacó que días antes del hallazgo sus elementos realizaban acciones de inteligencia para darle seguimiento a los frecuentes reportes de levantones, asaltos y la venta de droga. Al principio de las indagatorias se habló de dos cuerpos inhumados de forma clandestina en esa casa. Finalmente, el único cadáver recogido por los expertos del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses correspondía a un hombre de unos 30 años.
En ese domicilio los efectivos de la SSP retuvieron a dos adolescentes, de 14 y de 15 años, quienes reconocieron que pertenecían a La Resistencia. Ellos admitieron que a menudo se reunía ahí un grupo armado y que habían cometido asesinatos.
Los señalamientos de Nájera molestaron al presidente municipal de Zapopan, Héctor Vielma, quien defendió a su cuerpo de seguridad no obstante que es pública la falta de control sobre varios elementos que protegen las narcotienditas, y no obstante que Zapopan ocupa el primer lugar en homicidios cometidos en el estado en lo que va de 2011, con un registro de 169 hasta agosto. Guadalajara lleva 118 de estos crímenes.








