El 15 de marzo último, la revista Proceso solicitó oficialmente al Comité Olímpico Mexicano (COM) tres acreditaciones de reportero y dos de fotógrafo para la cobertura de Los Juegos Panamericanos 2011.
El 11 de julio llegó a la redacción de la revista un correo electrónico de la oficina de Comunicación Social del COM en que se informaba que “el número de acreditaciones que le fueron concedidas a su tan importante medio de comunicación” era de “UNA categoría E para reportero y UNA categoría EP para fotógrafo”. Y se anexaba el formato para iniciar el proceso de acreditación, con un plazo hasta el 30 de agosto para cumplir con el trámite.
El 18 de julio se presentó en las oficinas de este semanario el señor Juan Landa Trejo, responsable de Comunicación Social del COM.
Explicó que, por un error suyo, se nos habían autorizado las dos acreditaciones arriba descritas “sin haber esperado la conclusión del proceso selectivo correspondiente de los solicitantes” por lo que adelantó –palabras más, palabras menos– que no garantizaba la entrega de tales acreditaciones.
Se dijo apenado y aseguró que haría “su mejor esfuerzo para que ningún medio solicitante se quede sin representación en la justa panamericana”.
Se le pidió al señor Landa que el aviso de la cancelación de las acreditaciones a Proceso lo hiciera oficial y por escrito. Dos días después cumplió la petición. En las semanas siguientes ya no se pudo contactar al funcionario del COM.
Finalmente, el lunes 3 se logró hablar con él vía teléfono celular y se le preguntó cómo iba su esfuerzo por acreditar a la revista. El funcionario respondió que aún tenía pendiente la definición y pidió que se le dieran 24 horas para resolver.
Hasta el cierre de esta edición –viernes 7, a una semana de la inauguración–, no se volvió a saber del señor Landa.








