El “patito feo” de los gobiernos panistas

En materia de movilidad urbana, los gobiernos panistas le apostaron todo al Macrobús, un sistema que no acaba de cuajar. En cambio, al Tren Eléctrico no le han metido mano en cinco años… y gracias a eso sigue siendo el más práctico para los usuarios tapatíos. Datos obtenidos por la Ley de Transparencia revelan que este medio opera con números negros pese a la falta de inversión, su insuficiente capacidad y los gastos sospechosos que son casi la norma en las empresas paraestatales.

 

 

 

Al Tren Eléctrico Urbano de Guadalajara, que el 1 de septiembre cumplió 22 años, no se le ha invertido ni un peso en nuevos vehículos durante el último lustro y aún se ve lejana la construcción de una nueva línea, pese a que es el medio de transporte más efectivo de la ciudad en términos financieros y operativos.

El gobierno panista apostó por el Macrobús en materia de movilidad urbana. Sin embargo, documentos del Sistema del Tren Eléctrico Urbano (Siteur) obtenidos por la Ley de Transparencia muestran que sus finanzas han resistido hasta ahora el abandono oficial.

Como ejemplo, algunas cifras. El gobierno de Nuevo León destina 499 millones de pesos anuales a su sistema de tren eléctrico, el Metrorrey, es decir, 12.5 veces más que los 40 millones que Jalisco aporta al suyo. Ambos tienen prácticamente el mismo número de estaciones (31 el norteño y 29 el jalisciense) y de usuarios por día (260 mil y 230 mil).

Pero hay una importante diferencia: a pesar de que el Tren Eléctrico carga una nómina de 859 empleados, de los cuales 750 son de base, camina financieramente por sí solo: finalizó 2010 con 189 millones 397 mil pesos en caja, mientras que el Metrorrey presentó un déficit de 412 millones.

En cuanto al Sistema de Transporte Colectivo Metro del Distrito Federal, tiene ingresos anuales de 8 mil 713 millones de pesos y gastos de 8 mil 782, de acuerdo con su balance financiero de 2009 –el más reciente disponible en su página de Transparencia–. Este transporte capitalino tiene 11 líneas, pero los números reflejan ligeras pérdidas, que el tren tapatío no tiene.

El Tren Eléctrico de Guadalajara fue inaugurado en 1989 y tiene dos líneas: la 1 cubre 15.5 kilómetros y cuenta con 19 estaciones; la 2, 9.6 kilómetros y 10 estaciones, para un total de 26 kilómetros y 29 estaciones. Además, tiene una estación de correspondencia y 24 trenes con 48 vagones en activo. Su afluencia promedio es de 230 mil pasajeros al día, que pagan seis pesos por pasaje.

Con datos hasta junio pasado, en lo que va de 2011 el Tren Eléctrico reporta ingresos de 31 millones 757 mil pesos por venta de boletos. Esto demuestra que si bien los vagones suelen saturarse, los tapatíos siguen recurriendo a este tren, al cual no se le ha añadido ninguna ruta ni se han ampliado las existentes. Tampoco se ha invertido en la adquisición de nuevos trenes durante los últimos cinco años ni en la ampliación de la cobertura, capacidad o funcionalidad de la infraestructura.

El pasado 18 de agosto, el director del tren, Jorge Méndez Gallegos, anunció la remodelación de 10 unidades modelo 1988, con una inversión de 168 millones de pesos. El funcionario explicó en entrevista con Nacho Pérez Vega, reportero de Milenio, que se pretendía adquirir nuevos trenes pero no se pudo por “el alto precio”. Normalmente un tren nuevo cuesta 9 millones de dólares, pero si se adquieren más de 10 el precio unitario baja a 5 millones.

Según información obtenida por la Ley de Transparencia, sólo este año se invirtieron 1 millón y medio de pesos en “proyectos ejecutivos” para una futura ampliación y remodelación de las estaciones Unidad Deportiva y Urdaneta.

Asimismo, para no quedar tan mal ante las delegaciones extranjeras y el turismo durante los Juegos Panamericanos, se le aplicará al tren una restauración con pintura y señalización que costará 15 millones de pesos. Irónicamente, la pintura de los vagones se ha deteriorado en gran medida a causa de los anuncios que se pegaban en ellos, pero el año pasado ingresaron por publicidad sólo 11 millones 999 mil pesos; es decir, tres millones menos de lo que costará la manita de gato.

El Siteur (paraestatal que agrupa al Tren Eléctrico, el Macrobús y el Pretren) es encabezado por el exdiputado local Francisco Javier Padilla Mancilla.

Promesa incumplida

 

Hasta el año pasado, el ingreso al Tren Eléctrico se realizaba mediante fichas ranuradas, pero a partir de 2010 se utilizan sólo tarjetas de prepago inteligente que fueron adquiridas a la empresa Eacces Lic, en seis órdenes de compra que de 2008 hasta la fecha suman 250 mil pesos.

De acuerdo con el informe solicitado por Transparencia, el número de fichas ranuradas es de 571 mil 931, de las cuales 4 mil 498 aún están en circulación; las restantes fueron resguardadas en el área de ingresos del Siteur y todavía no se decide su destino.

Los ingresos ordinarios se recaudan por la entrada de pasajeros mediante la tarjeta, el Transvale (cupón para estudiantes) y el torniquete Express, que comenzó a operar en 2010 y funciona con el monto exacto de seis pesos. Este rubro de ingresos incluye el peaje del Pretren, una alimentadora de camiones que se transbordan en la estación Juárez y que funciona desde 2007.

Para el ejercicio presupuestal de 2010, los ingresos ordinarios se habían estimado en 411 millones 955 mil pesos, pero sólo se obtuvieron 376 millones 275 mil; 8.65% menos que lo previsto.

En cuanto a los ingresos extraordinarios, el rubro más fuerte es la publicidad en los vagones y en los muros de las estaciones, que –como se mencionó antes– en 2010 ascendió a 11 millones 999 mil pesos. El resto, 48 millones 868 mil 308 pesos, corresponden a servicios especiales y venta de diesel.

En entrevista con Proceso Jalisco, José Manuel Gutiérrez Pérez, tesorero del Siteur, aclara que la paraestatal surte del combustible al Macrobús, de ahí que aparezca en su contabilidad el rubro de “venta de diesel”.

“El Macrobús trabaja con diesel UBA (ultra bajo azufre). Pemex sólo da franquicias de este combustible al gobierno, y como el Macrobús está concesionado a particulares, la única forma de adquirirlo era que el Siteur compre el diesel como franquiciatario y se lo vendiera.

“En el patio de mantenimiento de la estación del Macrobús Fray Angélico es donde se surte de combustible a los vehículos de transporte articulado. Se lo vendemos al costo, no ganamos.”

Actualmente el diesel UBA cuesta 9.46 pesos por litro.

En el informe obtenido por este semanario se enlista el rubro “Otros Ingresos” por un monto de 47 millones 417 mil pesos, de los cuales 40 millones provienen del gobierno del estado. De esta forma, el gran total de ingresos del Tren Eléctrico en 2010 fue de 472 millones 561 mil 717 pesos.

Los egresos enumerados en el informe son menos diversos. En el capítulo de “Servicios Personales”, que consiste en la nómina de los 859 empleados, se ejercieron 190 millones 890 mil pesos durante 2010; en “Materiales y Suministros”, 65 millones 76 mil pesos, y en “Servicios Generales”, 181 millones de pesos. En total, 492 millones 362 mil 260 pesos.

El resultado es que el Tren Eléctrico cerró el año pasado con números negros, tomando en cuenta que ese ejercicio inició con un saldo en caja de 178 millones y finalizó con 189 millones 397 mil pesos.

Varios usuarios del tren, consultados por el reportero, señalan que ese medio les gusta porque los lleva con rapidez a sus destinos y “no estrangula las vialidades” (como lo hace el Macrobús). Uno de ellos aclara: “Sólo lamentamos tener que comprar a fuerza la tarjeta, ojalá fuera como en el Distrito Federal, que se puede pagar con monedas y recibir el cambio”.

El gobierno del estado no ha podido satisfacer esta petición ni la constante demanda de contar con la tercera línea del tren, luego de que fue sepultado para siempre el proyecto de la Línea 2 del Macrobús por los alcaldes priistas Aristóteles Sandoval, de Guadalajara; Miguel Castro, de Tlaquepaque; Héctor Vielma, de Zapopan, y Toño Mateos, de Tonalá, quienes desautorizaron su construcción en octubre de 2010.

Es cierto que el pasado 2 de febrero el alcalde de Tlajomulco, Enrique Alfaro, señaló que, gracias al apoyo de los gobiernos estatal y federal, en el último trimestre de este año se iniciarían los trabajos de la Línea 3 del tren, con una inversión de 6 mil millones de pesos, pero ya no se ha dicho más sobre el tema.

La línea anunciada por Alfaro contaría con 16 estaciones y cubriría 21 kilómetros, desde Isla Raza hasta Santa Fe y Chulavista, en Tlajomulco. En un estudio de Alberto Bayardo, responsable del departamento de Políticas Públicas de la Universidad Jesuita ITESO, ambos fraccionamientos se clasifican como “ciudades dormitorio” habitadas por 87 mil personas que trabajan en Guadalajara.

Durante su campaña electoral de 2009, el priista Aristóteles Sandoval prometió que cuando fuera presidente municipal de Guadalajara impulsaría la construcción de la Línea 3 del Tren Eléctrico. No cumplió. Ni siquiera ha hecho nada para ampliar las dos existentes.

Gastos “periféricos”

 

Un análisis de los egresos del Tren Ligero desde 2008 hasta la fecha revela que, si bien no se ha invertido para ampliar el servicio, los recursos se han destinado a subcontrataciones (outsourcing) o en otros egresos peculiares.

De 2009 a 2011, la administración del Tren Eléctrico desembolsó 16 millones 392 mil pesos para contratar a conductores a través de la empresa de outsourcing Reclumex, y a la empresa de seguridad privada Grupo Interno de Soluciones, S.A. de C.V., le han pagado 94 millones 684 mil pesos en 12 órdenes de compra durante el mismo periodo.

Al respecto, el tesorero del Siteur, Gutiérrez Pérez, señala que estas subcontrataciones son para conductores del Pretren: “El contrato con Reclumex marca que ellos nos deben tener 30 conductores de lunes a domingo, listos para trabajar. El contrato se licita. Luego se renueva cada año y a la empresa le hacen pagos quincenales. En 2010 fueron de 215 mil pesos por quincena, IVA incluido, y en 2011 fueron de 219 mil pesos”.

–¿Por qué hacerlo vía outsourcing?

–El Pretren se contemplaba con rutas al poniente y al oriente, pero finalmente sólo opera una hacia el poniente. No fue viable al oriente por el tipo de avenidas e infraestructura. Es pesado para el Siteur cargar con esos pasivos laborales y con las prestaciones de los trabajadores.

–Este sistema es criticado porque los empleados no tienen prestaciones ni generan antigüedad…

–La tendencia actual es que el gobierno tenga la participación en lo mínimo posible y sea la iniciativa privada la que empiece a participar con la vigilancia del Estado. La decisión de subcontratar se tomó desde antes de que yo llegara al Siteur. Sé que son muy criticadas estas medidas porque no se genera antigüedad laboral de los empleados, pero era la mejor manera de cuidar el recurso público.

Posteriormente, el reportero solicitó conocer el monto que ahorra el Tren Eléctrico por subcontratar a los conductores, pero esta información no se proporcionó.

–¿Por qué no tener elementos de Seguridad Pública para evitar el gasto en seguridad privada?

–Afuera suceden hechos que requieren de la presencia de la Seguridad Pública y aquí con los de seguridad privada es suficiente. Estos elementos también realizan labores de orientación o se llevan las orugas con discapacitados. Vamos a reforzar seguridad con circuito cerrado y cámaras, y para los Juegos Panamericanos se ha hablado de detectores de metal.

Actualmente el tren tiene 96 plazas de conductores y cuenta con 92 en activo. La nómina hasta el 25 de agosto pasado era de 859 empleados, de los cuales 750 son de base. “Los eventuales varían de quincena a quincena y trabajan en actividades diversas, administrativas, de operación o en ingresos”, explica el funcionario.

También se le cuestiona al tesorero del Siteur sobre los gastos peculiares que se reconocen en los documentos obtenidos por la Ley de Transparencia. Por ejemplo, los 38 mil pesos en tres compras de “Uniformes y artículos deportivos” a Diego Macías Corona, y a Adolfo Fidel Cabrera Briceño en 10 pagos, que se realizaron de agosto de 2008 a marzo de 2011, los cuales suman 80 mil 537 pesos.

Al Parque Acuático Tobolandia se le entregaron 73 mil pesos por la renta de un salón para eventos el 21 de abril de 2010. Y por el concepto de “Muebles para baño, azulejos, pisos importados, tinas de baño y calentadores”, la empresa Interacabados de Occidente, S.A. de C.V., recibió 57 mil 212 pesos: 34 mil 303 el 6 de junio de 2008 y 22 mil 908 el 28 de octubre de 2010.

De igual forma se le pagaron a Agríco­la El Puma ocho órdenes de compra de “Productos químicos para fumigación y fertilizantes”, que suman 100 mil pesos, y a la Distribuidora de Bicicletas y Refacciones 8 de Julio se le dieron dos cheques que suman 13 mil 934 pesos.

La Distribuidora de Medicamentos y Reactivos surtió 15 órdenes de compra de “Medicina y material de curación” por un total de 101 mil 739 pesos, y ProInmune de México recibió 52 mil 740 pesos en dos pagos.

Menos necesarios parecen los gastos en Botanas Balbuena, donde la gente del Tren Eléctrico adquirió 22 mil 835 pesos en productos; lo mismo ocurre con Vinos y Licores La Costeña (15 mil 958 pesos), Casa Cuervo (79 mil) y Super La Playa (9 mil 406 pesos).

En el restaurante Hacienda Canelo’s se gastaron 14 mil 605 pesos; se contrató al proveedor Francisco Javier Pérez Carrillo para realizar un banquete por 17 mil pesos, y a Óscar Manuel González Méndez Alatorre tres de estos eventos con un costo de 43 mil pesos. Las cuentas de los teléfonos celulares desde 2008 han consumido 3 millones 711 mil pesos.

Y ya que no gastan en trenes ni en vías, pueden invertir en otros aspectos de su trabajo: en el periodo señalado Gloria Patricia Velásquez Jiménez cobró 222 mil pesos por “Papelería, artículos de oficina y consumibles” y la Organización Papelera Omega, 107 mil pesos por adquisiciones similares. También se registran compras por 372 mil pesos en “Muebles para oficina, escritorios, sillas, módulos” a la empresa Mobiliario Funcional, S.A. de C.V., y por 705 mil a Gran Clase en Oficinas.

El tesorero Gutiérrez Pérez justifica algunos rubros: los fertilizantes se utilizan para remozar las áreas verdes en la base de mantenimiento de Tetlán y algunas estaciones de la Línea 1; los uniformes de futbol se regalan a empleados, porque los directivos del Tren Eléctrico “somos conscientes de nuestra responsabilidad social”, y el alcohol y las botanas se consumieron durante las ceremonias de inauguración de varias actividades artísticas, como funciones de danza, teatro y cine o exposiciones de pintura que se realizan en las estaciones del centro.

Cuando se le pregunta sobre las tinas de baño, responde: “Habría que ver exactamente la compra para ver qué se adquirió, porque ahí en esas órdenes sólo viene el giro. Y todas las demás que comentas, claro que habrá que revisarlas”.

–¿No ahorrarían más si evitan gastos como ésos?

–Nuestro compromiso y nuestros postulados éticos se basan en elevar la calidad de vida de nuestros empleados y también en cumplir nuestra responsabilidad de inclusión social, tanto en la zona de influencia de las estaciones como de otras que disfruten los eventos que hacemos. Son gastos periféricos, pero no pesados.